La presidenta del STJ, Claudia Mizawak, brindó declaraciones tras ser absuelta del pedido de juicio político. Dijo que su caso no es similar al del vocal Carlos Chiara Díaz.
A horas de conocerse su absolución en el proceso de juicio político que llevó adelante una comisión investigadora de la Cámara de Diputados; con motivo de una denuncia donde se le reprochaba un supuesto mal desempeño en sus funciones y otras causales, la presidenta del Superior Tribunal de Justicia (STJ) Claudia Mizawak, brindó en exclusiva una entrevista con UNO, donde se refirió acerca del desarrollo del procedimiento, sus derivaciones y del desempeño de los diputados que participaron de la acusación. «Lo vimos con mi esposo en casa (N.d. R.: el secretario de Energía de Entre Ríos, Raúl Arroyo), ya que mis hijos estaban todos en el recinto de la Cámara», dijo en su primera intervención la magistrada. Aseguró que había pensado en la posibilidad de asistir a la sesión, acompañada de su familia, pero luego desistió de la idea. «Este no es un buen momento. Mis hijos son los que me dan mayor fortaleza todos los días para afrontar esto, y cualquier otra dificultad que pueda tener en la vida. Ellos se volvieron de vacaciones; todo enero se transformó para mi familia y ellos se instalaron en casa como un campamento», reflexionó.
—¿No le quitó preocupación que de antemano haya trascendido que la votación se iba a inclinar en favor del rechazo al juicio político?
—Lo viví con preocupación, y lo sigo viviendo con preocupación. No es que ya fue, como dicen los pibes, porque en realidad ayer -por el miércoles-fue la votación esperable o pronosticada del avance o no hacia Senadores del juicio político. Pero hay otro vocal del STJ (Carlos Chiara Díaz), que está siendo enjuiciado en la otra Cámara y que todas las instancias se van a dar en el mes de febrero. ¿Le parece que al Tribunal Superior esto lo pone bien? Se llame Chiara Díaz, se llame Medina de Rizzo, se llame Leonor Pañeda. Lo que sucedió estuvo muy mal manejado.
—¿Cree que tuvo alguna motivación en particular?
—Llegué a leer en muchos medios y no sé si no nació desde algún lado concretamente, así como hablar de comparaciones permanentemente del estilo plan canje. Es decir, la suerte de éste y éste están agarradas, y venimos a tratar de que su suerte se desate junta. Y la verdad, no por desearle mala suerte a nadie, ni por querer tener mejor suerte, si no que el cargo que se le atribuía al doctor Chiara Díaz, y por el cual él pasa al Senado, no es similar a los cargos que a mí se me atribuyeron ni por los cargos que se me acusaron. No había ninguna similitud. Realmente se equivocan los diputados de la minoría; no sé si es error, desinformación o algún asesoramiento incorrecto de quienes trabajaron con ellos en la elaboración del dictamen. No sólo porque los tiempos procesales son diferentes entre uno y otro, si no porque además el cargo que se le hace a Chiara Díaz es el de haber tenido un patrón de conducta de más de 10 años, en cuanto a que se ausentaba u obtenía licencias del tribunal con percepción de viáticos. Lo que se le atribuyó es que hacía uso de esto y al mismo tiempo se desempeñaba como docente en determinadas universidades. Era un trabajo rentado.
—¿Ustedes nunca pudieron advertir esa irregularidad en la conducta del vocal?
—Ese sí es un cargo nuevo que se me incluyó. Nosotros sabíamos que Chiara Díaz era docente, de mucho tiempo antes, él me lleva 20 años y cuando me recibí él ya era profesor de Derecho Procesal Penal. ¿Cómo no voy a saber que era profesor? Lo sabíamos todos. Ahora si usted me pregunta en que facultades daba y a qué hora daba clases; no, no lo sé. Ni lo seguía a Buenos Aires para saber si realmente daba las clases o no. Ni sabía de esos contratos que los trajeron a raíz de la prueba, que hablan de que él tenía incluidos los traslados y una especie de viáticos. ¿Por qué disiento con lo que dicen las diputadas? La resolución no es válida con mi firma ¿Por qué la responsabilidad de controlarlo a Chiara Díaz la tengo yo? Si la resolución no es válida, si la ley orgánica habla de resolución válida con tres firmas de los cuatro integrantes. Siempre estuvo Chiara Díaz, desde 10 años a la fecha en ese tribunal. ¿Qué quiero decir? No me voy a desligar de mi responsabilidad, si tenemos que responder, lo hacemos y si tiene que responder el Tribunal, también lo vamos a hacer. Si prosperaban los cargos contra mí también deberían acusar a los otros, eso es cuestión de tiempos nada más. Es cuestión de iniciarlo nada más, porque es la misma responsabilidad. Acá hay responsabilidades legales y reglamentarias.
