Según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas, la importación en el sector textil superó las 22 mil toneladas en marzo. Durante el mismo período la industria nacional se redujo un 18%.
Distintos sectores de la producción textil vienen atravesando un complejo escenario, consolidado durante 2016, y profundizado en los primeros meses de este año. Según un Estudio de FITA, la Federación de Industrias Textiles Argentinas, los números ratifican la crisis, en claro perjuicio a la producción nacional.
Según el informe de marzo, la importación de productos textiles alcanzó un récord histórico en marzo, con 22.125 toneladas, cifra que representa un incremento del 14% interanual, mientras que la producción nacional de indumentarias y otros artículos se derrumbó un 18%.
La caída del sector se explicó por una retracción del 29,5% en la fabricación de hilados de algodón y una baja del 14% en tejidos. En tanto, las ventas minoristas textiles también cayeron en el mismo mes un 6,4% interanual en el caso de productos «blancos (sabanas y toallas) y 4,9% anual en indumentaria.
«En consonancia con la caída de la actividad, el Indicador de Utilización de Capacidad Instalada del Indec para el Sector Textil alcanzó un nivel de 57,3% en marzo pasado, por debajo del nivel general de la industria del 65,7%», sostiene el informe.
Para la FITA, en los primeros tres meses del año las importaciones acumulan un incremento del 5% en relación al mismo periodo de 2016. «Vale destacar que los incrementos más importantes se observan en los eslabones finales de la cadena que acumulan, en el trimestre, incrementos de 81% en el caso de las prendas y 29% en el caso de las confecciones», agrega el informe.
Las prendas ingresadas en marzo pasado totalizaron en 3.179 toneladas, lo que constituyó un valor récord histórico de ingresos desde el exterior, según la cámara empresaria.
El aumento de importaciones más grande se ve en los últimos eslabones, como prendas de vestir y confecciones, lo que afecta a toda la cadena de producción, de acuerdo con el estudio. «En un contexto de fuerte caída de la actividad económica, esta situación se torna más grave aún, desplazando producción local de toda la cadena, a favor de las importaciones» agrega la FITA.
En el informe la FITA señaló que «por primera vez desde 1975, se observa un quiebre en la elasticidad importaciones/producto: incrementos de las importaciones y recesión».
Fuente: Ámbito