La legisladora provincial, Mariela Tasistro, presentó una iniciativa que obliga a los hospitales a proveerlo y al Iosper a incluirlo en su vademécum. El testimonio de una madre que lucha por el bienestar de su hijo.
«A los 6 meses le diagnosticaron Síndrome de West, y tomaba más de seis pastillas diarias, ninguna le disminuía el número de crisis. Estuvo hospitalizada con tratamiento de ACTH, pero tampoco tuvimos los resultados esperados. Pasando el tiempo su epilepsia empeoró, transformándose en Síndrome de Lennox-Gastaut. Hace un año, gracias a un amigo, llegó a mi casa una nueva esperanza para poder darle una mejor calidad de vida a mi hija”, cuenta Yasmín sobre su hija Stephanía.
La esperanza llevaba el nombre de una sustancia prohibida, condenada, repudiada: el cannabis. Paradójicamente, el remedio, el alivio provenía de una planta considerada ilegal. “Comencé a darle aceite de marihuana a mi hija y al mes había subido de peso y estaba más tolerante a las terapias, ella antes lloraba y no ayudaba en nada, pero con el aceite ella se reía y se veía más contenta. Sus convulsiones fueron disminuyendo considerablemente. De tener siete crisis diarias, pasó a tener dos cada tres días”, continuó testimoniando.
Pero el aceite de cannabis no es fácil de conseguir y mucho menos de producir. Hay madres que arriesgan su propia libertad y cultivan plantas en sus casas para poder aliviar las dolencias de sus hijos. Otras, deben viajar al exterior para conseguirlo. Y eso tampoco es fácil.
Un proyecto
La diputada provincial Mariela Tasistro (Unión Popular – Frente Renovador) presentó un proyecto de ley para que se asegure la provisión de aceite de cannabis a los pacientes que lo requieran a través de todos los hospitales públicos. Además, determina que el aceite deberá ser reconocido en el vademécum de la obra social provincial Iosper. “Es un proyecto similar a una ley que está vigente en Chubut. Lo que se busca es que los hospitales públicos provean el aceite medicinal de cannabis y que la obra social provincial garantice su cobertura”, confirmó la legisladora.
“El uso medicinal del aceite de cannabis es legal en varios lugares del mundo. En la Argentina, si se quiere importar hay que hacer una serie de trámites engorrosos y costosos, y tener una autorización del Anmat”, subrayó.
Pero también se fabrica en nuestro país de manera artesanal y casera: “El aceite de cannabis se prepara en la Argentina. Hay un montón de madres que lo hacen pero en forma prácticamente clandestina y sufren el embate de la Justicia o la Policía, lo hacen en forma casera para darles a sus hijos”. Sobre eso, aclaró que la legalización del cultivo de marihuana para uso medicinal es competencia del Congreso Nacional. “Nosotros lo que pedimos es que lo cubra el Iosper y que los hospitales lo provean”, reiteró. Contó además que el uso del aceite en casos como la epilepsia refractaria ha dado muy buenos resultados y en pacientes que tenían hasta 40 convulsiones diarias se les ha reducido a menos de cuatro por semana.
“En Alemania los médicos lo empezaron a prescribir en forma oficial. Acá todavía no está legalizado, los médicos suelen hacerlo más como un consejo que como una prescripción”, diferenció.
Tasistro fue convocada por un grupo de entrerrianos que hace uso del aceite de cannabis para aliviar los síntomas de diversas enfermedades. De esa manera, se contactó con otra gente que trabajaba en el tema y se dedicó a elaborar su proyecto que está en análisis en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.
“Me parece justo lo que se está pidiendo. Está en la comisión de Salud, tuvo un primer abordaje el año pasado, cuando informé de qué se trataba. Tengo la palabra de algunos integrantes de FPV y de Cambiemos que prometieron apoyarlo en el dictamen de comisión. Pienso que se tiene que tratar pronto. Santa Fe ya lo aprobó. Tengo la esperanza de que en la próxima reunión de Comisión pueda ser abordado”, concluyó.
Fuente El Diario