Esta madrugada buques de guerra anclados en el Mediterráneo lanzaron 59 misiles Tomahawk al aeródromo militar de Shayrat, en la provincia de Homs. El gobierno estadounidense justificó el ataque como respuesta al uso de armas químicas el pasado martes.

El ataque contra Siria, realizado esta madrugada por la flota estadounidense instalada en el Mediterráneo, ha provocado 16 víctimas mortales, 9 civiles –entre ellos 4 niños– y 7 militares, según la agencia oficial del gobierno de El Asad y el Observatorio Sirio de los DD.HH.
Se trata de la primera intervención directa de los EE.UU. en el conflicto sirio. Cabe recordar que el presidente Donald Trump había manifestado con anterioridad dar fin a las intervenciones militares del país del norte. Sin embargo, desde Washington, justifican el ataque como respuesta al grave bombardeo químico con gas sarín realizado el pasado martes en la provincia siria, de mayoría rebelde, de Iblid, que causó al menos 70 muertos y más de 200 heridos. Del hecho se acusó al gobierno de Bashar El Asad en Jan Sheijun, aunque las autoridades negaron la responsabilidad sobre el ataque y criticaron la «agresión» de los EE.UU., que califican como “irresponsable” y “temerario”. “Lo que ha hecho EE.UU. es una acción temeraria e irresponsable que solo acusa ceguera política y militar y estrechez mental”, expresó la Presidencia de Siria al condenar el bombardeo de Estados Unidos contra su base aérea en Shayrat, provincia de Homs.
La administración de Bashar al Assad aseveró que “el ataque contra el aeródromo de un país soberano explica claramente, una vez más, que el cambio de administraciones en este régimen no cambia su política, que se expresa, básicamente, en atacar a los Estados”.
“Washington ataca a los Estados subordina a los pueblos” y “trata de establecer su hegemonía en el mundo”, indicaron desde el Gobierno sirio.
Rusia también condenó vehementemente el ataque aéreo estadounidense y suspendió el acuerdo de coordinación militar y de seguridad aérea que mantenía con el Pentágono en Siria, además de pedir una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. También Irán repudió el ataque y lanzó una advertencia hacia los agresores.
En tanto que, la Unión Europea, Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia calificaron de “comprensible y proporcional” la respuesta estadounidense tras el bombardeo químico, aunque piden una acción coordinada de las Naciones Unidas. España manifestó su censura al bombardeo químico que atribuyen a de Bashar El Asad.
Otros países como Israel, Turquía Japón y Arabia Saudí también han dado su apoyo al ataque aéreo de las fuerzas estadounidenses.
De esta manera, la administración Trump se mete de lleno en el conflicto en Siria y reafirma el intervencionismo armado histórico de las fuerzas militares de Estados Unidos y la agresión hacia otros países, sostenida por los anteriores gobiernos.