Sintética y de manera contundente definió la relación el presidente de la Cámara Sanatorial de Concordia, Dr. Carlos María Arizabalo.
En la entidad que nuclea los sanatorios de Concordia ya no entienden por qué el IOSPER se rehúsa a firmar convenios con los sanatorios locales. La gota que rebalsó el vaso fue la falta de respuesta del IOSPER ante una nota solicitando establecer un diálogo directo para la atención de sus afiliados a través de la firma de un convenio, tal como el propio IOSPER tiene con distintas asociaciones de profesionales independientes de sus instituciones provinciales, que son muchas.
«Creemos que además de incomprensible resulta discriminatorio», dijo Arizabalo «ya que nos señalaron falta de representación y nos quieren sostener con forceps adentro de ACLER» y remarcó ofuscado «nosotros le respondimos creando una entidad con personería jurídica (Cámara Sanatorial Concordia) y renunciamos a ACLER en toda representación no sólo con el IOSPER sino con todas las demás obras sociales, ¿no se entiende que somos una entidad independiente?».
Para profundizar en esta problemática que, según la entidad, está llevando al límite la relación poniendo en peligro la atención de los afiliados, Arizabalo remarcó «hemos rebatido cada de uno de sus argumentos – incluso los de tipo legal y presupuestario- ofreciendo discutir cada rubro de gastos los que sin dudas beneficiarían tanto a los prestadores como a los propios afiliados, sin que se escuchen estos reclamos» y agregó: «Tampoco fuimos atendidos por el Gobernador (Gustavo Bordet) a quien le anticipamos que resulta imprescindible su intervención por tamaño desconocimiento de la realidad y desmanejo de la más grande Obra Social de la provincia».
A la hora de las especulaciones, en la reunión surgieron varios planteos hacia la Comisión Directiva, a la que le han pedido que se endurezcan las medidas, ya que la obra social provincial «amparados además en una medida cautelar que muchos letrados cuestionan y con la aceitada relación con las entidades sanatoriales de Paraná, se niega a firmar un convenio con la entidad concordiense, ignorando que ésta ya ha asumido su propia representación para todos los demás convenios prestacionales, cuando el convenio IOSPER – ACLER que ampara la justicia está vencido para todos los firmantes y sin renovación», reclamaron desde la Cámara.
«Parece un chiste si no fuera tan grave», explicó Arizabalo «que nos digan que sólo firman con ACLER cuando nosotros no estamos más y los convenios están vencidos» y remató «están jugando con la gente».
«Cuando planteamos el tema, surgieron inevitablemente una larga listas de sospechas porque como bien se sabe todos los caminos conducen a Roma y nuestros abogados están redactando un escrito para dar nuestra visión públicamente del porqué el IOSPER niega la representación y nos discrimina para firmar un convenio», explicó el presidente de la cámara.
Para el secretario de la entidad, el doctor Juan Carlos Montangie, la relación entre el IOSPER y Paraná (ACLER) no es tan difícil de entender «les pagan otros valores y además aceptan pagar un 2 por ciento que cuesta mucho comprender la justificación».
«Para nosotros, dijo Montangie, las autoridades se desentienden de este problema y no están viendo el bosque, los hospitales colapsados, con pocos médicos de guardia y cada vez menos camas en los sanatorios privados». Y ahondó diciendo «mientras la población crece, cada vez más pobres y se mantiene el número de camas; la ecuación resulta dramática».
La entidad sanatorial de Concordia se encuentra evaluando distintas medidas fundamentalmente en el ámbito local y nacional para llevar adelante esta situación que consideran perjudicial y discriminatoria.
«Sin convenio y con la actitud de los directivos de la Obra Social, están poniendo en peligro la continuidad de las prestaciones» advirtió Arizabalo y remató, «los únicos responsables son las autoridades del IOSPER».
Parece que esta vez, la sangre va a llegar al río.
Fuente: El Heraldo