El acto protocolar del Concejo Deliberante fue suspendido ante el planteo de un grupo de mujeres en la Subsecretaría de Derechos Humanos. El cura “aparece nombrado en las causa Área Paraná I y II” de delitos de Lesa Humanidad, dijeron desde el organismo provincial.

El martes pasado sería inaugurada la Plaza de los barrios Aatra III y IV de Paraná con el nombre de “Monseñor Emilio Senger”. El propio Arzobispado de Paraná convocó a la actividad, pero a último momento el acto de nombramiento fue suspendido. Se inauguró la plaza, en el sector de juegos integradores y hubo reunión de vecinos, pero las autoridades oficiales que estarían presentes en el acto encabezado por la presidenta del Concejo Deliberante, Josefína Etienot, y el secretario Rodrigo Devinar, no asistieron.
Durante la mañana del martes, los integrantes de la Comisión Vecinal del barrio citados a la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia para ser informados de la presentación de un grupo de mujeres que se oponían a que la plaza llevase el nombre del cura por su participación durante la última dictadura cívico militar. Según publicó Diario UNO, desde la Subsecretaría confirmaron que Senger «colaboró con la dictadura y fue confesor en la unidad penal de mujeres de Paraná. Incluso aparece nombrado en las causas Área Paraná I y II».
De la reunión con los vecinalistas participaron el subsecretario, Matías Germano y una expresa política, quien le propuso a los vecinos realizar una asamblea informativa en los próximos días para abordar el tema. «La declaración testimonial de detenidas en esa unidad carcelaria revelan que Senger era conocedor del sistema de interrogatorios y existen denuncias en su contra por su comportamiento inmoral y hostil, y de violencia sobre las mujeres», dijo la mujer.
A la tarde, los vecinos se vieron sorprendidos de que la plaza se inaugurase sin nombre.
El proyecto de Ordenanza que propuso designar Emilio Senger a la plaza es de autoría de la concejal de Cambiemos Karina Llanes y contó con el impulso de la vecinal presidida por Carolina Lavallén. Hubo un tiempo prolongado para el estudio de la propuesta, aunque desde el lado de la edil oficialista aseguran que no advirtió los antecedentes del Monseñor.
De hecho, en la comunicación oficial emitida por la legislatura local se indicaba que “el padre Emilio Senger desarrolló en vida una destacada labor pastoral y de caridad hacia el prójimo, habiéndose desempeñado como vicario parroquial de Gualeguay, vicario parroquial de Larroque, vicario parroquial de Bovril, párroco de Bovril y párroco de la iglesia ‘Santa Teresita del Niño Jesús’ de Paraná. También fue director espiritual y profesor de Teología del Seminario Arquidiocesano de Paraná y capellán del instituto ‘Cristo Redentor’ de esta capital”.
La presidenta de la vecinal se mostró desconforme con la situación y destacó la labor social de Emilio Senger por más de dos décadas en el barrio Aatra y antes en Hijos de María, 120 Viviendas y Lomas del Mirador. “Tiene una foja de vida intachable, nosotros lo hemos conocido”, dijo Lavallén a Diario UNO y agregó que “La mayoría de la gente del barrio que tiene 70 años, que pasó lo que fue la dictadura, nunca jamás tuvieron problemas con el padre Senger. Siempre fue una persona muy generosa, humilde y honrada. Él ayudó a muchas familias, a muchos chicos para que puedan estudiar. La verdad que es lamentable lo que ha ocurrido», subrayó.
«La objeción de ellos es que el cura está nombrado en la causa Área Paraná. Nos mostraron un papel que no tiene ni folio ni título. Por una cuestión legal estuvimos hablando con la concejala que nos ayudó con el proyecto. Se decidió, que por el momento, no se va a poner el nombre de la plaza. Está en suspenso; el caso se va a rever», confirmó aunque aseguró que “Tenemos fe en que pronto podamos destapar el cartelito con su nombre”.
Desde el área de nomenclación del HCD indicaron que el cartel está impreso pero tendrá que esperar. Deberá haber una aclaración de parte de la Subsecretaría de Derechos Humanos respecto a la situación de Emilio Senger y su relación con la dictadura para determinar si se ratifica o rectifica el nombre de la plaza.