La foto, tomada hace un año atrás muestra el deteriorado aspecto que tiene la estatua de Juana Azurduy, donada por el Gobierno boliviano.
La Legislatura de la Ciudad de Buenas Aires votó una ley para relocalizar el monumento a Juana Azurduy, por el que el Gobierno boliviano pagó 1 millón de dólares.
El monumento, que está emplazado detrás de la Casa Rosada, fue inaugurado en julio de 2015 por el presidente Evo Morales y su homóloga argentina de entonces, Cristina Fernández, pero el costo de la escultura no fue cubierto por el Gobierno argentino, sino por el Estado boliviano, como un regalo para celebrar el Día de la Confraternidad Argentino-Boliviana.
La norma que autoriza la relocalización del monumento a Juana Azurduy fue aprobada con 35 votos positivos, 17 en contra y seis abstenciones.
El diario Clarín recuerda que el Parque Colón, donde ahora se encuentra la escultura de la heroína de la independencia es, desde 2013, una zona en disputa, “pasó de ser un plaza enrejada casi en desuso a transformarse en eje de un enfrentamiento político que puso como botín de guerra el patrimonio cultural e histórico de la Ciudad”.
La efigie de Juana Azurduy reemplazó a la de Cristóbal Colón. Durante una visita oficial a Argentina, el fallecido expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, sugirió retirar el monumento de “ese genocida”, y la recomendación fue inmediatamente recogida por la presidenta Cristina Fernández y financiada por Bolivia.
El Gobierno boliviano autorizó por Decreto Supremo 1507 al Ministerio de Relaciones Exteriores que, a través de la Embajada de Bolivia en la Argentina, concrete un aporte no reembolsable de siete millones de bolivianos para la edificación del monumento de Juana Azurduy de Padilla.
En los próximos meses, el monumento de Azurduy será reubicado frente al ingreso principal del Centro Cultural Kirchner, según establece la iniciativa del Legislativo porteño que proyecta la construcción del Parque del Bajo, un espacio con el que la ciudad espera sumar espacios verdes, agilizar el tránsito y vincular plazas y parques hoy desconectados.
Por su parte, el diario La Nación informó que el legislador porteño Gustavo Vera denunció que detrás del traslado de las esculturas hay un negociado del PRO.
“El traslado de la escultura a Juana Azurduy es cuanto menos un nuevo hecho de malversación de los fondos públicos, ya que hace menos de dos años se hicieron obras que ahora quieren destruir”, afirmó.
El legislador dijo que el PRO “siempre hace dinero con esta clase de negocios”.
Vera alertó, además, que todavía hay una causa judicial abierta por el traslado del monumento de Cristobal Colón del parque ubicado detrás de la Casa Rosada. ¿Qué pasará si la Justicia ordena volver a poner la estatua de Colón donde estaba?
Dos años después de la ubicación de Azurduy detrás de la Casa Rosada, la escultura ya tiene nuevo destino. Mientras tanto, las partes del monumento a Cristóbal Colón —en cuyo lugar fue colocada Juana— esperan ser montadas en el espigón Puerto Argentino, frente al Aeroparque.
Grave deterioro
El monumento a Juana Azurduy no cumplió un año y ya está en muy mal estado. Tiene dos agujeros y denuncian fallas tanto en la superficie y en la fundición del bronce como en su colocación, denunció en 2016 La Nación. La “Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y lugares históricos” realizó un estudio pormenorizado que muestra fallas en los ensambles y en la estructura que sostiene la escultura de 25 toneladas de peso y de nueve metros de altura. La pátina de la escultura se desprende con facilidad “dejando expuesto el bronce a las inclemencias climáticas”.
Fuente: Los Tiempos (Bolivia)