Finalmente, las calles del histórico barrio de la capital entrerriana tendrán una nueva nomenclatura. La ordenanza, autoría de la concejal de Cambiemos, María Marta Zuiani, generó polémica y rechazos durante su tratamiento. Desde la Vecinal habían solicitado que se revea la propuesta.
Por Pablo Urrutia
Las calles del barrio Bajada Grande de Paraná pasarán a tener nuevos nombres a partir de este viernes, cuando a las 10, la Municipalidad inaugure oficialmente la nomenclatura. El acto se llevará a cabo en la Plaza Gregoria Pérez, ubicada en la intersección de calle Francisca Arias de Larramendi y Dra. Carmen María Argibay, y será presidido por el intendente Sergio Varisco. También estarán presentes la Dra. Susana Medina, miembros de la Asociación de Mujeres Juezas de Argentina, presidentes de Superiores Tribunales de Justicia Provinciales, entre ellos el titular de la STJ de Santiago del Estero, Dr. Sebastián Argibay, autoridades provinciales y municipales.
Desde el Municipio expresaron que “la nueva nominación lleva nombres de mujeres que han luchado fervientemente por la defensa de sus derechos, trabajaron por la cultura, generando cambios y abriendo caminos a través del campo de la enseñanza, las letras, las ciencias, las artes y la salud”. Se trata de Florentina Gómez Miranda (Calle Pública indicada con la letra A); Dra. Carmen María Argibay (Calles Públicas indicadas con la letra O y W -unificándolas en este nombre propuesto-); Eduarda Mansilla (Calle Pública indicada con la letra H); Juana Paula Manso (Calle Pública indicada con la Letra C); Josefina Pelliza de Sagasta (Calle Pública indicada con la Letra G); Dra. Adelia Di Carlo (Calle Pública indicada con la letra J); Cecilia Grierson (Calle Pública indicada con la letra B); María Teresa Merciadri (Calle Pública indicada con la letra Y); y Margarita Malharro de Torres (Calle Pública indicada con la letra X).
La autora de la ordenanza, María Marta Zuiani, defendió el proyecto ante la resistencia de los concejales del FPV, quienes cuestionaron el carácter inconsulto del cambio de nombres, aunque destacaron el hecho de que se hayan elegido nombres de mujeres destacadas. Zuiani argumentó haber consultado a los vecinos y aseguró que la zona oeste de Paraná es una de las más violentas de la ciudad, destacando el carácter simbólico de la nomenclación. Desde el oficialismo en el HCD, se hizo hincapié en que la iniciativa contó con el apoyo del intendente Sergio Varisco, de la Dra. María Aurora García, directora de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación; de la Dra. Heidi Canzobre, directora de Asistencia Técnica del Consejo Nacional de la Mujer; y de la Dra. Susana Medina, vocal del STJER y presidenta de la Asociación Internacional de Mujeres Juezas.
La posición de los vecinos
El jueves 27 de abril, el mismo día en que se aprobó la ordenanza que dio lugar al cambio de nombre de las calles del barrio Bajada Grande, los vecinos que conforman la Comisión Vecinal, solicitaron hacer uso del Instituto Voz Ciudadana.
Encabezados por la presidenta de la Vecinal, María de los Ángeles Scetta, sostuvieron: “Apoyamos este proyecto, pero pedimos que se nos escuche. Esto va más allá de cualquier tipo de bandería política. Hay cuestiones que en los barrios se deben consensuar”, dijeron.
Scetta, realizó un breve racconto sobre los orígenes de la barriada: “Al ver que se le iba ganando al río, se hacían una casita de adobe con techo de paja y ahí se fueron quedando y después llegaba otra gente a seguir poblando y hoy tenemos vecinos que son nietos, bisnietos de esas personas, abuelos que cuando se enteraron que iban a poner nombres de otras personas se sintieron muy tocados”, aseguró y argumentó que eso fue así, “Porque hay una historia y una identidad que tiene que ver con que viven de la pesca y eso debe ser reconocido y valorado. Es la cuna de los primeros pobladores de la ciudad de Paraná. Llegaban barcos y canoas de distintas partes. Tenemos la historia del señor Sandoval que se fue hasta Rosario en canoa para pedir trabajo para pedir que se construya ese puerto que tiene el barrio, y todavía tiene a su familia en el barrio. Él consiguió ese puerto yéndose en canoa hasta Buenos Aires, sin saber si volvía y no tenía nada. Pero quería traer trabajo y poblar ese lugar”, destacó indicando que ese podría ser un posible nombre para nomenclar una de las calles.
La vecinalista expresó: “Pedimos en nombre de todos los ciudadanos de Paraná que cuando se haga un proyecto se nos invite y sepan historiar realmente los barrios. Porque hemos tenido peleas entre los vecinos y como vecinalista me he tenido que poner al frente para decirles, nosotros no estuvimos, no sabíamos. Por eso pido que sepan escucharnos, porque a veces sin darnos cuenta dañamos algo que es histórico y es valioso”, dijo.
