Marcelo Boeykens: «Esperamos una condena de al menos 20 años»

Este martes se inicia el juicio oral y público al excomisario José Dario Mazzaferri, uno de los responsables del secuestro y torturas de ocho estudiantes secundarios de Concepción del Uruguay, durante la última dictadura cívico-militar.

Foto: Valentín Bisogni / El Miércoles Digital

Por Pablo Churruarín

Este martes 6 de junio, a partir de las 10.30 hs, se inicia el juicio por la causa Mazzaferri ante el Tribunal Oral Federal, en calle Urquiza 868 de la ciudad de Paraná. Se investigan los sucesos ocurridos durante “La Noche del Mimeógrafo”, en julio de 1976, nombre con el que se recuerda el secuestro de estudiantes secundarios en Concepción del Uruguay, a manos de la dictadura genocida.

José Darío Mazzaferri y el resto de la patota de Concepción del Uruguay ingresaban a las casas de sus víctimas sin orden judicial, muchas veces de madrugada y provocando destrozos. Los detenidos (o secuestrados) eran trasladados en el baúl de un auto o acostados en el piso de la parte trasera hasta la delegación de la Policía Federal, donde permanecían encapuchados y atados con alambre. Cuando los golpeaban y los torturaban, los represores preguntaban a los jóvenes por un mimeógrafo. Era el instrumento que usaban para imprimir panfletos de protesta contra la dictadura, que desde el 24 de marzo de ese año había anulado muchas de las conquistas del movimiento estudiantil, como el medio boleto estudiantil, certámenes literarios, campeonatos de fútbol y otras actividades consideradas “subversivas” por los represores.  Si las respuestas no eran satisfactorias, los maltratos se agravaban. El mimeógrafo era la excusa para pasar a la tortura y así quebrar la dignidad y la resistencia de los jóvenes militantes, a la vez que destruir sus lazos de solidaridad y aleccionarlos y aterrorizarlos.

Mazzaferri se fugó en 2009 y permaneció prófugo durante cuatro años. Por eso no fue juzgado en 2012, cuando estos mismos hechos fueron llevados a juicio en la «Causa Harguindeguy», que finalizó con la condena de cuatro represores. Lo detuvieron el 12 de diciembre de 2013, en la provincia de Buenos Aires. Había cambiado su aspecto: se había dejado crecer el pelo y la barba. Ahora le llegó la hora de la Justicia.

El abogado Marcelo Boeykens, Coordinador del Registro Único de la Verdad y abogado querellante en representación de las víctimas de esta Causa, habló con Agenda Abierta:

– ¿Como se llega a este juicio a Mazzaferri?

– Se llega luego de varios años de espera, habiendo atravesado lo que fue la causa Harguindeguy en la que se investigó, juzgó y finalmente se condenó en 2012 a los consortes de Mazzaferri de la Policía Federal Argentina de Concepción del Uruguay por idénticos hechos por los que se lo somete a juicio oral hoy a Mazzaferri. Recordemos que este estuvo prófugo de la justicia por cuatro años hasta su captura en diciembre de 2013.

– ¿Que rol jugaba Mazzaferri en la patota de la costa del Uruguay?

– Mazaferri fue destinado a la costa del Uruguay, particularmente a Concepción del Uruguay, para cumplir un rol fundamental en el engranaje del sistema represivo del Terrorismo de Estado. Según los testimonios recolectados durante la instrucción y en las denuncias de sus victimas, era quién instruía en la tortura a los demás miembros del aparato represivo uruguayense. Era quien manejaba la picana. No hemos podido probar dónde recibió él este entrenamiento de «lucha contra la subversión».

– ¿En este juicio hay que repetir todas las testimoniales de la Causa Harguindeguy o se toman como válidos los de aquella oportunidad?

– No son válidos esos testimonios. Los testigos tienen que deponer nuevamente. Si en los casos que se entiendan que son revictimizantes se intentará que no vengan nuevamente a declarar y que se incorporen los testimonios de instrucción.

– ¿Qué expectativas tienen con esta nueva conformación del tribunal?

– El tribunal será integrado con jueces de Rosario, Omar Paulucci, Beatriz Caballero y Jorge Gallino. Ello porque los miembros del TOF de Paraná prejuzgaron a Mazaferri en la causa Hargunideguy y debieron excusarse. Lo que muestra a las claras cual fue la responsabilidad de Mazzaferri en los ilícitos achacados.

¿En función de las condenas anteriores al resto de los imputados en estos hechos, que condena esperan para Mazzaferri?

– Esperamos una condena de al menos 20 años teniendo en cuenta que su socio de tortura, Julio César Rodríguez, conocido como «el moscardón verde», recibió 15 años y tuvo un rol de menor preponderancia.

Causa Harguindeguy

Este juicio desarrollado en el año 2012 fue un acumulado de tres causas por crímenes de lesa humanidad cometidos en Concepción del Uruguay, Concordia y Gualeguaychú. El Tribunal Oral Federal estuvo integrado por Lilia Carnero, Roberto López Arango y Noemí Berros, quienes condenaron a prisión perpetua a quienes eran los jefes militares de Gualeguaychú, Juan Miguel Valentino y de Concordia, Naldo Miguel Dasso.

Mientras, quienes integraban la Policía Federal de Concepción del Uruguay, Francisco Crescenzo y Julio César Rodríguez, recibieron 10 y 15 años de prisión respectivamente.

Por otro lado, los ex policías de la provincia Juan Carlos Mondragón y Marcelo Pérez; y el teniente coronel Santiago Kelly del Moral fueron absueltos.

Juicio oral y público

Las fechas fijadas para las audiencias testimoniales de la causa Mazzaferri son los días 6, 7, 8, 9 y 13 de junio. Por la sala de audiencias está previsto que pasen 25 testigos. Además se realizará una inspección en la sede de la Policía Federal de Concepción del Uruguay, donde ocurrieron los hechos denunciados.

En esta causa hay un solo imputado: José Darío Mazzaferri, ex oficial de la Policía Federal Argentina. Está acusado de ser coautor responsable de los delitos de Violación de domicilio, Detención ilegal, Privación ilegal de la libertad, Torturas e integrar una Asociación ilícita, todos crímenes considerados de lesa humanidad, cometidos en el marco del genocidio argentino, en perjuicio de ocho víctimas.

Los otros abogados querellantes en la causa son las doctoras Lucía Tejera, Sofia Uranga y María Isabel Caccioppoli, mientras que la acusación pública será ejercida por el Fiscal General del TOF de Paraná, José Ignacio Candioti. La defensa del imputado estará a cargo del Dr. Guillermo Pablo Francisco Morales, hijo del militar Domingo Morales, condenado en 2015 en el marco de un juicio por la apropiación de una hija de desaparecidos.