Reproducimos la carta de una madre a su hija, de 36 años, asesinada por la violencia machista en Paraná. Su lucha pese al dolor y la inacción judicial.
Por Ester Beatríz Reinoso
Es muy, muy dificil explicarte como me siento. Son sentimientos encontrados de mucho dolor, tristeza y angustia. Me alivia el saber que donde estás nadie te discrimina, ni te juzga ni te califica de nada. Pañitos de tranquilidad el que ahí encontraste, la verdadera paz, donde sos feliz y que nada ni nadie te hace daño, no existe el dolor.
Porque te amo tanto te necesito en todos los momentos, cierro los ojos, le hablo a mi alma y te siento, te acaricio y sos esa Pao tan lejana y más presente, generosa, buena.
¿Por qué no escuchaste mis suplicas hija? A mi corazon siempre predispuesto y mis manos extendidas para rescatarte, para salvarte haciéndote ver que el lugar donde debias estar era tu hogar, pegadita a tus hijos y tu mama, dejando todo para sacar de tu vida la droga que no hizo otra cosa que llevarte y dañarnos a todos.
Gordita mia, quiero que sepas que no por haber partido te fuiste. No, estas aquí, todos los instantes, en tu nieto Tiziano, que es igual a vos por dios, en la gran sonrisa de Nico, en los enojos de Valen, en las caras de Mili, en los miedos de Mari, tus hijos mi amor, en lo buena persona y llena de valores de tu hermana Jovi. Cuánto te aman y extrañan.
Por ellos es que hoy, a tres eses de tu tan monstruoso asesinato, y que nada hay, le exijo al fiscal Alvaro Piérola, y a los investigadores, justicia. Que no sea un hecho más en el olvido, que no debiera etiquetarse ni cambiar en nada si sos maestra, ama de casa, abogada, meretriz. Sos una mujer víctima de gente que aún siguen libres por las calles, haciéndonos correr peligro a todos.
Ni Una Menos por favor! Justicia por vos mi gordi. Justicia por Jessica Paola Do Santos