Los productores del Alto Valle de Río Negro tomaron esta iniciativa en protesta ante la crisis que afronta el sector. La entrega se hizo en el puente carretero que une Cipolletti con Neuquén.
Más de 40.000 kilos de fruta fueron regalados ayer por los productores del Alto Valle en medida de protesta ante la crisis que afronta el sector. Todos coinciden en la necesidad que se convoque, a nivel Nacional y Provincial, a una mesa de diálogo para estipular nuevos precios ya que los actuales no les permite seguir viviendo de la actividad.
El valor de la fruta en góndola que ayer fue regalada rondaría los 2 millones de pesos y de ese total sólo 240.000 pesos quedarían en manos de los productores de poder venderla a las empresas con los precios que hoy están pagando.
La protesta fue convocada por los chacareros de la zona, en su mayoría de Allen, ante la falta de respuesta sobre la crisis frutícola. Se reunieron minutos después de las 9 y permanecieron en cercanías de los puentes carreteros hasta pasado el mediodía.
La medida tuvo una gran convocatoria. No sólo se acercaron vecinos (ver aparte) a buscar fruta, sino que legisladores y representantes de la fruticultura estuvieron apoyando a los productores. Uno de ellos fue el presidente de la Cámara de Productores de Fernández Oro, Carlos Zanardi, quien ante la situación explicó que “este reclamo tiene como objetivo hacerle ver a la sociedad que la fruta no se puede comercializar por los altos costos internos que tiene en este país”. El productor señaló que “tenemos un costo interno basado en la alta presión impositiva y en un dólar retrasado. La fruticultura necesita un dólar fruta, un dólar especial, un dólar diferencial, que determine que por cada kilo de fruta que salga tenga un dólar diferente al dólar que se usa en el mercado común”. También se refirió al plan frutícola del gobierno que se presentó a Nación el año pasado para iniciar un proceso de recuperación del sector. “Es un libro blanco, un libro que no tiene nada que sirva para los productores”, agregó Zanardi.
Otro de los presentes fue el presidente de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández, quién hizo referencia sobre lo que significó esta protesta. “Hoy venimos a mostrar un poco la realidad, lo que señalamos desde hace rato desde la Federación, donde se está perdiendo fruta ya que no se puede vender”.
La senadora por Río Negro Magdalena Odarda fue una de las presentes ayer. La legisladora presentó tiempo atrás un proyecto de Ley para crear el Instituto de la pera y la manzana que tendrá como principal fin crear una mesa de diálogo, que será similar a una paritaria, donde allí todos los sectores de la fruticultura deberán ponerse de acuerdo con un precio que “sea justo”.
“Tiene que acordarse un precio que pueda cubrir los costos de producción y, a su vez, un margen de ganancias para que el productor pueda seguir viviendo de la actividad”, manifestó la legisladora.
La crisis en el sector frutihortícola
Un reciente informe de la Universidad Nacional de Avellaneda da cuenta de la aguda crisis que está atravesando el sector frutícola en nuestro país, que se potenció en el último año.
Un contexto cada vez más competitivo a nivel global, donde nuevos actores se siguen incorporando a la oferta internacional, se conjuga con una diversidad de factores internos que atentan contra el potencial de nuestros recursos naturales. Ocurre que en los últimos años se perdieron mercados de exportación, mientras que en 2016 el consumo interno y la industria de transformación primaria presentaron un marcado deterioro.
La presente infografía se estructura a partir de una primera parte de caracterización general del ecosistema de las frutas de pepita y las frutas de carozo. Seguidamente se pasa al análisis de la producción y consumo interno en los últimos años. Posteriormente se enfatiza en la compleja coyuntura del complejo exportador, centrando la atención en la particularidad de algunas frutas específicas. De manera transversal, se enfatizan los principales lineamientos de políticas públicas que se vislumbran como urgentes para paliar el deterioro progresivo del sector. En breves líneas, de ese análisis se desprende que:
- El sector frutícola en Argentina profundizó su crisis en el año 2016. Las caídas en el consumo interno, en el procesamiento de los productos primarios, y en las exportaciones, determinaron una merma en la producción.
- Así, la producción de peras y manzanas fue la peor de los últimos 10 años y un 15,5% menor al promedio de la última década. En cambio, el resto de nuestros competidores directos aumentaron un 5% su oferta en el mismo período.
- En materia de exportaciones, se comerciaron un 9,6% menos de frutas en 2016. Alguna de las mermas más significativas de las economías regionales son las ventas de ciruelas de San Juan (-96,4%), duraznos de Neuquén (-73,2%), peras de Mendoza (-46,7%) y manzanas de Río Negro (-18,2%).
- También aumentaron las importaciones. Desde un 2015 de compras al exterior virtualmente nulas, se pasó a importar más de 4.000 toneladas de frutas de carozos y pepitas en 2016. Esto conlleva un crecimiento anual del 3.460%.
- En un contexto internacional con excedentes de oferta y países competidores con estructuras de costos más competitivas, es acuciante la aplicación de políticas de sostenimiento de la actividad por medio de subsidios directos y mejora de los márgenes de rentabilidad a productores.
Fuente: Diario Río Negro, EPPA y Motor Económico