La abogada feminista dialogó con Agenda Abierta sobre feminismo, aborto, feminicidios, educación sexual y lenguaje sexista; en el marco de la presentación de una charla sobre Derechos Sexuales Reproductivos y no reproductivos.
Por Vero Curvale
Fernanda Vásquez Pinasco es abogada feminista, integrante del Instituto de Familia del Colegio de Abogados de Entre Rios; un espacio académico, de estudio, que integra con abogadas y abogados y que llevan adelante talleres de difusión de saberes en toda la provincia, convocando a proyectistas del Código y juristas con renombre nacional e internacional.
En nuestra provincia, Fernanda también “como persona, como mujer y después como abogada” forma parte de la Campaña por el Derecho al Aborto legal, seguro y gratuito que define como “una organización social que es de todas, nuestros pañuelos verdes significan visibilizarnos en el espacio público para reclamar por los derechos de las mujeres, las niñas y las adolescentes. Reclamamos educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”.
Según Naciones Unidas el acceso al aborto gratuito es un derecho humano de las mujeres, y en la Argentina, desde 1920 con la sanción del Código Penal no está penalizado solamente en dos causales: violación y salud. “Sin embargo, como Belén, se sigue judicializando y se sigue juzgando a las mujeres. En el caso de Belén no existía aborto y sin embargo la juzgaron por homicidio calificado por el vínculo. Que la Corte de Tucumán la haya absuelto, pero pasó mucho tiempo privada de su libertad sin tener absolutamente ninguna prueba y así la tuviera, tampoco”.
La referencia al caso de Belén, emblemático para el movimiento feminista que se puso al hombro la defensa de sus derechos y el pedido de absolución, como el feminismo sabe hacerlo, saliendo a las calles; viene a referencia de la realización, este viernes 16 de junio, del Módulo 4 de un Ciclo que esta vez convoca a Soledad Deza, abogada feminista defensora de Belén en este caso de criminalización por un aborto espontáneo y de Eleonora Lamm, proyectista del Código y autora del anteproyecto Maternidad por Sustitución.
“El aborto no punible se criminaliza cuando se viola el secreto profesional, cuando una adolescente llega al centro de salud con un aborto incompleto e inmediatamente es denunciada por los efectores y las efectoras de salud” explica, y agrega que si la mujer muere “estamos hablando de feminicidio, que es no solamente el perpetrado por tu compañero, pareja, ex pareja, novio; sino también aquellos que el Estado lleva adelante por ser un agente que debería garantizar el aborto seguro, legal y gratuito”.
Como integrante de Católicas por el derecho a decidir, Vásquez hace hincapié en que comparte espacio con Soledad Deza, y “hacemos litigios estratégicos que tienen que ver, por ejemplo, con algún proyecto”.
“Los dos litigios que tenemos presentados en Entre Rios tienen que ver, uno con que se deje de lado el protocolo de intervención de aborto no punible en Entre Rios porque es restrictivo y se aplique la Guía nacional que es la guía ILE (Intervención Legal del Embarazo), y además un pedido de informes al Ministerio de Salud de la Provincia de los registros que tengan de abortos no punibles practicados en la provincia. En ninguno de los dos tenemos contestación. Ahora con la nueva ministra, Sonia Velázquez, creemos que esto se va a reactivar en términos de reconocimientos de derechos a las mujeres” declaró a Agenda Abierta.
Feminicidios: El Estado es responsable
Con una tasa que se supera año a año, 113 en 2017, Fernanda Vásquez nos cuenta el desamparo que tienen las víctimas y la familia, no solo al momento del hecho en sí sino cuando se llega a juicio al femicida. “El patrocinio gratuito no existe en Argentina todavía, es una deuda del Estado. Entonces tenemos que pensar qué colega va a ejercer esa defensa y la familia tiene que tener el dinero para pagar los honorarios. Mientras que el femicida, si no tiene dinero tiene la representación gratuita del Estado como derecho constitucional, la víctima no. Entonces cuando hablamos de igualdad real yo digo que no existe aún. Porque la fiscal o el fiscal que está interviniendo representa al Estado que es quien tiene el poder punitivo y puede estar o no de acuerdo con la querella”.
“Pero también tenemos que hablar de no al punitivismo patriarcal ni al garantismo hipócrita. No es que estamos diciendo queremos más penas. Ya tener la modificación del Artículo 80 inciso 11 del Código Penal es un logro legislativo, tiene una carga y un contenido de derechos humanos de las humanas donde se pone un nombre: Femicidio. Donde no queda subsumido al inciso 1, 2 o 3 donde están los primeros agravantes por el vínculo, alevosía, etc. Hubo un caso que el novio mató a la novia de ciento y pico de puñaladas y no fue en alevosía porque ella se murió en la cuarta. Por supuesto no podemos hablar ni de femicidio en esa época, ni nos dábamos el debate”.
Feminismo
La abogada se declara feminista y atravesada por el feminismo, por su pensamiento y la deconstrucción constante del sistema patriarcal, machista y misógino que nos envuelve culturalmente. Ella manifiesta que “las feministas sostenemos que la perspectiva de género es transversal, atraviesa todas las relaciones interpersonales, institucionales, los medios de comunicación, los libros, las revistas, desde la educación formal y no formal. Hay que atravesar primero un proceso de reconstrucción y resignificación de cómo nos relacionamos. Cuando Kate Millett dijo que lo personal es político, tiene que ver con esto, trascender, irrumpir en el espacio público y visibilizarnos”. Y también el empoderamiento tiene que ver con “repensarnos, eliminar la violencia contra las mujeres por el solo hecho de ser mujeres”.
