El 8M tuvo una importante repercusión en la capital entrerriana. Las mujeres marcharon por el centro y cerraron la actividad frente al Palacio de Justicia. Hubo inconvenientes en el tránsito por la ausencia de inspectores municipales.
Foto, Video y Edición: Facundo Saavedra
Redacción: Pablo Urrutia
Coordinadas en el marco de la Asamblea Participativa que se creó para la organización del paro y movilización del 8M, las mujeres se convocaron en la Plaza 1º de Mayo para luego recorrer el centro de Paraná, interviniendo en varios puntos del circuito. La Catedral, el Palacio Municipal, el Consejo de la Niñez, Adolescencia y Familia (Copnaf) Casa de Gobierno y Palacio de Justicia, fueron los lugares en que la marcha que alcanzó más de tres cuadras de extensión, se detuvo para hacer oír su reclamo.

Igualdad de género, legalización del aborto, educación sexual integral, respeto a la diversidad sexual y freno a los femicidios a partir de la intervención del Estado, fueron algunas de las consignas que formaron parte de la movilización. La institución judicial fue uno de los focos de la protesta. “A los violadores los cuida la policía y la justicia”, fue uno de los cánticos que acompañaron el andar de las mujeres.
La Asamblea Participativa logró reunir en la diagramación de la actividad a más de 25 organizaciones de diversa índole. La mayoría relacionadas a el activismo feminista, pero también hubo acompañamiento de organizaciones políticas de la ciudad.
Uno de los inconvenientes con que se encontraron las participantes fue la ausencia del Estado municipal en la coordinación de los cortes de calles por donde se trasladó la numerosa columna. A pesar de haberse notificado oportunamente a las autoridades locales, los inspectores de tránsito brillaron por su ausencia y fueron las propias organizadoras quienes debieron coordinar el tránsito para que la actividad se desarrollara con normalidad.
Incluso, María Elena Ale, una de las principales dirigentes feministas de Paraná, fue atropellada por un automóvil, presuntamente de manera intencional, y resultó lesionada en una de sus piernas por lo cual debió ser hospitalizada.

Una de las postales ya tradicionales en el marco de las actividades realizadas por mujeres en nuestra ciudad, es el vallado de la Catedral, con fuerte custodia policial. Aunque en ese lugar, como en todo el recorrido de la marcha, no hubo incidentes.