De las escuchas telefónicas surge que el edil paranaense de Cambiemos, Pablo Hernández, tendría una vinculación con los hermanos Celis, líderes de la organización narco.
El resonante secuestro de una avioneta procedente del Paraguay que transportaba 317 kilos de marihuana con destino a la capital entrerriana parece ser la punta del ovillo para dar con una negocio narco que, según publicó diario UNO Entre Ríos, financiaba las actividades partidarias de las estructuras más importantes de la capital provincial.
En ese contexto, deberá presentarse hoy a declarar en calidad de testigo, el concejal paranaense por Cambiemos, Pablo Hernández.
Daniel Tavi Celis, señalado por algunos medios de la capital entrerriana como uno de los jefes narcos de la ciudad, está acusado de ser el cabecilla de la banda que trataba de ingresar la droga incautada.
De los allanamientos realizados luego del secuestro de la avioneta con droga, resultaron detenidas catorce personas, que incluyen a la pareja de Celis, Fernanda Orundes Ayala; al padre Eduardo Ramón Celis; al hermano Miguel Ángel “Titi” Celis y a la cuñada del Tavi. También fueron arrestados dos trabajadores municipales, uno de ellos, su padre de corazón, Miguel Leguizamón, que era coordinador de la Unidad Municipal Nº 2, donde Celis mantuvo cierta influencia durante los primeros seis meses de 2016. El otro empleado público de Paraná, Cristian Silva, el segundo en cadena de mando de la Unidad 2, está indicado como cajero de la asociación ilícita. El resto de los arrestados son Luis Céparo, Julio Vartorellli, Yamila Corradini, Miguela Fidelina Valde, Omar Gibaudo, Marcos Velásquez, José Gibaudo, Patricio Larrosa, y José Caballero.
Agenda Abierta había denunciado los vínculos entre Daniel “Tavi” Celis y el actual intendente de Paraná, Sergio Varisco. Aportes en campaña, influencia durante la gestión de unidades municipales y espacios de decisión cotidiana, y escuchas censuradas por el Poder Judicial, formaron parte del seguimiento que se viene realizando luego de la detención del acusado de ser jefe del narcotráfico, por un robo a un campo de Las Cuevas, en Diamante.
En el caso de la avioneta, tras el avance de la investigación, y luego de la indagación de los 16 acusados, el próximo paso que comenzó a dar el Juzgado Federal a cargo de Leandro Ríos, es convocar a numerosos testigos que forman parte de las escuchas y las tareas de inteligencia llevadas adelante por la Policía Federal. No se descartó que la lista de testigos se amplíe a más personas del mundillo político actual de Paraná, como también de las anteriores gestiones, ya que la investigación trata de profundizar en los posibles lazos entre el narcotráfico y la política.
El primero de esa lista será Pablo Hernández, concejal de la ciudad, que ya fue funcionario en la anterior gestión de Sergio Varisco al frente del Municipio de Paraná. Este martes, Hernández, deberá prestar declaración como testigo en la causa, y explicar la relación que tenía con Celis, a quien conoce desde hace muchos años en el barrio Antártida Argentina.
Según publicó El Diario, otra sospecha es que la postulación de Hernández en la lista de concejales que fueron elegidos en 2015 por Cambiemos obedeció a un acuerdo con el propio Celis. También sobre eso deberá explayarse el edil.
La caída
La caída de la banda que lideraban los hermanos Celis se produjo el 28 de mayo pasado, cuando efectivos de la Policía Federal dieron el golpe en un campo en la localidad de Colonia Avellaneda, propiedad de los hermanos Omar y José Ghibaudo, en el momento en que varias personas descargaban un cargamento de 317 kilos de marihuana desde una avioneta a una camioneta.
La droga le pertenecía a Tavi Celis, un narcotraficante que manejaba el negocio de la marihuana en el barrio Antártida Argentina de Paraná, en otras localidades entrerrianas y que tenía extensiones en la provincia de Santa Fe.
Durante más de un año de investigación se colectaron infinidad de pruebas a través de escuchas telefónicas, seguimientos y filmaciones y muestras fotográficas, que permitieron determinar que los hermanos Celis compraban la droga, la distribuían entre vendedores al menudeo y también aprovisionaban a otras bandas.
Tras el procedimiento en el campo, se sucedieron una serie de allanamientos en los que fueron detenidas 16 personas: Miguel Ángel Titi Celis, hermano de Tavi; el padre de ambos, Eduardo Ramón Celis; y el hombre que los crió, Miguel Carmelo Leguizamón, apodado Cebolla, que era coordinador de la Unidad Municipal 2 Oeste, su esposa, Miguela Valde; y María Fernanda Orundes Ayala y Yamila María José Corradini, parejas de Daniel y Miguel Celis, respectivamente. También cayó un cordobés, Gastón de la Fuente, que oficiaba de nexo entre los líderes de la organización y los proveedores en Paraguay. Tavi Celis ya estaba detenido, cumpliendo una condena de siete años, por un violento asalto en un campo en el departamento Diamante.
Los próximos pasos
En los próximos días, el juez Ríos debería resolver la situación procesal de los detenidos, es decir, si les dicta el procesamiento, el sobreseimiento o la falta de mérito a los acusados de integrar la banda narcocriminal.
De todas maneras, no se descarta que, mientras tanto, otros dirigentes políticos paranaenses puedan ser citados a declarar en la causa, ya que se sospecha que la organización liderada por los hermanos Celis habría financiado actividades partidarias con dinero del narcotráfico.
Cabe recordar que de resultas de los allanamientos, además de la detención de las 16 personas, se secuestraron siete armas de distinto tipo y calibre, 70 teléfonos celulares, chips para esos aparatos, cuadernos con anotaciones varias, una cifra superior a los 100 mil pesos entre pesos, dólares y euros, tres balanzas digitales de precisión y computadoras.
También se secuestró la avioneta Cessna monomotor en la que fue transportada la marihuana y varios vehículos que utilizaba la organización para el traslado y reparto de la droga: un Rover 416 SI, un Volkswagen Vento, una Renault Kangoo, una camioneta Toyota Hilux, una Ford F-100, una Chevrolet S-10, una Volkswagen Saveyro y un automóvil Honda Fit.
Fuente: El Diario