Mujeres de Paraná organizan paro y movilización este 8 de marzo

Más de 25 organizaciones participan de la Asamblea Participativa que efectuará distintas acciones en el día internacional de la mujer trabajadora. Nadia Burgos, Soledad Henares y Lucy Grimalt dialogaron con Agenda Abierta.

Por Mariano Osuna

Mujeres de Paraná vienen realizando distintas asambleas participativas en el recorrido hacia la jornada de lucha colectiva del próximo 8 de marzo, que tendrá acciones en más de cuarenta países con el fin de visibilizar la situación que atraviesan respecto al patriarcado, la violencia sexista, los feminicidios, y las injusticias cotidianas en el mundo del trabajo y en los derechos a la salud y la educación. En la capital entrerriana el formato de la jornada abarcará asambleas en los lugares de trabajo, paro activo, y una movilización que se desplazará por la Catedral, la Municipalidad, Casa de Gobierno y Tribunales. Nadia Burgos, militante del Movimiento Socialista de los Trabajadores – Nueva Izquierda, Soledad Henares, integrante de Sexualidades Disidentes, y Lucy Grimalt, histórica militante del movimiento de mujeres, reflexionaron con Agenda Abierta sobre la modalidad de las medidas de fuerza, el contexto internacional, nacional, provincial y local, y las deudas estructurales en clave de derechos humanos.

El paro, que tendrá en Paraná asambleas por la mañana y concentración con movilización por la tarde, será replicado por Mujeres de toda la Argentina, de Uruguay, Brasil, Perú, Chile, Ecuador, Costa Rica, Nicaragua, México, El Salvador, Honduras, Alemania, Turquía, España, Francia, Polonia, Rusia, Escocia, Irlanda del Norte, Israel, Italia, Corea del Sur, Suecia y República de Irlanda, entre otros países del mundo. La violencia sexista, el modelo educativo, de salud y de seguridad, reproductor de supuestos roles naturales de las mujeres, el derecho a una sexualidad placentera y una maternidad elegida, las desigualdades en el mundo del trabajo, y las violaciones sistemáticas hacia el colectivo LGBTTTIQ, son parte de los ejes abordados y de las reivindicaciones que proporcionan contenido a las acciones planificadas para el día internacional de la mujer trabajadora, el próximo 8 de marzo.

Nadia Burgos: Contexto y deudas históricas

«El paro se enmarca en un contexto de ajuste tanto de la mano del gobierno nacional como de los gobiernos provinciales. A su vez se realiza como respuesta a la crisis económica y social que se vive mundialmente», explicó la militante del MST. Analizó que «vivimos un proceso de feminización de la pobreza, donde cada vez somos más las mujeres sostén de familias pero también las primeras en ser despedidas cuando hay crisis, las primeras en sufrir las medidas de recortes y ajustes, con sueldos más bajos, precarización laboral y sin el reconocimiento del trabajo doméstico que realizamos no solo gratuitamente sino también casi en forma vitalicia».

Burgos lamentó la falta de «presupuesto real para terminar con la violencia de género» y rechazó «la imposición de la maternidad, del rol de mujeres, objetos el sistema capitalista y patriarcal, que nos oprime doblemente por ser mujer y por ser trabajadoras». Puntualizó que «los gobiernos, la justicia, la policía, la iglesia reproducen estereotipos, violencias y desigualdades».

Profundizó sobre cómo la discriminación social «basada en una diferencia anatómica se expresa en todos los ámbito de la vida, por ejemplo aunque en muchos trabajos la mayoría de las trabajadoras son mujeres, en los puestos jerárquicos, dirigencias gremiales o políticas aún no se expresa esa realidad. Es por todo esto que la lucha no es solo en nuestro país, sino que es mundial, hay una creciente oleada feminista que se refleja en el paro del próximo 8 donde son más de 40 países que llaman a parar y a marchar para que el capitalismo y el patriarcado caigan juntos porque vivas y libres nos queremos».