En ese sentido, mencionó a las personas que llevaron adelante distintas tareas que hicieron progresar la zona y que deberían ser tenidas en cuenta para nombrar las calles: “En 1950 se fundaron las escuelas, la iglesia que el terreno fue donado por una vecina de ahí. Imagínense la solidaridad que tenían esas personas para crecer, para tener trabajo, para poblar. Nunca nadie fue reconocido en el barrio”, lamentó y agregó: “También tenemos personas que trabajaron en las cocinas de la escuela, que consiguieron la primera ambulancia donada por el Club de Leones, personas que se donaban entre ellos por el barrio. Hay una historia que me encantaría que los señores que hicieron la ordenanza conocieran. Porque fue tan rápido y hay tantas cosas para hacer en el barrio que por ahí pensábamos ojalá todo fuese así de rápido. No fuimos invitados ni oídos, y sería bueno que nos sentemos, que escuchemos a los vecinos, organizarnos y arreglar esta tristeza que le ha traído a los vecinos porque se pierde la identidad del barrio donde nacieron y vivieron. Y por la problemática que trae cambiar el nombre de las calles sin tener una escritura, sin tener nada legalizado”, argumentó.
“Queremos ser representados por gente que nos tiene en cuenta cuando se hace una ordenanza y que nos tengan presentes”, finalizó María de los Ángeles Scetta, presidenta de la Comisión Vecinal de Bajada Grande.
Otro de los vecinos, expresó que “esto puede ser un puntapié inicial para otros proyectos que se pueden hacer para el barrio. Bajada es un barrio que ha sido olvidado, incluso por las empresas privadas, ni el cable, ni Enersa lo tienen en cuenta. No hay internet por ejemplo. No queremos oponernos a esta situación sino que esto nos beneficie a todos”.
En tanto que una de las vecinas, visiblemente emocionada, sostuvo: “Los pescadores existen todavía. No tenemos asfalto, no tienen agua. Viven en sus ranchitos todavía. Se mojan los pies junto a sus hijos en las canoas, y muchas veces no llegan a ir a estudiar. Así nos caracterizamos la gente de Bajada Grande. Cuando en la ciudad no había nada se vivía de la pesca. Que no se rompa esa dignidad y colaborar con los barrios, cuando tienen identidad no sacársela. Porque se sienten muy tristes. Yo estoy acá por esa gente que pidió a la concejal Zuiani que fuese al barrio a hablar con ellos y no fue”, indicó. Y a la vez pidió: “Que se tenga en cuenta la sensibilidad del barrio y pedimos honestidad de los que realizan la ordenanza. Porque nos sentimos un poco mal porque esperábamos la llegada de ella (Por Zuiani), que dijera bueno si voy a ir a hablar con los vecinos, pero no. Les pedimos que escuchen a los vecinos, si están de acuerdo, qué les parece, y no hacer una grieta entre los vecinos y entre los que viven ahora y los que viven desde hace cincuenta años”, planteó.
Quienes hicieron uso de la palabra durante la sesión entregaron una carpeta en nombre de los habitantes de la zona con los nombres de las personas que hubiesen querido llevasen las calles y las razones por las cuales podrían haber sido esas persona.

Huelga decir que se continuó con el tratamiento del proyecto y la ordenanza fue aprobada ese mismo día por mayoría contando con los votos del oficialismo, más los del bloque UNA – Frente Renovador.
Posteriormente, a principios de mayo, la Asamblea Ciudadana Vecinalista de Paraná, se hizo eco de la queja de los vecinos de Bajada y rechazó la ordenanza “por considerarlo una acción más de un Gobierno municipal que actúa sin incluir, consultar, o tener en cuenta a los vecinos que los eligieron y a los cuales representan”. Además se exigió a Sergio Varisco “que revea esta decisión y vete la mencionada ordenanza como lo solicita la Comisión Vecinal”, y se solicitó una convocatoria al barrio para realizar “un trabajo en conjunto que recoja la visión y los aportes vecinales”.
La Asamblea destacó que el barrio es “un punto emblemático de la ciudad por ser la zona donde se acrecentaron los primeros pobladores de este lado de la costa del río, dando inicio a la Baxada, futura ciudad de Paraná”, e hizo mención a aquella sesión del Consejo Deliberante, en que “representantes de la comisión vecinal, hicieron uso del Instituto de Voz Ciudadana en el cual expresaron su rotunda oposición al avance con este proyecto dando amplios fundamentos y recibieron como respuesta expresiones agraviantes y discriminatorias hacia los vecinos del barrio”.
En los primeros días de junio, el Ejecutivo promulgó la ordenanza aprobada aquel 27 de abril, disponiendo el emplazamiento de la cartelería que quedará inaugurada este viernes.