Oscar Barbieri, uno de los secretarios generales de la CGT local, aseguró que los rubos más afectados son la industria y la construcción. «En Paraná tenemos que andar cerca de 2.500 despidos aproximadamente», explicó.
En la capital provincial también se conformó un triunvirato que le dará mayor fuerza a la CGT y permitirá al gremio articular de otra manera para representar los intereses de sus afiliados. En ese marco se han reunido con autoridades provinciales y municipales puesto que dicen apostar al diálogo como medio para solucionar los problemas de los trabajadores entrerrianos. «Nosotros hablamos de una pérdida de entre 15.000 y 18.000 puestos de trabajo en la provincia», lamentó Oscar Barbieri, uno de los dirigentes que integran el triunvirato. En esa línea, el sindicalista aseguró que los rubos más afectados son la industria y la construcción. «En Paraná tenemos que andar cerca de 2.500 despidos aproximadamente, entre ellos 1.000 del sector de la construcción», explicó.
La normalización de la CGT en la costa del Paraná era una deuda pendiente para las organizaciones sindicales para contrarrestar la dispersión imperante y lograr mayor cohesión en la representación de los trabajadores.
Siguiendo los lineamientos de la conducción nacional, en la capital provincial se trabajó en una lista de unidad a partir de la convocatoria de 36 sindicatos de todas las ramas y extracciones políticas. El personalismo de otras épocas le cedió espacio a la pluralidad encarnada en un triunvirato liderado por los dirigentes Oscar Barbieri (Dragado y Balizamiento), Jorge Ávalos (Sindicato de Camioneros) y Hugo Salazar (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina), según un artículo publicado en El Entre Ríos.
Histórico exponente del movimiento obrero en la provincia, Barbieri, hizo una radiografía del impacto de las medidas económicas del Gobierno en el campo laboral y su consecuencia principalmente en «la industria blanca» y en el sector de «la construcción».
«Nosotros hablamos de una pérdida de entre 15.000 y 18.000 puestos de trabajo en la provincia. Y fundamentalmente tienen que ver con la industria y la construcción. Y En Paraná tenemos que andar cerca de 2.500 despidos aproximadamente, entre ellos 1.000 del sector de la construcción», explicó el dirigente sindical.
En relación a la situación de todas las personas que han sido despedidas, Barbieri relató que «en algunos casos los gremios se han hecho cargo de mediar ante el gobierno para lograr algún programa social» y ejemplificó con la situación de la Clínica España. «Algunos de ellos se habían reinsertado laboralmente y otros que estaban a la buena de Dios. En eso notamos una respuesta rápida del gobernador para instruir al ministro de Gobierno, Mauro Urribarri, para que se hiciera cargo de gestionar una cierta cantidad de planes de 2.000 pesos mensuales para cubrir esas necesidades, al menos por seis meses. No le soluciona el problema, pero es un gesto hacia aquel que nada tiene», explicó Barbieri.
El costo de la canasta básica
En relación al costo de la canasta básica familiar, para Barbieri «en general trabaja el matrimonio, entonces por ese lado van accediendo» a pesar de la suba inflacionaria.
«En el calzado y la indumentaria notamos un nivel de restricción o van haciendo durar más su vestimenta. También se va haciendo magia, un poco de malabares, buscando precios y demás se llega a fin de mes. Ha afectado mucho en el poder adquisitivo de los trabajadores el aumento de las tarifas. Esto es una realidad y donde uno ve con preocupación cómo los mismos empresarios que hasta 2015 recibieron cifras enormes de subsidios, no lo invirtieron en la misma proporción. Y hoy se están quejando porque quizás los márgenes no les reditúan lo mismo que antes. Hoy están esperando para decir que en cuatro años recién van a poder invertir. Por ahí te duele cuando te cachetean la inteligencia. Son los mismos empresarios que estuvieron ayer y recibieron suculentos beneficios», describió.
Audiencia con Varisco
Luego de reunirse con Bordet, el triunvirato cegetista se reunió con el intendente de Paraná, Sergio Varisco. En relación a ese encuentro, Barbieri lo calificó de «políticamente correcto» y que le solicitaron que «haga andar la sociedad de consumo y para eso se necesita tener dinero». «Más en un momento donde el mundo asumió un rol proteccionista, cerrado y donde los países no saben de ideología, sino de sus propios intereses. Hablamos de reactivar el mercado interno y que nos preocupaba que se pretenda avanzar sobre los convenios colectivos de trabajo», explicó el dirigente sindicalista.
«Sobre esto le dijimos que los trabajadores no somos responsables de los desequilibrios que provocaron los distintos gobiernos de turno. Que ellos se tienen que hacer cargo. Le planteamos que no pasaba por un achique del salario, sino que también alguna vez los argentinos tenemos que darnos una discusión seria, responsable, sobre una nueva ley impositiva, que sea más ágil para aquel que pretenda invertir. Porque también asfixia al empresario en muchos casos. También exhortamos a que se avance en una nueva ley de Coparticipación», agregó.
¿Se va a abrir el diálogo con los empresarios?
«Tenemos pedida una audiencia con la gente del Centro Comercial e Industrial de Paraná. Y vamos a tener una ronda de negociaciones con las distintas cámaras empresarias, industriales y también con otros credos, porque hasta ahora hemos sido recibidos por el arzobispo de Paraná, Alberto Puiggari, pero hay otras religiones que tienen mucho para aportar y por decir. Entre todos tenemos que elaborar una propuesta que sea escuchada por los gobernantes, sabiendo que los grandes temas no se resuelven a través de la CGT Regional Paraná, sino que en este país que de federalista tiene poco, las cosas se definen en Buenos Aires, donde está el poder central», señaló.
Interrogantes: Sidecreer y LT 14
«Los interrogantes que nos planteamos tienen que ver con el futuro de los trabajadores de Sidecreer, en esta inyección del sector privado que ya es de público conocimiento. En ese sentido estuvo trabajando el legislador del movimiento obrero y del sindicato de comercio, Daniel Ruberto», puntualizó.
Comentó que «el gobernador Gustavo Bordet nos dijo que no iba a haber despidos en Sidecreer y que la planta de personal era estable. No dudamos de su palabra, que nos pareció una persona seria y con respuestas concretas a las distintas inquietudes que le presentamos», reconoció el dirigente.
Señaló, también, que en el horizonte asoma como preocupación la situación laboral de los trabajadores de LT 14. Al respecto explicó: «Por lo que nos explicó el compañero de la Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones (Aatrac) se viene una transformación desde el orden nacional para que sea una planta retransmisora», expuso.
«Con esto se plantea el interrogante en cuanto a la planta de personal y también la pérdida de la federalización de la información. Y cómo se van a difundir también las cuestiones cotidianas que tienen que ver con nosotros como ciudadanos, con las empresas locales y con la realidad política. Cuando se habla de transformación generalmente uno se pone en alerta», advirtió.