Con dispar concurrencia la manifestación de vecinos de este domingo se hizo tal como se la anunció, partiendo de la Plaza San Martín y marchando hasta el puente Méndez Casariego, donde se leyó la proclama.
Los convocantes, Salvemos el río Gualeguaychú y Colectivo Libertario Gualeguaychú,
adelantaron que se movilizarían “en defensa de nuestra tierra, de nuestros ríos, de nuestra vida en comunidad” y señalaron como síntesis, que lo harían en rechazo al country náutico Amarras, a la contaminación del parque industrial Gualeguaychú y al agronegocio y sus consecuencias, así como a la destrucción de nuestra naturaleza y al saqueo de nuestros recursos.
En la Plaza, junto a calle Sáenz Peña, se reunieron los integrantes del movimiento de vecinos autoconvocados “Salvemos el río”, del Barrio Don Pedro (que denuncian al parque industrial por el vertido de su planta de tratamiento de efluentes a la Cañada de Melgar, para llegar al arroyo Gualeyán y por éste al río Gualeguaychú.
También estaba Estela Lemes, la docente que denunció las fumigaciones sobre la escuela rural Nº 66 “Bartolito Mitre”, de Costa Uruguay Sur en septiembre de 2012 y que como consecuencia de haber sido rociada hoy sabe, con la confirmación de los análisis hechos, que en su organismo tiene glifosato, el poderoso agrotóxico que se usa abundantemente sobre los campos entrerrianos.
También estuvieron integrantes de la organización Fundavida, a quienes se reconoce por ser de los primeros ambientalistas que salieron a decirle No a las pasteras y con quienes comenzó a trabajar la Asamblea Ciudadana Ambiental.
También hubo vecinos que decidieron dejar de lado el descanso o la recreación propios del domingo, para hacerse presentes en un reclamo que involucra a toda la comunidad.
Carlos, Marcela y Eugenia, entre otros vecinos del Barrio Don Pedro, afirmaron estar participando “por la contaminación del parque industrial, por lo que provoca en el agua de la Cañada, por el olor que es insoportable”.
Eugenia agregó “el olor es más intenso cuando el viento viene de ese lado, entonces debemos cerrar todas las ventanas. Y se percibe más de noche o cuando llueve, lo que nos parece que se hace adrede”.
Estela Lemes dijo “Me invitó Natacha (Crimella, Salvemos el río) y estoy acá porque mucha gente dice “yo apoyo” pero queremos verla acá, porque estamos tomando estos temas con la seriedad que merecen”.
Mientras esperaba para comenzar a marchar, Natacha Crimella habló recordando que comenzó a interesarse en la construcción del barrio náutico sobre el río Gualeguaychú en 2012, cuando vio el anuncio de su futura construcción.
“A partir de ahí empecé a hacer denuncias y pedidos de información; también invité a la geógrafa, especializada en urbanismo e investigadora del Conicet Patricia Pintos, quien explicó cómo afectan estas construcciones sobre humedales al resto del territorio y a la gente que lo habita”.
“Mis razones para marchar son las mismas de todos. entendemos que Gualeguaychú no sólo debe luchar contra Botnia, sino que debemos interesarnos por lo que producen el parque industrial y el uso de agrotóxicos”.
La causa, mejor dicho, el recurso de amparo ambiental interpuesto por el colectivo de vecinos, se encuentra para su análisis en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que deberá expedirse. No obstante, la marcha de ayer se hizo, como dijo Crimella, “porque si bien tenemos toda la esperanza de que la Corte dictaminará a favor nuestro y tratará la cuestión de fondo de planteo, estamos marcando que esto sigue”.
En medio de los caminantes, Ana alzaba un cartel y no tuvo dudas cuando afirmó “estoy acá porque la causa es importante y nos debe interesar a todos. Nadie puede darle vuelta la cara. Todos tenemos que cuidar el agua, la tierra, el plantea. No importa cuántos seamos, sino que lo hagamos. Es algo que todos debemos hacer juntos”.
En el puente
Una vez que se llegó al puente Méndez Casariego, Matías Lucca, del colectivo libertario Gualeguaychú leyó la proclama, un texto que fue compartido antes al difundirse en espacios dedicados al medioambiente.
En ella se denunció “La proliferación descontrolada de los countries náuticos, la lógica mercantil de la privatización, que atropella las comunidades y generan inundaciones por la destrucción irrefrenable de los humedales; el agronegocio, que ocupa nuestras tierras y las deja estériles, que llena los bolsillos de unos pocos mientras envenena las venas de nuestra gente, que fumiga con agrotóxicos impunemente sobre las escuelas rurales; las multinacionales, que nos venden una ilusión de progreso y nos imponen sus propias reglas, guiados por esa histeria compulsiva por aumentar la rentabilidad y ganancia a cualquier precio; las corporaciones industriales, que con la complicidad de los políticos de turno continúan contaminando nuestras aguas en nombre de puestos de trabajo cada vez más frágiles y precarios, aumentando las ganancias sin poner un peso para aminorar el daño ambiental de sus industrias”.
Luego, el petitorio fue claro” pedimos a nuestras autoridades que se tome de manera urgente intervención en las causas ambientales que nos afectan y enferman.
Necesitamos que el Estado se ubique delante del reclamo del pueblo, no detrás.
Necesitamos que se articulen todos los mecanismos necesarios para que el parque industrial deje de verter impunemente desechos tóxicos en nuestro río, principal recurso natural de Gualeguaychú.
Que se legisle sobre la contaminación que se genera por la pulverización con agrotóxicos en campos de nuestra ciudad y zonas rurales.
Maestras y niños, que se educan en escuelas del campo, deben ser protegidos, porque así lo dice la Constitución Nacional.”, se escuchó y se acompañó con el aplauso.
Luego se le dio el micrófono a Estela Lemes, la que agradeció a la organización por haberla convocada y dijo “hoy no estoy por mi problema de salud sino por lo que provoca en las escuelas rurales la gente que fumiga. También estoy acompañando a la gente que dice No a Amarras y a la del barrio Don Pedro. Debemos tomar conciencia y hacer de efecto multiplicador, porque tenemos que exigir que cuiden y nos ayuden a cuidar nuestra tierra y nuestro río”.
Finalmente, Ignacio Journé, Presidente de la Comisión vecinal del Barrio Don Pedro, tomó la palabra y expresó “estamos tratando de instalar en la comunidad este tema que no es nuevo, porque son años del vertido ilegal de estos efluentes industriales.
Debemos reflotarlo constantemente porque intereses locales lo sepultan y así son cuarenta años de ilegalidad.”
“Adherimos a la proclama y a todas las demandas, porque tanto el uso de agrotóxicos, la intención de construir un barrio náutico y la contaminación industrial dan cuenta de producciones contradictorias a nuestra vida”.
“El problema del vertido (de la planta de tratamiento de efluentes del PIG) no es del barrio, sino de toda la ciudad de Gualeguaychú. Nos toca a nosotros, por la cercanía a esos efluentes, continuar reivindicando esta lucha. Pero la comunidad de Gualeguaychú tiene que despertar, porque todos queremos disfrutar de un río limpio en el que puedan bañarse nuestros hijos”.
Haciendo el cierre, Natacha Crimella consideró “ojalá hubiésemos sido muchos más, pero vamos a seguir hasta que Amarras se vaya, el parque industrial empiece a producir como corresponde y hasta que se dé una respuesta a las escuelas rurales, a las que están fumigando y llevando veneno a todas nuestras casas. Gracias a todos por venir!”, se despidió, dando lugar a la desconcentración.
Fuente: El Argentino