División de poderes
—En su caso le endilgan un «patrón de conducta» sobre la ausencia por viajes y el otorgamiento de viáticos.
—Esto nace de un error conceptual. Esto es un juicio de mucha responsabilidad y no podemos entrar en el manoseo de los poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Estoy hace tres años como presidenta del STJ y siempre he hablado muy bien de la relación institucional con los poderes. Y la verdad era algo que apreciaba mucho: había una ley en tratamiento que se refería a la organización de la Justicia o de un régimen procesal. Los senadores, los diputados, me convocaban a reunión, lo conversábamos en las reuniones de comisión. Era una buena práctica. No quiero caer en decir esto es una caza de brujas. ¿El Poder Legislativo se tomó esto en serio?
—¿Piensa entonces que hubo una intencionalidad en todo esto?
—Para mí, y no quiero dar nombres, y lo dije desde el primer día que no iba a dar nombres; porque esos nombres el día de mañana pueden ser justiciables. Entonces no quiero ponerme en una situación de futura incompatibilidad o parcialidad. Pero si uno ve la secuencia de los hechos, cómo fueron los hechos, el día que se estaba por ingresar al tratamiento de la sesión ya había dictamen para el doctor Chiara Díaz. Diez minutos antes se hace la denuncia en mi contra. Eso llama la atención, incluso cuentan que en los pasillos, aunque no me consta, algunos representantes de los firmantes de la denuncia llegaron acompañados de un diputado, asesores de ese diputado, quienes dijeron: ‘Paren la sesión, si ustedes no dan esto, nosotros no presentamos esto’. En estos términos, más o menos. ¿A usted le parece que eso es un tratamiento para un vocal, o para un presidente del Superior Tribunal de Justicia? Se llame como se llame. Olvídese que sea yo. Tengo mandato final, no es que voy a estar 200 años. Esto es falta de respeto al juego de las instituciones y se ofendieron cuando dije eso.
—¿Con esto cambia la convivencia con el Poder Legislativo?
—No, no me cambia. Porque para eso estoy en el lugar que estoy, para saber que lo personal tiene que pasar a un lugar diferente. En lo personal puedo tener las sensaciones, las impresiones, y los sentimientos que fueren, pero no en lo institucional. Si el día de mañana el doctor Chiara Díaz no es acusado por el Senado, va a ser un colega, sentado en una mesa.
—¿La relación se va a mantener en los mismos términos?
—Y vamos a tener que hacer todos el esfuerzo, lamentablemente, esto es así. Diputados intervino, ya hizo su opinión, su dictamen y su acusación. Senadores tendrá que hacer su trabajo y nosotros estaremos a la resulta de lo que decida Senadores. Lo único que me ha llamado mucho la atención de estos días es lo que he escuchado: ‘No sé si se van a sentar’ ¿Qué quiere decir eso?’ Es una Corte de Justicia, no es el tratamiento de una ley general cualquiera donde se comportan como bloque donde hacen jugar los quórum o las mayorías. No es eso. Juran como Corte de Justicia. ¿Usted imagina que yo vaya caminando a la Sala de Audiencia de Casación, sabiendo que mis dos colegas al lado tienen una posición tomada? Lo tomé en serio y a mí me afectó esto, y me sigue afectando. Y me afecta como integrante de un tribunal que vamos a tener que reconstruir. Las instituciones sobreviven a las personas, pero si hablamos de un vocal que tiene más de 30 años en el STJ, no es lo mismo para el colectivo general del Poder Judicial. Va a encontrar un nuevo modo de funcionamiento. La persona que vaya a integrar la Sala en caso de que haya destitución no depende de nosotros, será un colega que se integrará como cuando me tocó a mi integrarme. Vamos a tener que reconstruirnos a todas las mentiras, porque se hace daño y no se dimensiona. En los últimos años la política no puede resolver sus cosas y judicializa los conflictos propios. Y no hablo sólo en el ámbito provincial, si no que es una mecánica que se ha instalado y que vino para quedarse. Y habla de incapacidad de la política.
—De todas las acusaciones que se le endilgaron, ¿cuál la afectó más?
