En septiembre licitarán el puente Paraná-Santa Fe y la circunvalación

El ministro de Transporte de la Nación confirmó el inicio de la construcción del enlace de las dos capitales provinciales. También se construirá una autovía que conectará cuatro rutas y sacará el tránsito pesado de la ciudad.

Durante un encuentro con empresarios, desarrollado el fin de semana en la Bolsa de Comercio de Rosario, Guillermo Dietrich sostuvo que «la nueva conexión metropolitana es una obra de más de 1000 millones de dólares largamente discutida, que queremos tener terminada también en 2019», mostrando un alto optimismo sobre un rápido inicio y concreción, que hasta ahora se estimaba en alrededor de cuatro años.

El contexto del anuncio del Ministro de la Nación fue la presentación de los lineamientos de un programa de inversiones, que incluye también intervenciones en materia vial, ferrovial, portuaria, en vías navegables y aeronavegación a nivel nacional.

En el caso del puente Paraná-Santa Fe, iniciativa que comenzó a hablarse a fines del siglo XX –la primera acta de intención fue suscripta por los gobernadores Jorge Busti y Jorge Obeid, en 1999–, se aceleraron en los últimos años, durante el último tramo del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

El presidente municipal de la capital entrerriana, Sergio Varisco, destacó que la obra del puente tiene un presupuesto cercano a los 1.100 millones de dólares y que además del enlace con la vecina capital incluya otra obra de suma importancia: una circunvalación externa a la ciudad que va a eliminar el paso del tránsito pesado por la ciudad. «El puente va a estar aguas arriba del túnel subfluvial, en la zona de la Toma Vieja. Allí se realizará el cruce del río y se construirá una ruta nueva, una autovía de dos calzadas, en diagonal hasta la ruta 12 a la altura de la estación de servicios YPF», explicó el Intendente.

La importancia de la concreción de la obra está dada en el creciente movimiento e intercambio entre el gran área metropolitana que componen las capitales provinciales santafesinas y entrerrianas y sus ciudades satélites, que permitirá complementar la funcionalidad del túnel subfluvial Raúl Uranga–Carlos Sylvestre Begnis, que ha tenido un vertiginoso crecimiento vehicular en los últimos años, y si bien su operatividad está asegurada por muchos años más, superó las expectativas iniciales de durabilidad, trazadas en la década del 60.

Pero el principal problema es que el paso del Túnel se convierte en un embudo o cuello de botella para los más de 10.000 vehículos diarios -con picos de 15.000 pasos un fin de semana–, al llegar a través de autopista con doble carril de circulación, y tener en su interior solo un carril.

Para el tránsito pesado

Sobre la circunvalación, el presidente municipal explicó que «en la intersección del Acceso Norte y la ruta 12 (que va a Cerrito) empieza una circunvalación semicircular que conecta la ruta 12, cruza la 18, cruza la 12 que viene de Crespo y llega hasta la 11 que viene de Diamante. Esta circunvalación va a estar fuera de la ciudad y va a sacar todo el tránsito pesado, ya que venga desde donde venga esta circunvalación va a conectar las cuatro rutas sin tener que pasar por la ciudad», remarcó.

 

Fuente: Uno Entre Ríos