En 2014, la escuela República Argentina de Santa Anita, departamento Uruguay, fue fumigada con una avioneta, “me encontré con chicos vomitando y otros con fuertes mareos”, relató su directora a Agenda Abierta. Esta tarde participará de la consulta ciudadana por la Ley de agroquímicos.

Por Pablo Urrutia
El colectivo Paren de Fumigar las Escuelas, una iniciativa de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), fue conformado a raíz de los numerosos casos de establecimientos educativos rurales que denunciaron y padecieron los efectos de la fumigación con agroquímicos en cultivos lindantes. En muchos de esos casos no se cumplieron las normativas vigentes para el uso de estos productos altamente nocivos para la salud y el medio ambiente. La escuela Nº 44 de Santa Anita fue uno de ellos. Desde Agenda Abierta dialogamos con Mariela Leiva, directora de la escuela República Argentina, ubicada en el espacio rural de Colonia Santa Anita, en el departamento Uruguay. Mariela participará de la consulta ciudadana que se realizará en Villaguay esta tarde con el objetivo de recabar aportes y críticas al proyecto de Ley que busca establecer una regulación sobre el uso de pesticidas y otros agrotóxicos en la provincia.
“Estábamos en pleno dictado de clases, en ese momento empieza un avión a hacer una aplicación y cuando daba la vuelta pasaba por arriba de la escuela”, relató Leiva sobre el hecho ocurrido en abril de 2014, que fue denunciado y espera su elevación a juicio oral y público. “Nuestro protocolo dice que tenemos que encerrarnos y aislar a los niños para que no entren en contacto con la deriva del veneno. Hago eso y salgo a protestar, ya había llegado la policía porque los habíamos llamado”, continúa su relato que termina con una escena dantesca, difícil de olvidar: “Cuando vuelvo a entrar me encuentro con chicos que estaban vomitando y otros con fuertes mareos”. A raíz de esa situación, desde el establecimiento educativo realizaron una presentación judicial.
La cercanía de la escuela con los sembradíos es uno de los puntos que preocupa a docentes y estudiantes: “El campo está muy cerca, está pasando el alambrado, hay una calle pública en el medio y ya empiezan los cultivos. Eso no está permitido. La ley 6599 dice que son 50 metros la distancia desde el alambre perimetral. Y ni eso se cumple”, explicó la Directora de la escuela 44.
Por esa acción están imputados el productor que realizaba la explotación del campo, el aviador que realizaba la aplicación del veneno, y la empresa encargada de esa tarea. La causa lleva más de dos años en la etapa de investigación y podría avanzar significativamente durante los próximos meses. “Tenemos fecha para el 18 de mayo para la audiencia de revisión de parte del Fiscal para que el caso sea elevado a juicio oral y público”, informó Mariela Leiva.
En torno a la causa mencionó que “el Fiscal le pidió un informe a la Secretaría de Agricultura de la provincia, que es el Ente regulador, el que dice si se cumplió la ley o no. Ese pedido fue en diciembre de 2014, pero nunca llegó, todavía lo estamos esperando. Entonces la Fiscalía nombró un perito agrónomo y fue muy favorable a nuestro planteo, porque no tenía de donde prenderse porque ni la avioneta tenía la documentación”, expresó.
La organización
La Directora de la escuela República Argentina es además integrante del colectivo «Paren de Fumigar las Escuelas» y en ese marco manifestó: “Lo que queremos es cambiar el modelo productivo porque afirmamos que el cultivo de alimentos en base a venenos es imposible de sostener. Ingresan a nuestro cuerpo no sólo por las fumigaciones que estamos denunciando sino a veces por los alimentos que comemos. Y lo que es peor, cuando se contaminan los pozos de agua que toma la gente que vive en el campo. Las huertas, los juegos de las escuelas, que puede ser que fumiguen cuando no se está dando clases, pero cuando los chicos llegan tocan eso y está lleno de veneno”, dijo.
Aunque admite que el cambio del modelo productivo es una tarea difícil y que llevará tiempo, se plantean “otras opciones, como trabajar también en las ordenanzas municipales para poder ampliar las distancias. En Santa Anita, gracias a las denuncias que venimos realizando nos han incluido dentro del ejido municipal y han ampliado la distancia de las aplicaciones que no pueden ser a menos 1000 metros de la escuela”, señaló.
Audiencia en Villaguay
Este lunes, desde las 16, en el Centro de convenciones Juan Pablo II de la ciudad de Villaguay, se realizará la jornada de participación ciudadana que tiene como objetivo recibir aportes a la ley que busca regular el uso de agroquímicos. La actividad fue convocada por el presidente de la Comisión de Producción del Senado, Mario Torres y la presidenta de la Comisión de Tierras, Obras Públicas, Recursos Naturales y Ambiente de la Cámara de Diputados, Gabriela Lena. Se espera la participación de ciudadanos, organizaciones sociales y ONGs. Paren de Fumigar las Escuelas confirmó su participación y Mariela Leiva será una de las presentes.
Consultada al respecto, cuestionó que la convocatoria fue “muy escueta” y agregó: “Teníamos que venir a inscribirnos de todos los puntos de la provincia a Paraná, en persona, y esto nos costó mucho”.
Respecto a las expectativas sobre la jornada, explicó que “lo que nos bajaron como info fue que no nos presentáramos con todos los aportes que pudiéramos llegar a tener, sino que leamos el anteproyecto y que digamos por ejemplo, referente al artículo 1, no acordamos. Nosotros vamos a llevar el no acordamos pero con la argumentación de por qué no acordamos”, aseguró.
Según interpretó, “el proyecto no fija nada, entonces el Fiscal de una futura causa de qué se va a prender para poder investigar. Si en nuestro caso que lleva más de dos años de investigación, donde no se cumplió con nada fue dificil, qué va a poder investigar con una ley mucho más liviana”, apuntó.
Leiva argumentó que “vamos a ir con nuestra posición de NO al modelo de producción, pero vamos a hacer distintos aportes a lo que es esta ley que a nosotros no nos da ninguna garantía de lo que es el cuidado de la salud y del ambiente, porque no especifica distancias ni requerimientos de cómo se deben realizar las aplicaciones y eso deja todo al libre albedrío, a que el productor pueda seguir negociando a costa de la salud y el ambiente”, dijo.
“Nuestros estudiantes son hijos de productores y de trabajadores rurales, que son los que están afectados por esto. Hay gente de muy poca edad o de mediana edad que tiene cáncer. Nos dicen ‘yo sé que usted está diciendo la verdad, pero tengo que trabajar para mantener mi familia’”, explicó, aunque aseguró: “nuestra posición es tratar de ayudar en esa situación, pero no pelearnos con el productor, ni con el peón, ni con los ingenieros agrónomos, sino ir con los estudios que estamos realizando por medio de la campaña, que son mediciones y monitoreos ambientales y en salud y dar la pelea desde lo lógico y lo documentado que tenemos el daño que están haciendo”, finalizó Mariela Leiva, directora de la escuela Nº 40 de Santa Anita.