Miles de personas marcharon a 8 años de la desaparición y asesinato de Luciano Arruga

Columnas de organizaciones sociales, políticas, barriales y culturales recorrieron las calles de Lomas del Mirador contra la impunidad. Además se movilizaron en rechazo a la estrategia oficial de bajar la edad de imputabilidad.

Foto: Tiempo Argentino

 

A ocho años de la desaparición y el asesinato de Luciano Arruga, miles de personas recorrieron las calles de Lomas del Mirador, localidad ubicada en el partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires, pidiendo justicia.

A Arruga lo desaparecieron las fuerzas de seguridad el 31 de enero de 2009, cuando tenía dieciséis años. Su hermana, Vanesa Orieta, y su madre, Mónica Alegre, lo buscaron desesperadamente durante más de cinco años, combatiendo el olvido y la impunidad.

En octubre de 2014 su cuerpo fue encontrado en el cementerio de la Chacarita, enterrado como NN. La necesidad colectiva de justicia continuó siendo un grito presente contra la violencia institucional, el silencio de la dirigencia política, la complicidad mediática, y la inacción judicial.

A Luciano lo mató la policía

“Sufrió torturas en las diferentes comisarías donde fue detenido antes de su desaparición. Son muchos los casos de desapariciones forzadas en nuestro país, en democracia. A eso no se le puede llamar impericia o error. Es complicidad”, denunció su hermana Vanesa Orieta, que no duda en explicar por qué lo buscaron a él: «A Luciano lo mataron porque se negó a robar para la Policía».

La movilización, encabezada por Amigos y Familiares de Arruga, fue acompañada por organismos de derechos humanos, partidos políticos y organizaciones sociales. Además del pedido de Justicia, apareció en la manifestación uno de los temas que el Gobierno Nacional intenta instalar en la agenda pública para encontrar legitimidad suficiente para abordar la temática: la baja de la edad de imputabilidad. El repudio generalizado a la postura oficial se escuchó luego de las declaraciones del Ministro de Justicia Germán Garavano, quien confirmó la voluntad del Ejecutivo de cambiar la legislación vigente.

Niñas, niños y adolescentes contra la violencia institucional

«Ahora mismo, frente a los arcos del terror, entre los papelitos del Mundial 78, las paredes de la dictadura, las patadas de la democracia, los caños de la seguridad, la manga de cínicos, los sombreritos del capitán, el vestuario de los suboficiales y la pirotecnia de la represión estatal, están llegando los jugadores que nunca aceptaron las reglas del juego. Ni hoy, ni ayer, ni la ciudad de los distraídos, ni el campo de concentración. Uno, diez, 25 micros de larga militancia están estacionando sobre la mano dura de Libertador. Pero ninguno trae visitantes. Todos tienen la misma camiseta. Todas tienen la 10. Somos 44 villas. Y somos locales otra vez. Se abren las puertas del colectivo. Y baja Luciano. Y baja Luciano. Y baja Luciano. Y bajan 1.500 menores de edad, en la Escuela de Mecánica de la Armada«, fueron las palabras de La Garganta Poderosa sobre el recorrido que atravesó la localidad bonaerense.

Foto: La Garganta Poderosa

 

Fuente: Agenda Abierta, La Garganta Poderosa y Tiempo Argentino