Algunas impresiones sobre el vaciamiento de FM Baxada en Paraná

Este miércoles la FM pública de Paraná se transformó en una repetidora nacional. Sus trabajadores realizan un paro en solidaridad con la situación, que se repite en LT 11 de Uruguay y LT 41 de Gualeguaychú.

Por Mariano Osuna

Este martes, el director de LT 14 Radio General Urquiza, Pedro Oilhaborda, comunicó en forma escrita a los operadores que la programación cotidiana de FM Baxada iba a dejar de salir al aire y que la emisora se iba a transformar en una repetidora, por decisión de Radio Nacional. La determinación gubernamental se viene aplicando en todas las emisoras públicas del país. Los despidos en Santa Fe, y la situación de LT 11 Radio General Francisco Ramírez, de Concepción del Uruguay, y LT 41, La Voz del Sur Entrerriano, de Gualeguaychú, ratifican la medida oficial.

Trabajadoras y trabajadores de Baxada Paraná aún no saben qué rol ocuparán en el nuevo esquema de Radio Nacional, eufemismo de una política de vaciamiento de los medios públicos. Sindicatos, gremios, dirigentes políticos, y comunicadores y periodistas de distintos ámbitos se sumaron al reclamo que se lleva adelante. «Todos somos LT 14, todos somos Baxada», afirmó Silvina Ríos, secretaria gremial del Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación, cuando comunicó la decisión de la comunidad de LT 14 de realizar un paro de veinticuatro horas, que se está efectuando desde las cero horas de este miércoles.

Tuve el placer de pisar los pasillos y el estudio de FM Baxada, en las instalaciones de calle Alameda de la Federación, en Paraná, para realizar un programa semanal de información y cultura. El recorrido compartido, el aprendizaje diario, la conversación colectiva en una mesa redonda, los mates infaltables, fueron parte del camino hecho, que atravesó esta experiencia personal, pero también la vida cotidiana de trabajadoras y trabajadores de la comunicación, que llevan años aportando a la emisora.

La primera reacción es la solidaridad con cada uno de ellos, con quienes siembran a diario FM Baxada en Paraná, donde se construye identidad, pluralidad, democracia, derecho a la información y la comunicación, pero también se consolidan fuentes de trabajo de mujeres y hombres, que han puesto compromiso, responsabilidad y pasión. Trabajadores que han puesto el cuerpo pese a las deudas estructurales, de los gobiernos de turno, con el medio público, con sus condiciones edilicias, con su planificación oficial y con la situación de precarización y flexibilización que se han resistido.

Lo que están haciendo con LT 14, como también con las emisoras hermanas de Gualeguaychú y Uruguay es un claro ejemplo de lo que piensan de la libertad de prensa, del derecho a la comunicación y a la información. Por eso el Gobierno nacional restauró el viejo esquema de medios, en materia de regulación, y aportó sustancialmente a la centralización porteña de la agenda mediática y de la distribución de las voces.

El otro sendero, de construir una comunicación alternativa, popular, solidaria, que articule con las instituciones que atraviesan la comunidad, es una asignatura histórica pendiente, que el Estado no garantizó, más allá de los cambios de gobiernos, y de los intentos por implementar legislaciones que se posicionaban en otros paradigmas, como ruptura del modelo hegemónico. Si por décadas hubo falta de planificación y restitución de derechos en la construcción de la información y la comunicación, que también incluye a Baxada, la visión oficial actual restaura el esquema hegemónico, que prefiere repetidoras de usinas porteñas, con el recorte de Buenos Aires, y que hace apología de los despidos y el desfinanciamiento de los medios públicos.

Ojalá Radio Nacional entienda la situación y decida dar marcha atrás con la decisión de homogeneizar la palabra. No sólo por Baxada, sino porque el recorrido oficial optado dejará decenas de radios sin voces regionales, sin construcción colectiva desde el territorio que se camina todos los días, sin su salario a cientos de trabajadores, sin un espacio público para la resistencia contra las pocas (pero grandes) empresas que hoy trabajan por el producto de la información, como mero comercio, aplastando derechos.

Otro deseo es que las trabajadoras y los trabajadores de LT 14, que desde las 11.30 realizarán una asamblea, puedan ser acompañados por organizaciones sociales, políticas, sindicales, educativas, culturales y de derechos humanos en la lucha contra el vaciamiento de los medios públicos. Asignatura, que como dijimos, tampoco fue reparada en las anteriores administraciones, pero que ahora tiene a la censura y los despidos como políticas públicas hacia los medios audiovisuales.

Lo único certero es que no hay forma de silenciar la palabra, porque las voces, con o sin micrófono, siguen gritando, estando, diciendo, pensando, compartiendo, escuchando, transformando. No hay censura, no hay vaciamiento, no hay despido, no hay repetición ininterrumpida, que pueda domesticar las verdades y la identidad. De alguna manera u otra, por cada micrófono menos, habrá diez nuevos floreciendo.