El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha trasladado al Gobierno de Colombia su preocupación por la situación de los líderes sociales, objeto de numerosos ataques, principalmente en zonas donde estuvieron las FARC.
Durante su visita a Colombia del 3 al 5 de mayo de 2017, el Consejo de Seguridad de la ONU acogió con beneplácito la oportunidad de entablar un dialogo con el Presidente Santos y altos representantes del Gobierno de Colombia, dirigentes de las FARC-EP, miembros del Congreso que representaban el espectro de partidos políticos, el Mecanismo Tripartito de Monitoreo y Verificación, miembros de la sociedad civil, comunidades locales, la misión de las Naciones Unidas y el equipo de Naciones Unidas en Colombia.
El Consejo de Seguridad reconoce las importantes dificultades que plantea la implementación del Acuerdo Final de Paz y acoge con beneplácito los progresos realizados por el Gobierno de Colombia y las FARC-EP en la implementación del Acuerdo y su empeño por lograr una transición hacia la paz que beneficie a todos los colombianos.
En ese marco, la ONU ha trasladado en las últimas horas al Gobierno de Colombia su preocupación por la situación que viven los líderes sociales en el país, objeto de numerosos ataques, principalmente en zonas que estuvieron afectadas por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Al menos 120 activistas y líderes sociales han sido asesinados en Colombia entre enero de 2016 y el 20 de febrero de 2017, algo menos de 14 meses, en lo que Naciones Unidas ha considerado una preocupante ola de violencia registrada en varias de estas zonas.
Esta reciente de ola de violencia ha tenido consecuencias directas, principalmente, en los activistas en defensa de los Derechos Humanos y que trabajan por la construcción de la paz quienes, según la Defensoría del Pueblo, están continuamente expuestos a estigmatizaciones y señalamientos por su trabajo.
Por último, la ONU reconoce la contribución de todas las partes que intervienen en el proceso de paz de Colombia, en particular la República de Cuba y el Reino de Noruega como garantes, y la República de Chile y la República Bolivariana de Venezuela como países acompañantes.
Fuente: Confidencial Colombia