Más de 60 familias que habitan el edificio del ExPatronato de la Infancia (Padelai), serán desalojadas en la madrugada de este miércoles. Los vecinos convocan a una concentración en las puertas del lugar.
Las más de 60 familias que habitan el histórico edificio del ExPatronato de la Infancia (Padelai), ubicado sobre Balcarce entre San Juan y Humberto Primo en el barrio de San Telmo están en peligro, luego de que la Jueza Maria Lorenza Tula del Moral, del Fuero Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires, ordenase este martes que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires proceda al inmediato desalojo compulsivo.
El edificio se encuentra habitado -con intermitencias- desde 1979 y los vecinos están nucleados en una cooperativa de vivienda -Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo San Telmo Limitada-, que logró la escritura de la propiedad en 1991. En su haber, sus habitantes ya cuentan con un violento desalojo en 2003, a cargo del entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
En 2009, la Ciudad le cedió el uso gratuito por 30 años a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo de España (AECID). Como contrapartida, debían recuperarlo e instalar un centro cultural, pero el proyecto nunca se llevó a cabo. En 2012, el inmueble volvió a ser habitado por los miembros de la cooperativa tras un acampe de 9 meses en la vereda.
«Los vecinos quieren que se abra una mesa de negociación, no están dadas las garantías para que se vayan del lugar. En el edificio viven 60 familias con chicos, pero ellos no son ocupas. El 70% del edificio pertenece a la cooperativa. Acá lo que está en disputa es la propiedad», explicó a ámbito.com Paula Somoza, de la Corriente Nacional Martín Fierro.
Según los vecinos, la semana pasada se acercaron Sergio Constantino, secretario de Descentralización del Gobierno de la Ciudad y Maximiliano Corach, titular del programa Buenos Aires Presente (BAP). «Prometieron subsidios de $50.000 y créditos del IVC, pero no volvieron y ahora anuncian el desalojo. Exigimos que se abra formalmente una negociación y que las promesas se pongan por escrito», agregó Somoza.
Ante esta nueva amenaza, los habitantes convocaron a organizaciones sociales, políticas y vecinos de la Ciudad a concentrarse en las puertas del edificio con el objetivo de frenar el desalojo y pedir garantías para las 60 familias en riesgo.