Sebastián Tomé: «Todo aumenta y el servicio sigue siendo insuficiente»

El Presidente de la vecinal Jorge Newbery se refirió al nuevo aumento del transporte de colectivos en Paraná. Frecuencias, recorridos, deudas y desafíos, parte de la entrevista concedida a Agenda Abierta.

Por Mariano Osuna

El transporte público en la capital entrerriana es una de las principales asignaturas pendientes entre los debates estructurales en materia de derechos. Durante el año pasado, el cambio en la dirección de calles, el recorte de recorridos y frecuencias del transporte urbano, la ordenanza del marco regulatorio redactada y aprobada por el Ejecutivo, y la nueva licitación con la continuidad de la empresa que monopoliza el servicio, pusieron en la agenda pública la falta de una planificación colectiva a largo plazo. Mañana, el Honorable Concejo Deliberante aprobará el reciente aumento de boleto, habilitado por el Municipio, del 25%. Sebastián Tomé, usuario del servicio, presidente de la Comisión Vecinal Jorge Newbery, estudiante universitario y empleado público, dialogó con Agenda Abierta.

«Respecto al aumento del 25%, si bien el Municipio habla que la propuesta es muy por debajo de los que determinaron los profesionales en costos, hay que tener en cuenta que sigue estando por arriba de la mayoría de la paritarias acordados este año, municipales, provinciales, comercio, docente, que son frecuentes usuarios del transporte publico», explicó el vecinalista.

Destacó que debe recordarse que en abril del 2016 «el boleto subió casi un 42%, o sea el boleto a bordo costaba $6 y tarjeta 4,95 y a partir de este aumento a mayo- junio de 2017 pasará a costar $10,60 y $8,75 respectivamente. Aproximadamente un 75% de aumento, cuando el servicio sigue dejando mucho que desear».

Tomé afirmó que el único beneficio logrado desde la discusión por esta temática «es el Boleto Secundario Gratuito. Para que este aumento sea acorde a la situación del actual servicio debería venir con el anuncio de algún beneficio para los usuarios que lo utilizan, como por ejemplo el Boleto Estudiantil Universitario Gratuito». Precisó que el Gobierno municipal había quedado en discutirlo más adelante. «Creo que este es el momento para que se dé porque se nota mucho la deserción estudiantil en muchas de las facultades, más aquellas que tienen muchos estudiantes del interior. Todo sumado a los altos costos en alquileres, en servicios y alimentos», señaló y reclamó que «todo aumenta y el servicio sigue siendo insuficiente».

Profundizó en la situación que atraviesan los estudiantes en la capital entrerriana y analizó los obstáculos cotidianos que proporciona el servicio público de transportes. «Lo puedo ver porque estoy en contacto con los estudiantes, que no solo dejan de asistir a las clases sino que a veces se tienen que retirar antes porque no le dan los horarios​ de colectivos​, y la propuesta del horario nocturno que se había establecido para satisfacer esa demanda no es suficiente porque no llega a los destinos finales de los recorridos diarios que hace el estudiante. O sea de ida llega a destino
pero a la vuelta, se limita hasta cierto sector de la ciudad».

Frecuencias y recorridos

«Hay que hacer un análisis detenido sobre al cambio de circulación de calles realizado en julio del 2016, que en principio era a prueba, pero terminó siendo permanente, sin consultar a la ciudadanía» describió el Presidente de la Comisión Vecinal Jorge Newbery, ubicada en la zona sureste de la ciudad en cercanías al Aeropuerto, que limita al este con calle Salvador Caputto; al sur con Ricardo Balbín; al norte con Miguel David; y al oeste con Gobernador Enrique Mihura, desde Balbín a Newbery, y calle Arévalo desde Newbery a Miguel David.

«Esto si bien mejoró un poco la circulación de transportes​ particulares de entrada, por calle Gualeguaychú, y salida por Echagüe, a la duración del transporte público de pasajeros, a destino final, la empeoró para el usuario», mencionó Tomé. Argumentó que la causa de esto fue «haber sacado las paradas de las treinta manzanas del microcentro, donde las nuevas paradas nos dejan a cuatro, cinco o seis cuadras de los destinos finales de los usuarios, haciendo perder puntualidad en los trabajos por llegadas tarde».

El vecinalista especificó que «al jubilado que frecuenta lugares como Anses, Iosper y bancos, algunas líneas que vienen del sur, que entraban por 25 de mayo y hoy los deja en Belgrano o Salta, lo obliga a caminar cuesta arriba ese recorrido». Y remarcó que según lo conversado con los vecinos de la zona, hay madres y padres que acompañan a sus hijos al colegio primario que se encuentran «obligados a cambiar de línea, por lo que tienen que trasladarse más cuadras a pie para tomar el colectivo que los deje a horario al colegio».

