La represión contra los trabajadores despedidos de Pepsico y la presión de los gremios del transporte fueron determinantes en la reunión del Consejo Directivo convocada por el triunvirato que conduce la central obrera esta tarde.
Tras el desalojo y represión en la planta de Pepsico en Vicente López, la CGT convocó a una nueva marcha “en repudio a lo ocurrido”.
En una conferencia de prensa en la central obrera, el triunvirato cegetista anunció la convocatoria a una movilización para el próximo 22 de agosto.
Juan Carlos Schmid, titular del sindicato de dragado y balizamiento, sostuvo que la situación económica “no se resuelve con un bastón sino que se resuelve en una mesa”. En ese sentido, el gremialista le transmitió a los “compañeros” de Pepsico “nuestra solidaridad” y señaló que “lo ocurrido es responsabilidad del Poder Ejecutivo”.
La reunión de la CGT estaba pautada con anterioridad a lo sucedido en la planta de Vicente López, por lo que los triunviros aprovecharon la convocatoria con la prensa para alertar al Gobierno por la intervención en sindicatos que en estos momentos asciende a cuatro.
En ese contexto, Héctor Daer sostuvo que para que “no termine pasando lo que sucedió en el SOMU” la CGT está a la espera de “un plazo perentorio para que sean totalmente normalizados”. Asimismo, Daer sostuvo que “no vamos a permitir la desregulación de los trabajadores”.
A su tiempo, Carlos Acuña advirtió sobre la “desprotección con respecto al trabajo” y remarcó que la CGT “tuvo hasta ahora la prudencia necesaria”.
La posibilidad de convocar a “una masiva movilización de protesta”, fue la propuesta que llevaron las organizaciones que conforman la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT). Esa organización gremial, reúne a más de una veintena de sindicatos del transporte aéreo, terrestre, marítimo, fluvial y portuario, y es liderada por Schmid. Su conducción, ya había decidido la semana anterior “la convocatoria a una gran marcha de protesta en fecha a determinar ante la actual realidad”.
Para definir la decisión, el Consejo Directivo se encontraba ante la disyuntiva de mostrar su descontento, incluso por las intervenciones gremiales, sin aportar elementos a la campaña de CFK en el conurbano bonaerense. En cierto modo la represión en Pepsico precipitó las cosas.
Schmid señaló que “estamos transmitiendo toda nuestra solidaridad a los compañeros que han sido reprimidos” y resaltó que “se podrían haber utilizado otros métodos para evitar esta imagen triste y lamentable”.
Además, el dirigente le pidió “a todo el espectro político que está intentando obtener cargos público ante el proceso electoral que se avecina» que se exprese sobre la represión de los trabajadores despedidos. “Creemos que se tienen que expresar y decir que por esta vía no vamos a resolver ningún problema sino enrarecer todo el clima de convivencia en el país”, remarcó.
Fuente: Ámbito.