Paraná se manifestó en repudio del 2×1 que beneficia a condenados por delitos de lesa humanidad

Se realizó en Paraná una nueva convocatoria contra la idea de conmutar de penas a criminales de lesa humanidad que avaló la Corte Suprema de Justicia.

Foto: Facundo Saavedra / Agenda Abierta 

Convocada al unísono con marchas en todo el país, se realizó en Paraná, este miércoles por la tarde, una nueva concentración contra el fallo de la Corte Suprema de Justicia. Se trata de la sentencia que avaló la aplicación de la conmutación de penas en un caso de delito de genocidio aplicando la extinta ley Nº 24.390, más conocida como 2×1.

La importante manifestación el centro de la Plaza 1º de Mayo se pobló con banderas de distintas agrupaciones de derechos humanos, políticas, gremiales y sociales, detrás de las cuales se encolumnaron los grupos que adhirieron al llamado.

Frente al monumento al general San Martín, y de espaldas a la glorieta, se instaló un improvisado escenario, donde se leyó un documento elaborado por la Multisectorial de Derechos Humanos de Entre Ríos, que fue firmado por organismos de toda la provincia.

En un fuerte tono crítico se retomaron argumentos contra el escandaloso fallo de la Corte que por la mayoría de Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, resolvió aplicar el 2×1 en el caso del represor Luis Muiña.

“Como ya expresamos el jueves pasado, ese fallo judicial merece nuestro más enérgico repudio y nos ha provocado una profunda indignación y dolor, que son la indignación y el dolor que vive todo el pueblo argentino”, se sostuvo.

En el documento también se apuntó contra el Ejecutivo nacional, por entender fueron responsables de haber instigado al fallo de la corte, así como que las contadas reacciones fueron sobreactuada ante las amplias manifestaciones de repudio de la ciudadanía y distintas organizaciones.

“Es necesario reiterar que el repudiable fallo del máximo tribunal de nuestro país se suma a otras decisiones de un sector del Poder Judicial que venimos denunciando y que adquirieron mayor fuerza desde el 10 de diciembre de 2015, cuando la alianza Cambiemos asumió la conducción del Estado nacional con un plan económico que no casualmente expresa la continuidad del modelo llevado delante por Martínez de Hoz durante la última dictadura cívico militar. Hemos rechazado las prisiones domiciliarias arbitrarias a los represores, la extrema dilación de las causas y los fallos que retoman la teoría de los dos demonios y aplican penas bajísimas a los acusados”.

Y se agregó: “Estos fallos buscan claramente la impunidad de los genocidas e impedir el avance hacia la investigación y juzgamiento de los responsables civiles. No estamos recurriendo a una metáfora cuando decimos que nos gobiernan los mismos que todavía no pudimos llevar ante los estrados judiciales. Este es uno de los grandes objetivos de fondo del cambio de paradigma que el gobierno nacional y sus aliados judiciales, mediáticos, religiosos y empresariales pretenden implementar en materia de derechos humanos”.

Casi al finalizar, los reproches alcanzaron asimismo a la cúpula de Iglesia Católica, a quien se criticó duramen por el llamado a la “reconciliación”,

En este sentido, reiteraron el “rechazo enérgico a la tentativa de la cúpula de la Iglesia Católica de llamar a la ‘reconciliación’ y ‘pacificación’, sin haber brindado información sobre el destino de los desaparecidos ni haber hecho una autocrítica profunda sobre su rol durante la dictadura”.

“¡Nunca más un genocida libre por las calles argentinas!”, finalizó el documento.

Foto: Facundo Saavedra / Agenda Abierta

 

Fuente: El Diario