La militante de Juntas y a la Izquierda precisó que «se puede generar un sistema educativo y de salud no sexista que atienda y respete el cuerpo y las decisiones de las mujeres y la diversidad, donde se garantice igual salario por igual trabajo y se termine con la precariedad laboral, donde existan presupuestos reales que permitan una atención integral de las mujeres víctimas de violencia, donde se trabaje un tratamiento no sexista de las noticias, donde las publicidades no reproduzcan la imagen de la mujer como un objeto sexual, y donde el aborto sea legal para decidir».

Soledad Henares: Paro, movilización y libertad para Higui

«La asamblea participativa es un espacio plural y amplio, del que estamos participando diferentes organizaciones y agrupaciones, donde la recepción desde otros espacios sindicales y gremiales ha sido muy interesante, ya que dentro de la asamblea se armaron distintas comisiones de trabajo», explicó la integrante de Sexualidades Disidentes. Detalló que una de ellas es por ejemplo los sindicatos, «donde las compañeras se acercaron a distintos gremios y le comentaron en que consistía el paro del 8 de marzo. Y los gremios y los sindicatos se acercaron a las asambleas comentando cómo en cada lugar de trabajo se iba a realizar este paro activo».

«En la mayoría de los gremios y los sindicatos nos comentaron que se va a hacer un cese de actividades, de dos horas durante la mañana, que es lo que nosotras estamos organizando, de 10 a 12, y se van a realizar asambleas entre las mujeres para discutir en relación a este 8 de marzo, a los feminicidios, y a por qué estamos parando», señaló Henares.

Soledad Henares y Nadia Burgos

Sobre el formato de la jornada de lucha colectiva en Paraná, la militante por la diversidad sexual y los derechos humanos detalló que «por la mañana se prevé un paro activo que es un cese de actividades de 10 a 12 en los lugares de trabajo, donde cada sindicato y gremio está dando una modalidad diferente de acuerdo a las posibilidades». En esa línea, destacó que por la tarde, a partir de las cinco, se efectuará «una concentración en plaza de mayo, donde se va a hacer un acto central, con un micrófono abierto, donde van a poder tomar la palabra las más de veinticinco organizaciones que estamos participando de la Asamblea». Agregó que a las 19 hs «se va a realizar una marcha desde la plaza de mayo, pasando por diferentes instituciones, a las cuales exigimos e interpelamos este 8 de marzo, que van a ser la Catedral, la Municipalidad, Tribunales y la Casa de Gobierno».

Henares adelantó que desde Sexualidades Disidentes se encuentran visibilizando y levantando «el reclamo de libertad para la compañera Higui, que es una compañera de Buenos Aires, que desde octubre del año pasado está presa, que fue atacada por diez varones que hace un tiempo la venían violentando por su identidad lesbiana. La violaron, y ella en el intento de defenderse asesinó a uno de estos atacantes. Hoy ella está presa y sus violadores ni siquiera fueron investigados. Así que estamos pidiendo justicia por esta situación y la libertad para Higui».

Por último, comentó que en la Asamblea participativa se realizaron comisiones de trabajo para movilizar y organizar. «Hay comisiones de sindicatos, de comunicación, de intervención y de logística de la marcha».

 

Lucy Grimalt: Reclamo colectivo y situación de las mujeres en Paraná

«El movimiento social y político  de mujeres en Argentina desde hace 32 años, en los Encuentros Nacionales de Mujeres que se realizan anualmente en diferentes ciudades del país, fueron despertando conciencia feminista, y poniendo en agenda la violación a los derechos humanos de las mujeres lesbianas, trans y heterosexuales», analizó la dirigente histórica del movimiento de mujeres en declaraciones a Agenda Abierta.

Grimalt reflexionó sobre el recorrido hecho por las mujeres en clave de conquistas de derechos. Destacó que «en los últimos 12 años de gobierno en la Nación de Néstor Kirchner, primero,  y Cristina Fernández, luego, las políticas de  ampliación de derechos a los colectivos más vulnerables de la sociedad junto a las mejoras en la estructura económica de Argentina, generaron las condiciones objetivas para el debate político en toda la sociedad, y allí las problemáticas de genero ganaron visibilidad.  Las discusiones fueron más intensas en todos los órdenes de la vida institucional y social, los avances en las políticas públicas de salud sexual y reproductiva marcaron el punto de inflexión para el reclamo sin pausa de la legalización del aborto, deuda de la democracia, que en forma vergonzante aún persiste en Argentina».

