Tras los 17 despidos realizados en enero por la aceitera de Gualeguaychú, los trabajadores han realizado medidas de fuerza al frente de la planta. Este miércoles, por orden de Fiscalía, la Policía tomó medidas para despejar el ingreso.

A comienzos de año, la empresa Entre Ríos Crushing, de Gualeguaychú, despidió a 17 trabajadores y cerró la planta por varios días. En solidaridad con sus compañeros, el resto del personal decidió parar la producción por tiempo indeterminado. La aceitera confirmó los despidos, y una conciliación obligatoria permitió que la planta siga funcionando. La conciliación regía hasta el 7 de marzo.
Desde aquél momento, los operarios se declararon en huelga por tiempo indeterminado, según informaron desde el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Entre Ríos. En el marco de esa huelga, realizaron manifestaciones al frente de las instalaciones de la empresa, solicitando dialogar con las autoridades y la reincorporación de los cesanteados. Ante la insistente presencia, los directicos de Entre Ríos Crushing, realizaron una presentación judicial, argumentando que se impedía el ingreso, por lo que la Fiscalía ordenó la presencia policial en el lugar.
Julio Monzón representante del Sindicato, en declaraciones a Radio Máxima, desmintió que se impida el ingreso de los empleados a la planta. “Hay gente que está trabajando en el interior de la fábrica y si alguien desea entrar está el portero que lo permite”, e interpretó que “La presencia policial en el lugar se debe a que por la mañana se controla que no se produzcan problemas”.
Desde Entre Ríos Crushing alertaron que podría haber nuevos despidos si el reclamo se sostiene. El contador de la empresa, Mariano Rodríguez, dijo que “La empresa va a ejercer el derecho que tiene de no abonar los días que no se ha trabajado por el paro que realizan”, y además agregó que “está actitud está poniendo en riesgo la continuidad de la empresa, por lo que podrían quedar afectadas más de 80 personas”.
Por su parte, el delegado del Sindicato de Aceiteros de Gualeguaychú, Diego Leiva dijo a APFDigital, explicó que “se complicó la entrada, ya que la patronal les exige a los contratistas entrar y los pone en una situación comprometida con nosotros”.
El lunes, los trabajadores de Entre Ríos Crushing realizaron una marcha por el centro de la ciudad junto a empleados Imperial Cord y Urbanotec, reclamando ante los despidos que se vienen sucediendo en el Parque Industrial local de esa ciudad.