Marco regulatorio del transporte público

El Honorable Concejo Deliberante de Paraná aprobó un nuevo marco regulatorio del transporte público. Su sanción tuvo diversas medidas de fuerza de la Asamblea Ciudadana, quien criticó la decisión unilateral del Ejecutivo municipal, sin convocatoria a actores involucrados en el servicio cotidiano. «Como ciudadanos exigíamos la participación en el Órgano de Control y Monitoreo, porque como usuarios finales y representantes de los vecinos era necesaria nuestra participación en las decisiones de tarifa como control hacia la empresa», destacó Tomé. Agregó que «se nos denegó ese derecho y hoy sufrimos las consecuencias».

La situación en Jorge Newbery

En la zona de Newbery existen tres líneas del transporte urbano de pasajeros: línea 14 (ex 4 Aeropuerto), línea 4 (San Benito) y línea 20. Sobre la primera, Tomé detalló que «sale mayormente del Aeropuerto (calle Caputto pasando Balbín)» y precisó que «a las 7 sale de Base, o sea que los usuarios que entran desde las 8 a trabajar, que viven de Newbery para el sur por Caputto, que son más de quinientas familias, tienen que caminar más de diez cuadras para acceder al servicio porque el siguiente colectivo, que sale del aeropuerto, los deja después de las 8 en el centro». Comentó que «hay una tercer salida que se hace desde el Parque Industrial».

«La linea 4 (San Benito) viene por Newbery en horario de comercio y público», afirmó el vecinalista. Expresó que «muchas veces a la altura de Newbery y Caputto sigue de largo porque viene lleno de San Benito, obligando al usuario de la zona a tomar el siguiente, llegando tarde a destino». Agregó que también se encuentra la línea 20 que «viene por Miguel David».

«Este año ha aumentado notablemente la cantidad de usuarios que usan el servicio de transporte público de pasajeros. Partiendo desde el inicio, el colectivo llena su capacidad máxima a las quince o veinte cuadras de su recorrido», puntualizó Tomé. Argumentó que «se puede observar en línea 14, y ni hablar en línea 4, que viene desde San Benito cargada al tope» y afirmó que «se ve obligado a seguir de largo en varias paradas dejando usuarios sin servicio y obligando a esperar el siguiente coche». Reclamó que esto pasa «tanto de ida a la mañana como a la vuelta al mediodía en horarios de trabajo, como a la tarde en horarios de comercio».

Sobre el crecimiento de usuarios en las líneas, el Presidente de la Vecinal Newbery detalló que se debe a «usuarios nuevos, es decir que la ciudad crece para estos lados, a usuarios por decisión, que antes se trasladaban en transporte propio, y usuarios que cambian de línea debido a que los horarios de llegada a destino se modificaron». Sobre el paso del transporte particular al servicio público, Tomé destacó que se relaciona a «los altos costos en combustible, los altos costos en los estacionamientos​ privados, la falta de estacionamientos en ciertas calles por el cambio de circulación de las mismas y la prohibición de ciertos espacios que antes estaban».

«Si bien el colectivo en la mayoría de las veces pasa a los horarios publicados, más que nada a la mañana, el de la vuelta al mediodía viene con demoras al horario publicado», señaló el vecinalista en declaraciones a Agenda Abierta. Sobre las principales críticas al servicio, describió «frecuencias y recorridos que no llegan a todos los barrios, y pocas unidades con poca frecuencia» y ejemplificó con la línea 14 «que sale cada sesenta minutos. El colectivo que tomo sale 6.25 hs del Aeropuerto y está pasando por Plaza 1° de Mayo a las 7.15 hs aproximadamente. No como dice en la página que llega 7.04 hs».

Denunció que «20:17 hs es el último colectivo que pasa por el centro para llegar al Aeropuerto. Esto es absurdo». Explicó que el siguiente cole que es línea 4 «te deja a más de diez cuadras del destino final del Aeropuerto».

Tomé mencionó que «hace unos años el 147 estaba disponible para pasar el reclamo, no se si servía o llegaba a la empresa, pero al menos alguien te escuchaba y anotaba la queja. También era útil la Aplicación del “Cuándo Llega” que hoy en día está desactualizada, tanto las nuevas paradas como los nuevos horarios, es una aplicación que se descarga gratuitamente y se usaba desde el celular.

Sobre cómo se puede mejorar el servicio, el Presidente de la Vecinal Newbery, precisó que se «debería exigir realmente a la empresa que agregue más unidades, son cada vez más necesarias por la mayor cantidad de gente que utiliza el servicio». Puntualizó que los colectivos tendrían que llevar «el número de línea en la parte trasera, así uno no tiene que andar corriendo y acercarse adelante para saber que línea es». También sugirió la necesidad de un «número gratuito de teléfono (como lo es el 147) donde acudir ante una falta en el servicio, o cuando el colectivo pasa y no para en ciertos lugares por venir lleno». Destacó que es «la mejor forma de control, haciéndolo participe al usuario que es el que usa el servicio diariamente» y cuestionó la carencia de garitas afirmando que «en nuestra zona Aeropuerto sobre calle Caputto desde Newbery no tenemos garitas».