«Son los femicidios, la causa que interpeló fuertemente a toda la sociedad, generando desde el año 2015 marchas multitudinarias en todo el país, ya no solo de integrantes del movimiento de mujeres. Agravándose la situación en el último año del gobierno de Mauricio Macri, por el desmantelamiento de programas nacionales que constituían políticas de prevención como es Educación Sexual Integral, Programa REMEDIAR  que garantizaba la provisión efectiva, sin discontinuidades, de anticonceptivos y profilácticos; o la disminución del presupuesto 2017 para el programa nacional de prevención de las violencias hacia las mujeres», lamentó la militante. 

Precisó que en ese marco en Argentina «se marcha al Paro Internacional de Mujeres el próximo miércoles 8 de marzo, constituyéndose en Paraná la Asamblea Participativa para su organización, con todos los sectores: organizaciones de mujeres, sindicatos, universidad, colegios de profesionales, vecinales, asociaciones civiles varias, multisectoriales, foros, partidos políticos, mujeres independientes». Puntualizó que la Asamblea «definió que el paro se realiza por los derechos de las mujeres trabajadoras; en plural porque somos diversas y diferentes, y trabajadoras porque con empleo o sin empleo, remunerado o gratis, el trabajo de las mujeres constituye la base de la riqueza en cualquier nación».

Grimalt analizó el deterioro que se observa de las condiciones de trabajo, materializado en «el aumento de exigencias laborales en empleos privados registrados, la precariedad total en contratos de locación de obra, el incremento de las tareas de cuidado sin remuneración, el agravamiento del incumplimiento del pago de la cuota alimentaria por despidos, y la agudización de problemas familiares por la caída del poder adquisitivo debido a la inflación».

«Esta situación de las mujeres trabajadoras que ven afectada su vida en este último año de gobierno neoliberal del presidente Mauricio Macri, a partir del cambio de régimen en Argentina; determinó que se trabajara en articulación con el movimiento obrero organizado», afirmó la militante. Y mencionó que por esta razón la Asamblea Participativa «designó una comisión para articular las acciones del paro con los sindicatos de Entre Ríos, lo cual marca otro punto de inflexión en la defensa y lucha de los derechos de género, porque estratégicamente anuda la defensa de las condiciones de trabajo, el salario y las fuentes laborales que llevan adelante los sindicatos, con las denuncias y el reclamo del movimiento de mujeres por formas de explotación laboral solo por ser mujer, acoso sexual, feminización de la pobreza, aumento de la doble jornada laboral, entre otras demandas».

Grimalt también se refirió a la situación de la capital entrerriana, donde precisó que «el empleo en Paraná para las mujeres jóvenes constituye un problema que tiende a ser estructural. Muchas ofertas laborales dirigidas a mujeres jóvenes no cumplen las leyes vigente, son precarias, inestables y con muy baja remuneración».

«Sin duda los vaivenes que sufrió el Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva en el primer año de gobierno del presidente Mauricio Macri, con las discontinuidades en la provisión a todos los efectores públicos de salud de anticonceptivos, o la falta de hormonas, también afectaron en Entre Ríos, porque atenta contra un derecho básico de garantizar el acceso a la salud, en especial de sectores más vulnerables como es el colectivo LGTBI. Además fueron desapareciendo instancias de debate, tensas y complejas siempre, entre el estado y las organizaciones de mujeres sobre el derecho al aborto legal», reflexionó la dirigente del movimiento de mujeres.

Entre otros ejes de la convocatoria colectiva del próximo 8 de marzo, Grimalt describió «el incremento de crueldad en los hechos de violencias hacia las mujeres en el ámbito doméstico y sin respuestas de la justicia, la desprotección de las mujeres sometidas a violencia laboral, la persistencia de la violencia obstétrica tanto en los hospitales públicos como en los sanatorios privados, y el acrecentamiento de la violencia simbólica en los medios de comunicación, convirtiendo en objeto a las mujeres en los programas de televisión locales, sumado a la falta de sanciones».