Este mediodía, usuarios del Banco Bersa, mediante una manifestación espontánea, obligaron a las autoridades a extender el horario de atención. Llevaban casi dos horas de espera cuando se les comunicó que el banco cerraría sus puertas.
El incumplimiento de la Ley Nº 10.236, que rige en la provincia desde hace dos años y pone un tope al tiempo de espera en locales con cajas habilitadas para cobros y pagos, genera reclamos y quejas masivas por estos días. La situación se complica durante las fechas de pago de haberes, pero la violación de la norma es prácticamente cotidiana.
Según dicha Ley, se considera «práctica abusiva» y contraria al «trato digno» de usuarios y consumidores una demora mayor de 30 minutos en la atención en las cajas habilitadas para cobros y pagos; y superior a los 60 minutos para ser atendido, en el caso de los lugares que cuentan con asientos, instalaciones sanitarias y el orden de atención sea según talón numerado.
La situación, tuvo este lunes un nuevo capítulo registrado por un cronista de Agenda Abierta. El lugar fue la sucursal del Bersa ubicada en calle San Martín y Urquiza, pleno centro de Paraná.
Allí, a las 13:00, había una cola repleta de personas y sólo 2 cajeros funcionando, más el cajero de prioridad, que a esa hora dejó de atender. Los empleados del banco comunicaron en ese momento que se atendería hasta las 14:00, habiendo aún más de 30 personas aguardando. Quienes no llegasen a ser atendidos deberían retirarse, luego de dos horas de espera.
Efectivamente, a las 14 en punto, las dos cajas en actividad, cerraron. Las cerca de 30 personas que no habían logrado realizar sus trámites a pesar de haber estado horas en la fila, se negaron a retirarse y comenzaron a llamar al Gerente a los gritos y manifestando su disconformidad mediante aplausos. Ante las autoridades de la sucursal bancaria, expresaron su negativa a retirarse y tomaron asiento nuevamente. No se irían hasta que se solucionase la situación o los saque la policía, indicaron.
A las 14:20, el banco no tuvo otra opción que comunicar que dispondría un cajero para entender a los clientes. A las 14:30, pasó el primero, y el resto aún aguardaba sin saber a qué hora podría regresar a su hogar.
No es la primera vez que sucede, desde Agenda Abierta dimos cuenta de las reiteradas quejas de los de los usuarios, desde hace dos años, amparados por una Ley que los bancos no cumplen. En el caso del Bersa, la situación es más complicada, ya que es el agente de financiero del Estado entrerriano y su falta de inversión en nuevos cajeros, genera cuellos de botella las fechas en que se abonan salarios y jubilaciones, lo cual extiende considerablemente los tiempos de espera.
Hay zonas de Paraná directamente excluidas del acceso a cajeros automáticos, principalmente hacia el sur de la capital entrerriana. Ello provoca que muchos clientes se trasladen directamente al centro de la ciudad los días de cobro y saturen las bocas de pago de impuestos y servicios disponibles.
Sanciones
“Los sujetos obligados por la presente, que realicen las prácticas abusivas contrarias al trato digno dispuestas por la Ley Nº 24.240, serán sancionados con multa, la que será graduada por la autoridad de aplicación en los términos que fije la reglamentación; y/o con la clausura del local por hasta diez (10) días. En caso de reincidencia se aplicará multa equivalente al doble establecido por la reglamentación. A tales efectos, se considera reincidencia toda nueva infracción cometida en el término de un año contado a partir del dictado de la resolución firme que establece la sanción”, indica la norma. Sin embargo, se desconoce si a pesar de su flagrante incumplimiento, principalmente del banco Bersa, se han implementado dichas sanciones.