Oscar Barbieri: “Hoy nos vemos obligados a salir a la calle”

El contexto del sindicalismo, el proceso de unidad de la lucha y la situación económica y socia, parte de los temas abordados por uno de los miembros del triunvirato de la CGT Paraná.

El titular de Dragado y Balizamiento local, y referente de la Confederación General del Trabajo Paraná se refirió al escenario que atraviesan las trabajadoras y los trabajadores, al plan colectivo de acción y a los desafíos del sindicalismo en el proceso de unidad.

—¿Cómo evalúa la convocatoria de la CGT nacional al inicio de un plan de lucha?

—Hay que aclarar que la CGT, en el orden nacional y local, es un proceso de unidad que le permite al movimiento obrero recuperar una impronta que parecía de capa caída. Hemos trabajado con paciencia, humildad y seriedad, la CGT unida hasta el momento no ha sido factor de conflictividad. Iniciamos una mesa de diálogo en busca de la cultura del encuentro, como pide nuestro Papa Francisco. Pero en ese margen de tolerancia y diálogo no se han cubierto las expectativas que teníamos. La inflación continúa, la pérdida de puestos de trabajo también. La apertura de las importaciones, las suspensiones, la pérdida de puestos de trabajo en diversos sectores industriales ha llevado a que la CGT en el orden nacional tome medidas de acción.

—¿De qué manera va a participar la CGT Paraná en este plan de lucha?

—Desde la CGT Paraná estamos conversando para tener un plenario ampliado la semana que viene. Vamos a analizar la situación, evaluar el traslado a Buenos Aires, sin descartar la posibilidad de una movilización en Paraná. Todo eso se va a analizar en un plenario ampliado. Estamos en contacto con las dos CTA de Paraná, para articular acciones y converger en forma conjunta. Más allá de las siglas, de los matices, nos anima la misma consigna de defender el empleo y el poder adquisitivo del trabajador.

—¿Cómo evalúa el contexto nacional en el comienzo del año?

—El Presidente pide el esfuerzo de los trabajadores, nos pide negociar las pautas salariales hacia abajo, sobre un supuesto margen de inflación del 17 por ciento, cuando a criterio nuestro y de acuerdo a estudios empíricos la inflación de este año va a rondar entre el 25 y el 27 por ciento. El gobierno pretende un aumento mucho menor a eso y en cuotas. Eso es una falta de respeto, es escapar a la realidad que vivimos con medidas que el mismo gobierno determinó, como el aumento del costo de la energía, de la nafta, que los empresarios van a trasladar a los precios y entonces como siempre a eso lo termina pagando el pueblo. Se pide un esfuerzo, abaratar costos, ceder los convenios colectivos para que vengan las inversiones. A esto ya lo vivimos en una parte de nuestra historia. Lo mismo pasó con Martínez de Hoz, cuando para mejorar la competitividad comenzaron a llegar productos importados y se cayó la industria nacional y crecieron los bancos, que son los que también hoy tienen mayores utilidades. Lo mismo se dio en la época de Menem, cuando hasta los pollos y los lechones eran importados.

—¿Cuál es el mensaje del movimiento obrero al gobierno nacional con este plan de lucha?

—Llamamos a la toma de conciencia. Esta CGT ha sido responsable, se ha tomado el tiempo para no tomar medidas, pero hoy nos vemos obligados a salir a la calle. Les pedimos a los CEO del gobierno, que son conspiradores económicos, que dejen de beneficiar a los sectores concentrados, que tengan argentinidad y miren para adentro.

Fuente: Sitio Gremial