Docentes de Santa Elena reclaman al IAPV la entrega de viviendas

Un grupo de 50 maestros viajó este martes a Paraná para reclamar a las autoridades del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) que se haga efectiva la entrega de 50 casas que fueron construidas en Santa Elena.

La docente Elena Blanco explicó que decidieron cortar calle Laprida, entre Córdoba y Tucumán, con el objetivo de que se escuche su reclamo. “Hace dos años esperamos la entrega, las casas están listas pero no las quieren entregar”, se quejó.

“Estamos protestando un grupo de 50 docentes, propietarios de viviendas, que el IAPV construye en Santa Elena, hace dos años esperamos la entrega, las casas están listas pero no las quieren entregar”, dijo la maestra.

“No nos dan fecha de sorteo, hemos enviado notas, dimos plazo hasta el 2 de junio y hoy nos movilizamos”, afirmó. Asimismo, resaltó que “sin una respuesta” no se irán de Paraná.

Mientras algunos docentes realizaban una ruidosa protesta en la calle, otros, adentro, mantenían un encuentro con autoridades del IAPV. “Estamos cansados de esperar la viviendas, yo vivo de prestado, hay gente que alquila”, concluyó.

Miguel Forni, uno de los docentes afectados afirmó: “Nosotros pusimos el terreno hace cuatro años y el Iapv ejecuta la construcción de las viviendas, pero las obras comenzaron hace tres años, hace más de un año y medio que estarían terminadas las casas y faltarían detalles que no nos dan a conocer y no las entregan”.

“Desde hace un año y medio nos dicen que está el 87 por ciento de construcción, pero nunca dieron un informe de avance de obra, siempre nos tienen con el verso de que faltan cosas y, mientras tanto hubo robos en la vivienda; tuvimos varias reuniones con los funcionarios pero siempre nos mintieron”, contó Forni.

En ese sentido, detalló que “lo irrisorio de esto es que hace más de dos meses que no hay nadie trabajando y mientras tanto el tiempo pasa y hay situaciones muy angustiantes: se murieron en este tiempo tres personas sin poder acceder a su vivienda, algunos (por los desmoronamiento de las barrancas) viven en situación precaria en instalaciones prestadas por el Municipio y otros deben pagar alquileres”.

Fuente: LT14 y AIM