“Nos paralizamos por el terror”, dijo María Elena Ale, una de las principales referentes del feminismo en Paraná, quien fue atropellada por un automovilista durante el tramo final de la movilización, frente a la Jefatura de Policía.
Por Pablo Urrutia
No fue un simple accidente de tránsito el que aconteció este miércoles, mientras se desarrollaba la marcha de mujeres en conmemoración del Día Internacional de la Mujer en Paraná. Cuando la movilización llegaba a su tramo final, pasando por el frente de Casa de Gobierno, y tomando Córdoba para dirigirse hasta Tribunales, un automovilista comenzó a amenazar con atropellar a las manifestantes que avanzaban por esa calle, justo frente a la Jefatura de Policía de Entre Ríos. “Ahí nos soltamos de las manos, y yo le hice señas al tipo para que se detenga, porque venía toda la columna, entonces me tiró el auto encima y me aplastó el pié”, relató María Elena Ale a Agenda Abierta.
Esta tarde, a las 17:00, en la Facultad de Trabajo Social, en Avenida Brown 54, la Asamblea Participativa por el Paro Internacional, darán una conferencia de prensa para hacer pública esa agresión y brindar detalles a los medios sobre la denuncia realizada en fiscalía. Sostienen que las circunstancias determinan que el caso no sea caratulado como un accidente simple, si no como un atentado.
Ale es integrante de la Asamblea Feminista de Paraná, organización motora del 8M en la capital entrerriana, y una referente del movimiento feminista en la ciudad y la provincia. A pesar de que su lucha hace frente a la violencia machista, que cobra vidas todos los días en el país y no es una excepción en la provincia, la dirigente no oculta su asombro y estupor ante lo sucedido. “Jamás nos imaginamos que en Paraná iba a pasar algo así”, resume.
Por el atropello, sufrió heridas en su pie izquierdo y deberá afrontar un costoso tratamiento. Afortunadamente, sus compañeras lograron tomar nota de la patente del automóvil, a partir de lo cual se pudo radicar la denuncia en fiscalía. Esta tarde, pondrán a disposición de los medios la copia de la presentación judicial.
Desidia y ausencia del Estado
La integrante de la Asamblea Feminista de Paraná, señaló que durante la agresión, llamó la atención que ninguno de los efectivos apostados en la Jefatura de Policía haya actuado. “Ni siquiera lo tomaron como un accidente de tránsito”, dijo Ale. Además indicó que no se realizó la cobertura de la Dirección de Tránsito que corresponde a una movilización de las dimensiones que tuvo el 8M. “Fuimos nosotras las que tuvimos que ordenar en tránsito en cada esquina”, confirmó lo que ya adelantáramos desde Agenda Abierta. Ausencia casi total de inspectores de tránsito. Sin embargo, desde la organización de la actividad, indicaron que se notificó oportunamente al Municipio acerca de la actividad y se brindó un mapa del recorrido de la marcha.
Otro de los aspectos criticados por las organizadoras fue la presencia policial. “Estuvieron para vigilarnos a nosotras en vez de cuidarnos”, dijo Ale, quien destacó que “en Paraná nunca protagonizamos ningún incidente. Sin embargo, el Estado apostó policías para cuidar la Catedral y puso un vallado como si íbamos a prenderle fuego”, se quejó. La dirigente feminista interpretó el dispositivo de seguridad como “una provocación”. En ese sentido, puntualizó que, “en Tribunales, mandaron personal femenino. Cómo nos van a querer enfrentar con nuestras congéneres?”, se preguntó y agregó, “es un trato abusivo para ellas también, que tienen a una compañera asesinada, víctima de femicidio (por Romina Ibarra). Tendrían que estar manifestándose con nosotras, y no enfrentándonos”, reflexionó finalmente María Elena Ale.