La medida de fuerza se debió al incumplimiento del pago prometido por la patronal, para mediados de mes, luego de un paro de 72 horas.
Según declararon los delegados a la prensa encadenados en la puerta de Trabajo, la firma controlada por Proteinsa nunca cumplió con los planes de pagos y mantuvo una plantilla reducida, sin reincorporar a los despedidos a fines del 2015: “De los pagos comprometidos sólo pagaron en tiempo y forma el de enero”, aseguraron en una situación crítica.
Los trabajadores habían paralizado la producción por casi 72 horas dos semanas atrás y levantaron la medida de fuerza con la promesa de que el 12 de mayo estaría abonado parte de lo pendiente. Las partes vienen negociando el pago de lo adeudado desde diciembre, una deuda que involucra tanto a los trabajadores activos como a los empleados que todavía no fueron reincorporados desde la salida de Rasic Hnos.
Cresta Roja fue vendida en octubre del año pasado a Proteinsa, un consorcio compuesto por las empresas Ovoprot Internacional, Tanacorsa y Grupo Laclau, que se habían hecho cargo de la empresa en diciembre de 2015 cuando la justicia decretó la quiebra. Un año después ganó la licitación, tras presentar una oferta por u$s121 millones, con el respaldo del banco brasileño BTG Pactual (le ganó la puja a Avícola del Plata, conformada por Granja Tres Arroyos, Adecoagro y Grupo Lartirigoyen). En ese momento, la empresa producía cerca de 180.000 pollos por día, y el objetivo final era ir incrementando la producción hasta los 400.000 pollos por día.
Fuente: Diario Popular