Los productores se encuentran molestos por el ingreso al país de naranjas y mandarinas oriundas de España, Israel y Uruguay.
La citricultura entrerriana hace mucho tiempo enfrenta una profunda crisis estructural que mantiene en jaque a numerosos productores, básicamente, porque el sector ha perdido competitividad, algo que sucede en la mayoría de las economías regionales del país.
En las últimas semanas, además, se agregó un elemento que profundizó el malestar de los citricultores de la región: la importación de naranjas y mandarinas de España, Israel y Uruguay. Si bien no se trata de volúmenes significativos, la apertura cayó muy mal entre los productores, quienes en la actualidad tienen dificultades para colocar su producción.
El presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier), Fernando Borgo, consultado por El Diario, confirmó el ingreso de cítricos dulces de aquellos países, pero relativizó el impacto real que esas importaciones puedan tener en el mercado doméstico porque esas naranjas y mandarinas “no son nada baratas”, remarcó.
Comentó, en este sentido, que a los mismos importadores –son tres hipermercados, dos de ellos con presencia en nuestra provincia– “les está costando mucho colocar esa mercadería”. A modo de ejemplo, Borgo dijo que el kilo de naranjas importadas cuesta, en el Mercado Central, 20 pesos el kilo, mientras las entrerrianas valen en 4 y 5 pesos.
“Cuando vemos que entra al país fruta que producimos nosotros, nos molesta, como a los productores de Estados Unidos les molesta que entren a su país los limones de Tucumán”, comparó el presidente de la Fecier. Borgo, sin embargo, puso mayor énfasis en la necesidad de que el Gobierno nacional acelere las gestiones para la apertura del mercado brasileño a los cítricos argentinos, principalmente mandarinas –cuya producción en el vecino país es mínima–, pero también naranjas.
La apertura de Brasil, precisamente, fue uno de los temas que los dirigentes citrícolas entrerrianos analizaron hace unos días con el senador nacional Alfredo de Ángeli, hombre de excelente llegada a la Casa Rosada.
Borgo recordó que en diciembre pasado el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, les prometió que la apertura de Brasil a los cítricos argentinos se iba a producir este mes, y confió en que la reciente visita del presidente Mauricio Macri a su par Michel Temer haya servido para avanzar en esas negociaciones. “Somos optimistas y esperamos novedades para los próximos días”, señaló.
Pedido de concejales de Chajarí
Los ediles del bloque del Frente para la Victoria de la ciudad de Chajarí volvieron a reclamar al intendente radical Pedro Galimberti que realice gestiones a nivel nacional para proteger la producción local evitando que ingresen cítricos provenientes de otros países. “Dichos cítricos se pueden ver a la venta en una importante cadena de supermercados ubicada en avenida 9 de Julio casi Mendoza”, dijeron los ediles en un comunicado.
“Estamos convencidos de que el Gobierno nacional debería proteger el trabajo argentino, controlando las importaciones. Por eso ya en septiembre del año pasado presentamos un proyecto de resolución para solicitar al Gobierno nacional que tome medidas para proteger de las importaciones a nuestra principal actividad económica”, dicen los concejales opositores, pero “lamentablemente no hemos encontrado aún interés del oficialismo en tratarlo”, cuestionaron.
“Esperamos que la vergüenza de llegar a tener mandarinas españolas en Chajarí movilice a las autoridades locales a dar una mano a nuestros productores frente al Gobierno nacional”, dijeron los ediles del FpV.
Fuente: El Diario