Susana Villarruel, de 38 años, desapareció el lunes a las 7 de la mañana, cuando partió de su casa junto a su ex marido, quien se encuentra detenido. Este martes su cuerpo fue hallado. Habría sido asesinada con un arma blanca.
Susana Villaruel, de 38 años, había salido de su casa el lunes cerca de las siete de la mañana. Su ex pareja y padre de la única hija que tienen en común,Ramón De la Cruz Ortiz, de 39 años, había llegado a la casa poco después de las seis, para llevarle el dinero de la cuota alimentaria, según lo habría manifestado en la denuncia de búsqueda. Dijo haberla acompañado hasta la parada de colectivos y luego haberse tomado un remis. Pero la mujer no regresó a su hogar y 24 horas después, con la búsqueda ya iniciada, el testimonio de una vecina del arroyo fue clave para la investigación. La mujer manifestó haber escuchado gritos desgarradores y decidió dar aviso al Comando para informar y solicitar ayuda, pero la policía nunca llegó. Otra vecina del lugar dijo haber escuchado una fuerte discusión, aunque no llamó para informarlo y una tercera persona, que pasó por allí en la mañana del lunes, observó gran cantidad de sangre al costado del camino.
Este martes, el cuerpo de la mujer fue hallado en el arroyo El Cura, donde era buscada por más de cincuenta efectivos de la policía (de distintas Divisiones), junto con la colaboración de Prefectura Naval Argentina, Bomberos Voluntarios y perros adiestrados en huellas.
Según el informe preliminar del perito forense, la mujer habría fallecido a causa de las heridas causadas por un arma blanca. Mientras se continúa con la búsqueda del arma, el fiscal que dirige la investigación, Martín Gil, ordenó distintos procedimientos para la recolección de pruebas que puedan sumarse a la causa que, hasta ahora, tiene un detenido y es el principal sospechoso del crimen, el ex marido de Susana, con quien tenía una hija.
El hombre realizó la denuncia de desaparición el lunes por la noche, y fue detenido el martes poco después del mediodía, en el asentamiento de Ayacucho y Tropas, donde vivía con dos de sus hijos y un familiar directo de la víctima. Las sospechas sobre su participación en la desaparición surgieron de la misma denuncia que realizó y a estas se sumaron testimonios y cámaras de seguridad que complicaron su situación. Este jueves será llamado a prestar declaración indagatoria, asistido por el Defensor Oficial Martín Clapier.
Hace diez días, Ramón De la Cruz Ortiz se presentó en Radio Máxima para decir que estaba «desbordado», que quería trabajar y que su mujer lo había dejado en la calle con sus hijos, a lo que Susana Villarruel respondió en su cuenta de Facebook que «siempre digo, Dios ve y sabe cada cosa que tuve que pasar con este loco, después de criar los hijos ya casi 9 años, se le da por ensuciarme en una radio diciendo que lo eché con sus hijos a la calle, y en realidad a los chicos se los llevó a la fuerza, y si lo eché fue por vago, porque quería que lo mantenga».
De todos modos, el subjefe de Policía dijo hoy que se investiga también a una tercera persona, un hombre que trabajaría en Gendarmería Nacional en la provincia de Misiones, quien había intercambiado mensajes con la mujer en los últimos tiempos.
Fuente: MaximaOnLine.