—Me acusaron de que disfrazaba las comisiones de servicio en salidas de la jurisdicción, y que no la rendía porque eran comisiones de servicio. Es como no entender nada. Cuando el gobernador está en Buenos Aires, ¿qué está haciendo? Está trabajando fuera de la provincia. Esto en el Poder Ejecutivo tiene una reglamentación vigente que lo denomina comisión de servicio. En nuestro reglamento de licencias y viáticos, N°3, no hay ningún artículo que hable de comisión de servicio, todos se refieren a licencias. Soy presidenta del STJ y hoy tengo una gestión administrativa, pero también tengo funciones jurisdiccionales. No es así en todos los tribunales del país. En el caso del Poder Judicial de Entre Ríos, el presidente no queda abstraído de la función jurisdiccional, sí vota en último término. Es decir que vota en todas las causas, así haya mayoría. Esa función jurisdiccional hace que para que alguien me subrogue, alguien integre el tribunal en mi nombre, no pueda invocar la comisión de servicio para que se dispare la ley de subrogaciones. Porque se emparenta el reglamento de licencias con la ley de subrogaciones, y la ley de subrogaciones habla que la subrogancia se dispara ante una licencia. Escuché hablar a una diputada de la inutilidad de los convenios o de la conveniencia de los mismos. !Pero que atrevida! Si la conveniencia o la utilidad de los convenios suscriptos por el Poder Judicial, los valora el Poder Judicial. No valoro las leyes que hace el Poder Legislativo. Y algunas me parecen de pésima técnica legislativa, y algunas hasta me parecen inoportunas. Y solo lo puedo decir en una disputa concreta que se me someta a consideración. ¿Quiénes son? Y hablan de independencia de poderes, ¿no hablamos de división de poderes? ¿Por qué otro poder puede valorar el trabajo de nosotros? Son unas atrevidas, con todas las letras.
—¿Y la imputación acerca de las sentencias firmadas cuando presuntamente estaba fuera del país?
—En esas ausencias de la jurisdicción, a veces estamos dos o tres horas en la provincia de Entre Ríos. Tomamos el vuelo en Sauce Viejo a las 10, y ese día salen 30 sentencias. ¿Me preguntan si firmé esas sentencias? Sin duda que las firmé, nunca nadie me ha hecho la firma en ocho años, esto está claro. De ninguno de mis colegas lo pondría en duda.
Dictamen de minoría
«Al dictamen de minoría lo conocí por la prensa, y ese día siguieron presentando escritos», se quejó la titular del alto cuerpo en un momento de la entrevista.
—¿Cómo se puede explicar esta situación?
—Nunca creí que un proceso podía sostener esta dinámica de no tener reglas. Tiene que haber debido proceso y derecho a defensa, porque esto lo ha dicho la Corte hasta el cansancio. El juicio político no significa arbitrariedad de ninguna manera. No fui sometida a buenas reglas de la defensa; le habían dado a toda la prensa el dictamen de minoría antes de la reunión de la comisión. Porque pensaba ir a la reunión de comisión para enterarme del dictamen. A mí me los mandaron en la noche del miércoles con una nota. No es así. Creía que iba a haber reunión de comisión. En la oportunidad que hice mi descargo por escrito, ellos pidieron que sea oral. Es un derecho mío, a controlar la prueba, a hacer mi descargo, es decir bilateralidad del debido proceso. Por conocer que el dictamen se había entregado con antelación, la llamo a la diputada Gabriela Lena para preguntarle si esto era cierto. Me dijo que si, que había un revuelo por esa situación, y me aseguró que el que lo entregó fue un asesor. Le sugerí que le diga al diputado Diego Lara que también lo quería. Me pidió que presente una nota, una formalidad que cumplí. En ese momento me acercaron un escrito que había presentado Cambiemos. Redacté lo que habían pedido en dos horas y lo acerco para que sea tratado en la reunión de comisión que finalmente se suspendió.
—¿Que sucedió con los viajes dentro de la provincia y que le reprochan no fueron rendidos?
—Hay procesos en que no son todos los días y horas hábiles. En amparos son todos los días y las horas hábiles. Presentamos como prueba el link a un enlace donde a través de un video institucional se explica el procedimiento del sistema de licencias, que es toda la transformación que estamos haciendo. Por esto lo acusaron a Salduna de mentiroso, y que yo, estoy amparada por un mentiroso. ¿Por qué no fueron y pusieron bien el dedito para acceder al enlace? Bastaba con eso. Contra eso ya no puedo, magos no somos. Ellos quieren probar otra cosa.
Fuente: APFDigital y UNO Entre Ríos