La Justicia ordenó excavar en la cantera Las Piedras

Mientras se siguen analizando los restos óseos encontrados en enero en una cantera de broza, en Paraná, la Justicia ordenó un minucioso trabajo que podría demandar más de tres meses de excavaciones.

El 10 de enero de este año, una persona que observó circunstancialmente en el predio de la excavación de broza de la cantera Las Piedras, en zona suroeste de Paraná, que, luego del trabajo de una máquina excavadora habían aflorado en el borde de una cava algunos huesos que parecían humanos, llamó a la policía. Quizá pudo haber seguido de largo, ignorar esos huesos resecos, pero optó por comprometerse y denunciarlos. Horas después, los especialistas lograban extraer cuidadosamente un esqueleto que podría datar de más de 20 años bajo tierra. Era llamativo, porque los huesos de los brazos estaban plegados a los antebrazos, a la misma altura, “como si alguien que cae hacia delante, consciente, trata de protegerse de la caída”, aventuró el jefe del departamento médico forense, Luis Moyano.

Por cierto, muchos interrogantes afloraron de inmediato y junto a ellos los recuerdos de gente desaparecida: Basualdo y Gómez, Fernanda Aguirre, Damián Gorosito. Aunque algunos de los investigadores opinan que la historia puede ir mucho más atrás, quizá a la época de la dictadura militar. No se encontraron restos de ropas, ni botones, ni suelas de zapatos o zapatillas. Era común en esa época cuando los sacaban casi desnudos de los chupaderos, tal como denominaban a los lugares de detención y tras torturarlos los mataban y enterraban. La zona de Las Piedras siempre tuvo encima ese mito.

Lo cierto es que ante tales expectativas, la fiscal que asistió al hallazgo, la doctora Patricia Yedro, solicitó al juez de Garantías 3, Humberto Franchi que ordene una medida de restricción de tareas en ese sector de extracción de broza durante 90 días, medida que se puso en conocimiento a los empresarios José María Politti y Ángel Capelacci, el pasado 9 de febrero.

Posteriormente, se ordenó el inicio de una tarea de Antropología Forense, consistente en efectuar excavaciones programadas, labor que quedó a cargo del médico forense Walter Aguirre y de personal de la División Homicidios, bajo las órdenes del comisario Ángel Ricle.

Este jueves por la mañana, EL DIARIO presenció las tareas y dialogó con el doctor Aguirre, a cargo de la coordinación de la investigación en campo.

“El grupo de trabajo que está afectado a la labor, por disposición de la doctora Patricia Yedro tiene como objetivo realizar una labor minuciosa y paciente y a sabiendas de que de nuestra dedicación y profesionalismo al hacerlo depende la posibilidad de llevar luz a esta investigación que se ha iniciado”.

Explicaba, por ejemplo el doctor Aguirre que “todo el grupo que se encuentra tamizando pedazos de broza o terrones de arcilla secos, lo hace con sus manos, sin guantes, por el específico hecho de que buscamos hasta las partes más pequeñas de evidencia que pueden llegar a aparecer, por ejemplo un diente, un pequeño hueso, un botón y eso solamente se puede llegar a apreciar con la apreciación táctil y la vista atenta a lo que se tiene entre las manos”.

Los trabajos y la búsqueda

El sol ataca con ferocidad ya sobre el mediodía, y un poco de agua o gaseosa compartida es agradecida por quienes están trabajando desde temprano. A varios metros de allí, las máquinas siguen trabajando en la cantera de broza, y los investigadores saben que por el momento cuentan con un aval de 90 días, antes de que las topadoras arrasen con ese lugar.

“Por el momento contamos con apoyo de personal de Bomberos, de Criminalística y de la División Homicidios. La disciplina que rige la tarea que estamos realizando aquí se denomina Antropología Forense, que es la que se utiliza comúnmente luego de este tipo de hallazgos, como los restos óseos humanos detectados hace algunas semanas. La tarea consta de varios pasos: en primer lugar se trabaja sobre la zona del hallazgo y luego se va ampliando la zona de exploración, dándole a cada uno de esos pasos sus denominaciones, por ejemplo lugares primarios, secundarios y así sucesivamente. Hoy estamos aún explorando alrededor de la fosa en la que se encontraron los restos óseos de una persona, aún en la etapa primaria, con distintos niveles de tamizado de cada gramo de tierra que se extrae de diferentes excavaciones en los alrededores de la primera fosa, la del hallazgo”.

Agregó que “por el momento, en esta etapa primaria, el objetivo es corroborar o descartar que en esta primera zona explorada existan restos relacionados al hallazgo primitivo”, detalló.

“Se hace una búsqueda integral. No solamente se buscan huesos. Todo lo que pueda ser evidencia de algo que haya tenido uso humano y haya estado enterrado en el perímetro es importante para nosotros”.

Si bien desde la esfera judicial, la fiscal Yedro notificó a la empresa minera que obtiene broza de esa cantera que deberá abstenerse de movimientos de tierra en ese lugar por 90 días, al hablar de plazos y de lo que se proyecta excavar, el doctor Aguirre analizó que “hablar de plazos no es conveniente ni prudente. Debemos hacer trabajos que requieren de mucha minuciosidad y solamente cuando agotemos todas las instancias científicas, recién en ese momento podríamos dar por terminada esta tarea”.

Fuente: El Diario