A un año de la implementación del programa municipal Separemos, reclaman más publicidad y compromiso. «A los vecinos les pedimos más conciencia y que nos ayuden a separar», demandó la presidenta de la Cooperativa Nueva Vida.
Trabajadores de la Cooperativa Nueva Vida que prestan sus servicios en la Planta de Clasificación y Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos «Manuel Belgrano» de Paraná, realizaron un encarecido pedido a los vecinos de la ciudad al cumplirse un año de la puesta en marcha del programa municipal Separemos.
«La basura está llegando un poco separada, no mucho, quizás porque algunos vecinos tomaron conciencia para separar y otros no; también puede ser porque el recolector no pasa a horario y se junta todo lo húmedo con lo seco», explicó Susana Zárate, presidenta de la cooperativa de trabajadores que se desempeña en la planta ubicada en el barrio San Martín (ex Volcadero).
Es que según comentó la mujer, de los 15 camiones de basura diaria que se descargan en la Planta, solo la mitad sirve para ser reciclada.
«A los vecinos les pedimos más de conciencia y que nos ayuden a separar, porque es lo que tenemos nosotros y nos ayuda para tener un poquito más de dinero», imploró Claudia Villagra, secretaria de la Cooperativa.
Por la separación en origen
Para las responsables de la Cooperativa, «falta más publicidad». Ellas se refieren a campañas de concientización sobre la importancia del reciclado y a la promoción de la recolección diferenciada de residuos que se realiza por parte de la comuna: los días lunes, miércoles y viernes son los días que los camiones juntan los desechos orgánicos; mientras que los martes, jueves y sábados es el turno de los inorgánicos.
Fue por eso que ellas mismas bosquejan una salida a esa carencia de difusión. «Planteamos la idea de salir casa por casa por los barrios para empezar a explicarles a los vecinos el tema de la separación, porque no es solo bueno por el medio ambiente, sino también para ayudarnos a nosotros a darle valor al material y poder vivir de lo que recuperamos», argumentó Villagra.
Son en total 95 los operarios de la Cooperativa que trabajan en el lugar, en dos turnos. Son vecinos de los barrios Antártida, Mosconi, San Martín, Balbi, Barranca Oeste y Humito.
Cada uno tiene un ingreso de 4.000 pesos que reciben a través de un programa autogestionado de ayuda a las pequeñas empresas y 1.598 que les da el Municipio.
Balance oficial
Rosa Hojman, subsecretaria de Ambiente Sustentable de la comuna, señaló que en la actualidad hay entre «un 25% y un 30% de vecinos que han comenzado con la separación en origen», y opinó: «Empezar un programa que implica un cambio de hábitos es difícil. Nosotros hemos dado muchísimas charlas y hecho difusión por los medios, también alumnos de escuelas visitaron la planta y esto tuvo un impacto importante. Hoy es un tema que se ha puesto en boca de todos los vecinos a lo largo de este primer año y vamos a continuar profundizando las acciones para seguir mejorando».
En este marco, la funcionaria comentó que recibieron 2.000 contenedores nuevos, que serán distribuidos en los distintos barrios de la capital provincial, para reponer los que se rompen con el uso o por el vandalismo, y expandir la medida a los lugares donde todavía no llegaron estos dispositivos. «Incorporar nuevos contenedores es muy positivo. También estamos haciendo programas anexos que tienen que ver con que el llegue residuo limpio y seco a la planta clasificadora, listo para reciclar directamente, para su valorización de la mano del trabajo de la gente de la cooperativa Nueva Vida», agregó y aseguró: «Vamos a insistir con esta tarea, porque el programa Separemos llegó para quedarse. Seguiremos con estas medidas para que se pueda hacer cada vez mejor la separación de residuos, con más Puntos Verdes y un montón de cuestiones que vamos a estar informando junto con el intendente Sergio Varisco, quien tiene una fuerte decisión de continuar trabajando sobre estos temas, avanzando en poder tener un sitio de deposición final de la basura y mejorando lo que es el manejo de los residuos sólidos urbanos».
Fuente: El Once y UNO Entre Ríos