Sin orden judicial la policía de la provincia detuvo ayer en Viedma al secretario adjunto de ATE Río Negro y CTA Río Negro, Aldo Capretti. También se ordenó la captura de otros dirigentes sindicales.
Durante la tarde/noche de ayer, la Policía Provincial -sin orden judicial y haciendo uso de una marcada brutalidad- detuvo en su domicilio al Secretario Adjunto de ATE y CTA Río Negro, Aldo Capretti. Como no había ninguna cámara que captara el asalto, la violencia policial no tuvo límites. De acuerdo a lo que señalan los testigos del hecho, Capretti, que no ofreció resistencia, fue tirado sobre la vereda de su casa, golpeado y esposado. Tampoco se le ofrecieron las garantías constitucionales, acceso a los derechos más básicos. En este momento se encuentra detenido en la Comisaría 1° de Viedma, donde un importante número de trabajadores y dirigentes sociales se concentraron y montaron una guardia hasta el dirigente recupere su libertad.
Esta detención se enmarca en las órdenes de captura propuestas por el Fiscal Juan Pedro Puntel y promovidas por el Juez Carlos Mussi, en la causa por coacción agravada contra un grupo de dirigentes sindicales y sociales. Según se pudo saber, por la misma causa se ordenó la detención del Secretario General de ATE y CTA Río Negro, Rodolfo Aguiar y de otros dirigentes de la Central Obrera.
Los dirigentes sindicales cuestionan el respaldo que le dieron los diputados oficialistas y algunos opositores en la Legislatura, al programa de endeudamiento conocido como el Plan Castello, al que consideran un «saqueo de la provincia».
Cabe destacar que incluso a partir de las imágenes fotográficas y de las filmaciones -que muestran tumultos y empujones- no existen elementos para acusar al Secretario Adjunto de ATE por los delitos que se señalan. Asimismo, teniendo en cuenta que la fuerza policial que impedía el ingreso ciudadano al recinto legislativo..
Desde la entidad sindical y su Central de trabajadores repudiaron la detención a la que consideraron «salvaje» y anunciaron que se lanzarán acciones directas y medidas de fuerza para enfrentar la violencia institucionalizada.