La remoción del bloque de cemento se fundamentó en permitir un mejor radio de giro a los vehículos que ingresan a la avenida.

Sin perjuicios para el cruce de peatones, el gobierno municipal tomó una decisión similar a la ya realizada en otros lugares donde se habían producido gran cantidad de accidentes por choques de punteras, como en avenida Ramírez, en las intersecciones con calles Almirante Brown, General Urquiza y 25 de Mayo.
Las correcciones permitieron mejorar la fluidez y seguridad del tránsito vehicular, sin alterar la seguridad de los cruces peatonales, que fueron reubicados.