El espacio público es la arena donde se dirime el bien común e históricamente lo designaron los varones. El feminismo viene a irrumpir en ese espacio para sostener la visibilización de las mujeres y se encuentra con una contraofensiva patriarcal y machista que pretende sostener su poder “diciéndonos feminazis, este no es el modo de reclamar, no me siento representada”. En esto, Fernanda deja muy en claro que “desde ejercer el sufragio, votar y que te voten, hasta publicar opiniones en Facebook se lo debés a las feministas, entonces sí te representamos”.
“Este sistema de creencias de que esto es así y tiene que ser así nos entrampa. Cuando hablamos de violencia de género decimos la violencia que ejercen los varones sobre las mujeres, basada en la asimetría o diferencia de poder que es construido con la lógica del hombre. Esta diferencia de poder, de roles asignados a mujeres y varones trae dos cuestiones: la discriminación y la violencia. Por eso está muy mal pensar que las mujeres ejercemos violencia de género, eso es una falacia, es otra construcción del patriarcado, machista también, para desacreditar estas epistemologías feministas. Desacreditando la epistemología feminista resurge el estado “natural” de las cosas, que es nuevamente la construcción del patriarcado, que indica cómo tenemos que relacionarnos siempre bajo el contexto de que la mujer es inferior”.
En su búsqueda por no ceder ni perder el espacio que ha ganado a través del tiempo el patriarcado, el poder que ha ejercido históricamente asesinando mujeres por brujas, sobre todo, y replegándolas al espacio de lo privado; por no perder ese espacio es que el patriarcado se reestructura constantemente mediante acusaciones y premisas dirigidas a reposicionarse: las mujeres son biológicamente más débiles, el asesinato de bebés (no son bebés, son fetos), van a salir masivamente a abortar, si abortan les quedan secuelas psicológicas, si te violan dalo en adopción.
También el lenguaje sexista es una lucha feminista constante y cuestionada, sin ir más lejos “la Rae reproduce el machismo y patriacado con un lenguaje sexista. A mi el plural masculino no me integra, no me nombra, no me representa, y lo que no se nombra no existe en tanto no existís no sos detentatario de ningún derecho ni lo podés ejercer. Nuevamente invisibilizadas” afirma Vásquez, y luego se pregunta “¿por qué no es todo femenino?” y se responde “porque siempre fue así. Pero ahora no”.
Denunciar Violencia
Consultada sobre el protocolo para denunciar violencia de género tanto como testigo o víctima, Vásquez explica detalladamente: “Hay todo un debate de la autonomía, de la voluntad de las mujeres, nos debatimos bastante si somos patriarcales o no al momento de obligar a una mujer a denunciar o no. Si vos sos testigo podés ir y hacer una denuncia, pero ella tiene que ratificarla. Si estás sufriendo violencia tenés que ir a denunciar, porque denunciar es anunciar, es el único modo que un juez o una jueza lo sepa, lo que está pasando en tu espacio privado. Eso que está pasando en tu espacio privado es violación a tus derechos humanos, la violencia simbólica, la violencia psicológica, económica, patrimonial, física, sexual. Lo que pasa es que las mujeres tenemos mucha vergüenza de salir a contar, porque además estamos atravesadas por la violencia psicológica que es un escenario de tortura. Podés ir a denunciar a cualquier comisaría, podés ir a la Subsecretaría de la Mujer, Ministerio de Desarrollo Social, calle 25 de junio, al municipio. Podés hacerlo, tenés que hacerlo, tenés que buscar que te protejan en ese sentido y si la mujer no está preparada para denunciar, los equipos técnicos tienen que respetar también, salvo y esa es una teoría que yo sigo con algunas compañeras, tengo un trabajo escrito sobre eso, salvo cuando el riesgo es muy alto, hay riesgo de femicidio y la mujer no lo puede ver, o tiene lesiones físicas y ella no está en condiciones de visualizarlo porque puede estar en un período de pre contemplación o contemplación de esta situación, de el circulo de la violencia donde está inmersa. Entonces ahí sí hay que acompañarla pero no desde un lugar de poder patriarcal sino de esa situación en que se encuentra de no tener un consentimiento libre para tomar ella la decisión. Es un acompañamiento interdisciplinario, estratégico, sobre todo en esas situaciones donde no puede ver el riesgo”.
Capacitación
Este viernes 16 de junio, de 15 a 19 hs., el Instituto de Familia del Colegio de Abogados de Entre Rios presenta el Módulo 4 del ciclo de charlas.
Desde el Instituto de Familia se organizan jornadas trayendo las proyectistas del Código y juristas de reconocimiento nacional e internacional. Y este año el desafío que se propusieron sus integrantes, Carolina Harrington, Melisa Mendoza, Lara Linari y Gino Feresit fue hacerlo una vez por mes desde marzo hasta noviembre. Ya pasaron por allí Marisa Herrera, el juez Duto de Rosario, la abogada y proyectista del Código, Pellegrini, de Bahía Blanca y se proyecta el cierre con Nora Lloveras que es una ex jueza de Córdoba. También tienen pensado recorrer la provincia llevando estos saberes.
“Hablar sobre derechos sexuales reproductivos y no reproductivos, que es un debate que también la sociedad debe darse, no solamente por la aplicación de la salud sexual integral dentro de los colegios y las escuelas, sino también por el debate que se tiene que dar la sociedad respecto del aborto. No solamente del aborto sino también derechos sexuales reproductivos y no reproductivos. La puesta en marcha de los Programas que debe llevar a cabo Salud respecto de los métodos anticonceptivos. Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir. Porque claramente las cifras sobre feminicidios de mujeres y niñas que mueren por abortos incompletos, abortos clandestinos, no se dan”, cerró.