Femicidio de Jessica Paola Do’ Santos: el testimonio de su hermana

La familia de la mujer asesinada denunció paralización de la investigación, inacción judicial, omisión estatal y silencio mediático. Joana, su hermana, accedió por primera vez a una entrevista para exigir justicia.

Por Facundo Saavedra y Mariano Osuna

Pasaron casi siete meses de aquél 9 de noviembre, cuando Jéssica Do’ Santos fue hallada sin vida en el barrio Bajada Grande de Paraná. Una mujer, trabajadora, madre, vecina, hija, hermana, víctima de la violencia machista y de un nuevo femicidio, en un país donde asesinan a una mujer cada dieciocho horas. En ese momento las autoridades dijeron que «no había indicios». Hoy tampoco existen.

Los medios de comunicación (salvo honrosas excepciones) se colocaron el traje en un juicio que no hablaba de femicidios. Utilizaron la vida privada de Paola, como su familia la llamaba, para ser la noticia del día. Esa fue la poca cobertura que la impunidad tuvo, en una causa sin detenidos, sin sospechas, sin pistas firmes, sin algo de reparación que ponga justicia en la vida de sus cuatro hijos, de su hermana, de su madre, de quienes conocían la verdadera Jessica, la que no se escuchaba fuera de la boca de su familia.

Joana y su madre nos recibieron con un mate amargo, con burritos, compartiendo la situación que viven en su vida cotidiana, el dolor que cada vez es peor, más aún cuando la investigación se encuentra paralizada, cuando el Poder Judicial no parece comprometido con esclarecer el hecho y cuando el poder político no se puso a disposición de ninguna contención, ni siquiera asesoramiento para afrontar la causa. Los medios fueron los únicos jueces, y la policía tardó tres días en hallarla, ya sin vida, en varias bolsas. En la entrevista concedida a Agenda Abierta mostraron la fortaleza necesaria para llegar a la verdad, en esos golpes que te da la vida y te exige transformar el dolor individual en una lucha colectiva. El contexto tampoco ayuda, la violencia de género se encuentra en agenda porque las movilizaciones y el trabajo del movimiento de mujeres tuvo su cosecha, pero no hay todavía un abordaje integral donde se planifique e implemente políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar las violencias, en todas sus formas.

«Cada día aún peor. Saber que no hay nada, que los asesinos siguen sueltos y que la investigación sigue en curso pero no avanza. No hay un sólo detenido, no hay un solo sospechoso. Es terrible para nosotros cada día aún más. Nos sentimos desamparados», explicó Joana, en diálogo con Agenda Abierta. Sobre el fiscal de la causa, Álvaro Piérola, destacó que les ha dado apoyo humano «pero no hay avances de nada ni ninguna pista firme».

La inacción judicial y el silencio Gubernamental dejó desidia sobre una familia que aún no tiene ni siquiera los resultados de los hisopados. Ese es el principal reclamo de la familia de Paola: Que no todo no termine en impunidad, en un número que aumente las cifras de femicidios. «No sabemos que creer, si hay gente encubierta si hay algo pesado detrás de todo esto. La verdad que no sabemos que pensar», lamentó la hermana de Jessica, ante la atenta mirada de su madre.

Joana comentó que «Paola ejercía la prostitución y se drogaba. Era un ser humano. Creemos que hay mucha clasificación para determinadas personas. Si tenes plata o si sos hija de un juez si, pero si sos prostituta o sos pobre no tenes respuestas de nadie», denunció Joana, en clara referencia al sistema judicial pero también a la vida cotidiana en general, donde una perspectiva clasista y machista determina el status del mundo.

La hermana de Paola también se refirió a los medios de comunicación. Precisó que «en un principio que pasó todo esto, el primer mes, por supuesto que era un notición para que todos lo puedan publicar. Pero muchos medios se han burlado, hemos recibido más destrozo que acompañamiento. Salvo Fernando Miguez, de ningún otro medio nos han dado bolilla». Además señaló que siente que «un caso va tapando otro y el caso de Paola va quedando en nada».

En un pasaje de la entrevista concedida a Agenda Abierta, Joana nos contó sobre su hermana. La describió como «una gran persona, generosa, muy amiga, que nunca dejó tirados a sus hijos». Lamentó su relación con las drogas «que es una enfermedad muy difícil de salir. Pero era una persona re buena, que no merecía terminar así. Nadie merece terminar de esa manera». Paola se había encontrado en los últimos meses con su familia, ella estaba buscando la felicidad y recuperar la complicidad cotidiana con la que crecieron, siempre luchando frente a la adversidad.

«Le digo a los medios y a la sociedad que a cualquiera nos puede pasar. Y es hasta que te pase que tomas conciencia que hay que ver la persona y la mujer», analizó la hermana de Jessica, en relación al tratamiento del femicidio, que cumplirá el próximo 9 de junio siete meses de impunidad.

También se refirió al ejercicio de la prostitución y afirmó el sufrimiento que sufren las mujeres. «A la mujer no sabes las cosas que le pasan y muchas veces no tienen ganas de estar en la calle y lo hacen porque no les queda opción. Muchas mujeres sufren un montón y no reciben ayuda de nadie», puntualizó Joana.

Sobre la falta de acompañamiento del Gobierno nacional, provincial y municipal reclamó que nunca hubo contención oficial. «Nunca nadie nos llamó, ni Gobernador, ni Intendente ni Ministro de Justicia», destacó la hermana de Paola. Su madre nos confirmó que elevaron cartas al presidente de la Nación, Mauricio Macri, a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrih, quienes tampoco dieron respuesta. «Nadie, totalmente desamparados y solos. No se por qué razón no sigue existiendo la contención que en un principio tenía la policía. Hay dudas de mi parte y de mi mamá sobre la distancia que se ha tomado. No digo que no haya otros casos importantes, pero estamos conviviendo con un asesino, y no solamente con una persona que le pegó un tiro a mi hermana. La descuartizó, la cortó en pedazos, y dejó tirada para que lo vean, y el o los asesinos siguen sueltos», reclamó.

Por último hizo un llamado al involucramiento de la sociedad. «Que nos apoyemos entre todos y tratemos de acompañarnos como sociedad. Involucrarnos un poquito en el otro y que la Justicia actúe, porque muchas veces las leyes están y los jueces no las hacen cumplir», exclamó. Agregó que su mamá siempre dice que están en una jungla, «en el sálvese quien pueda, y es tristísimo porque qué le queda a mis hijos, a mis sobrinos, al hijo de mi vecino».

Cualquier información que ayude a esclarecer el hecho comunicarse al 0343 – 15123087.