El cura Escobar Gaviria cada vez más complicado por los abusos

La justicia imputó un cuarto hecho contra el religioso que residía en Lucas González y que fuera descripto por Puiggari como “un pedófilo manipulador”. La causa ya está enfocada a juicio oral.

La Justicia le imputó un cuarto hecho de abuso al cura Juan Diego Escobar Gaviria en la investigación por abuso sexual infantil. Así se confirmó luego de la audiencia que se llevó a cabo a tal fin. Hace aproximadamente una semana otro niño prestó declaración en cámara Gesell, según informó Análisis Digital. Se trata de un pequeño de 11 años. De esta forma, el cura sanador que hacía más de 10 años residía en Lucas González enfrenta una nueva denuncia en su contra. Como se viene adelantando desde la Justicia, ya está enfocada a un juicio oral.

Gaviria no puede pisar Lucas González. Así se le ordenó en diciembre, luego que avanzara la Investigación Penal Preparatoria en su contra por abuso sexual infantil. En esa causa, el religioso que integra una orden de curas sanadores acumuló este martes una cuarta imputación. Se trata de otro niño, de 11 años que durante la primera semana de febrero narró en cámara Gesell los abusos sufridos por parte del cura. El hecho se denunció en los últimos días de diciembre, pero como corría a feria judicial no se pudo tomar la declaración hasta entrado febrero.

Habría más chicos abusados

Los fiscales Federico Uriburu y Rodrigo Molina, de Nogoyá, instruyen la causa que ya cuenta con cuatro hechos en contra del cura y se encamina a juicio oral. En sus últimas declaraciones púbicas, Uriburu dijo que el cura enfrenta la posibilidad de «penas muy graves y de prisión efectiva». En diálogo con FM Nueva Litoral, el funcionario judicial confirmó que son más los chicos presuntamente abusados por el religioso y que «hay padres que no saben si denunciar o no».

«Siempre estamos a la espera de nuevas denuncias. Tenemos contacto con otros padres que no saben si denunciar o no, o que sospechan que sus hijos pueden ser víctimas», indicó. «Es respetable el temperamento que adopte cada padre respecto de la situación de sus hijos», acotó luego.

Uriburu confirmó que al cura se le imputan cuatro hechos distintos. «El más leve es un abuso sexual simple por el tocamiento de un chico que en ese entonces era menor, pero que ahora ya es mayor. Los otros tres casos son delitos de corrupción de menores, que se ven agravados por la condición del cura respecto de la guarda de los menores y se da un supuesto de concurso real, para lo cual hay que analizar los hechos y hacer una escala, pero estamos hablando de penas muy graves y, obviamente, de prisión de cumplimiento efectivo», explicó.

Escobar Gaviria, quien en un primer momento fijó su residencia en la localidad de Oro Verde por recomendación de sus abogados, luego asentó su domicilio en una casa religiosa de Paraná.

“Un pedófilo manipulador”

Ese es el concepto que el arzobispo de Paraná, Monseñor Puiggari, tiene de Escobar Gaviria, quien se desempeñaba como párroco en Lucas González hasta que se hicieron públicas las denuncias y Puiggari lo apartó del servicio.

Silvia Muñoz, es mamá del nene de 11 años cuya declaración disparó la causa penal por abusos contra el cura. En enero de este año, mantuvo una reunión con el Arzobispo de la capital entrerriana. Había querido tener ese encuentro tres meses atrás, cuando Puiggari llegó a Lucas González. Pero entonces Puiggari no se ocupó de las víctimas, sino del cura.

Muñoz escuchó el relato de Puiggari, las explicaciones, lo silencios y los dichos del arzobispo. Oyó, por primera vez, de boca de la máxima cabeza de la Iglesia de Paraná, aquella reprimenda que le hizo a Escobar Gaviria, cuando éste le pidió hablar con la familia que había hecho la primera denuncia en su contra. “No, dejá, no quiero que los sobornes”, dijo Puiggari que le argumentó aquella vez, a finales de octubre pasado.

Esa vez, cuando Puiggari fue a notificar a Escobar Gaviria de la denuncia que habían presentado las dos monjas del Colegio “Castro Barros San José” ante el defensor oficial de Nogoyá, Oscar Rossi, Silvia Muñoz quiso entrevistarse con el arzobispo. Pero no pudo.

Finalmente, esa entrevista se dio. Puiggari fue con el mismo ofrecimiento que la Iglesia ha hecho a otras víctimas: dinero para costear el tratamiento psicológico. Silvia lo rehusó, aunque ha hecho malabares con la economía familiar para costear el tratamiento de su hijo.

Le dijo que no, que no buscaba plata sino sólo justicia. “Quiero que este hombre vaya preso”, le dijo. Y le preguntó a Puiggari por qué no había visitado a las víctimas el día que llegó a Lucas González para comunicarle a Escobar Gaviria que tenía una denuncia en la Justicia.

Pero también le dijo, sin ambages, cómo era posible que hubiera un abusador adentro de la Iglesia, pero se lo dijo de un modo voraz: “¿usted se da cuenta, monseñor, que este cura con la misma mano que hacía acabar a un nene después daba la hostia en la boca a la gente?”

Entonces, Silvia escuchó de boca de Puiggari esa frase: “Lo que pasa es que Escobar Gaviria es un pedófilo manipulador”. Y completó con esta otra frase: “Es la manzana podrida que hay que apartar”.

Fuente: DiarioUNO.