Evo Morales modificó la mitad de los funcionarios de las primeras líneas del Gobierno nacional. Elogios y críticas a las designaciones realizadas. Las posibilidades del Presidente hacia un nuevo mandato en 2019.
Semanas antes, el presidente de Bolivia, Evo Morales, exigió la puesta a disposición de sus veinte ministros de las respectivas renuncias de las carteras públicas. El mandatario, luego de algunos días de análisis, determinó cambios en diez de los lugares claves del Poder Ejecutivo.
Héctor Arce, ex presidente de la Cámara de Diputados y ex ministro de Defensa Legal del Estado, fue confirmado como ministro de Justicia de la Nación. En esa línea, el abogado aimara Fernando Huanacuni quedó a cargo del Ministerio de Exteriores, conducido desde 2006 por David Choquehuanca. Anteriormente, el flamante funcionario fue director Ceremonial del Estado Plurinacional en la Cancillería. En 2006 formó parte del equipo que elaboró la Ley Avelino Siñani.
En la cartera de la Presidencia Morales optó por el abogado René Martínez en reemplazo del ex militar Juan Ramón Quintana, quien era considerado uno de los ministros más influyentes del Gobierno de Morales y uno de los más criticados por la oposición. Martínez, por su parte, fue presidente del Senado, viceministro de Justicia Indígena y desde mayo pasado estuvo a cargo de la Dirección de Defensa de los Manantiales del Silala y todos los Recursos Hídricos en la Frontera con Chile, encargado de afrontar la controversia que planteó ese país ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
En el Ministerio de Cultura, el mandatario del país vecino eligió a Wilma Alanoca, quien se desempeñó como concejal del MAS en la ciudad de El Alto. En el Ministerio de Comunicación fue designada Gisela López, quien hasta hace unos días fue gerente General del Bolivia TV o canal 7 del Estado, luego de desempeñarse como viceministra de Autonomías Indígenas.
Entre los nuevos nombramientos hubo cambios en el Ministerio de Desarrollo Productivo, donde Morales eligió a Eugenio Rojas, ex alcalde en Achacachi, senador por el MAS en la Asamblea Legislativa, director del Fondo Indígena y como viceministro de Desarrollo Rural.
En el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, fue seleccionado Carlos Ortuño, ex viceministro de Recursos Hídricos y Riego. En los últimos años estuvo desempeñándose como especialista en Recursos Hídricos en la cartera de Estado de la que ahora es titular. Según su hoja de vida, Ortuño es el que más experiencia tiene en su rubro. Además cuenta con varias especialidades relacionadas a los recursos hídricos y la construcción de presas para captar agua.
El nuevo ministro de Energías, Rafael Alarcón es la primera persona en ocupar ese cargo, ya que esa cartera es una de las novedades del gabinete. Alarcón cuenta con experiencia en el rubro, ya que fue gerente General de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) y también viceministro de Electricidad.
El nuevo ministro de Trabajo, Andrés Hinojosa, fue dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB) y viceministro de esa misma cartera de Estado. Héctor Arce Zaconeta, otro de los hombres fuertes del MAS, se convirtió en el nuevo ministro de Justicia y Transparencia. Es el saliente procurador General del Estado. En 2010 y 2012 fungió como presidente de la Cámara de Diputados.
La nueva ministra de Planificación y Desarrollo, Mariana Prado Noya, antes de asumir el cargo fue directora de FONPLATA. También formó parte del directorio de la empresa BoA y fue jefe de Gabinete de la Vicepresidencia de Estado.
Asimismo, fueron ratificados los ministros de Defensa, Economía, Deportes, Desarrollo Rural, Educación, Gobierno, Hidrocarburos, Minería, Obras Públicas y Salud. Se destaca a Luis Arce, ministro de Economía, quien permanece en el mismo cargo desde la primera gestión de Morales.
Críticas y apoyos
Representantes nacionales de oposición y del oficialismo discrepan sobre la designación del nuevo gabinete de ministros del presidente Evo Morales. Los primeros sostienen que se constituyó un equipo de colaboradores para que trabajen con miras a la repostulación del Jefe de Estado, otros que fortalecerán el proyecto de la Agenda 2025 y por último la necesidad de encarar con mayor fuerza el proceso.
El diputado de la opositora Unidad Demócrata (UD), Luis Felipe Dorado, señaló que es un continuismo de gente dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS) y que lo único que se hizo son cambios de posiciones de personas que trabajaban en la administración pública o alguna empresa, pero que no se atacó de fondo la problemática de algunos ministerios como son Salud, Obras Públicas, entre otros.
“Es un gabinete político de la reelección de Evo Morales que está apuntando a ser reelecto y no se trata de un gabinete técnico que piense en el país”, manifestó a tiempo de referir que uno de los nuevos ministros, Héctor Arce, es uno de los más activos dentro del trabajo de encontrar las vías para encontrar los caminos de habilitación para que Morales pueda repostularse.
A su vez, el director de Fortalecimiento Municipal y delegado ante el Pacto Fiscal por el departamento de La Paz, Fabián Yaksic, explicó que llama la atención la recomposición del gabinete, la más importante en los últimos años, por la ausencia de dos hombres claves que son David Choquehuanca y Juan Ramón Quintana, y esperar cuál será el rol que se asignará a estos dos operadores políticos.
Sin embargo, hizo mayor incidencia en la desaparición de dos ministerios. “No hay Autonomía y no hay Transparencia, es significativo que ambos ministerios hayan desaparecido, eso da cuenta que el Gobierno no está priorizando estos dos temas y que han fracasado. Eliminar estos dos ministerios significa que es un fracaso de lucha contra la corrupción y un fracaso en la implementación de las autonomías”, indicó.
Por otra parte, el diputado por el MAS David Ramos expresó su confianza en la integración de nuevos ministros al gabinete, toda vez que esto se constituye en un desafío considerando que están pendientes temas relevantes como el de la demanda marítima.
“El nuevo Ministro de Relaciones Exteriores tiene en sus manos temas importantes como el de la demanda marítima, es decir, la su definición en lo que es la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Es un desafío, es un reto que tiene que ver principalmente con la demanda marítima, reitero, el Silala”, detalló.
Acotó que en el tema de justicia se tiene normas pendientes que hay que adecuar a la Constitución Política del Estado (CPE) por lo que se tienen que diseñar proyectos para su consideración en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
¿Se podrá presentar Morales?
Entre las vías que analiza el partido de Morales para habilitarlo figuran el convocar a otro referéndum por iniciativa ciudadana o mandato parlamentario, una consulta al Tribunal Constitucional y la dimisión del presidente meses antes de terminar el mandato.
De todas las opciones, el oficialismo considera que el último es el camino más corto y menos burocrático, y uno de los principales defensores de optar por esa vía es el nuevo ministro de Justicia, Héctor Arce, quien hasta ayer fue procurador general del Estado, a cargo de la defensa del patrimonio y los intereses estatales.
Al tomar juramento a las autoridades, el Presidente aseguró sentirse “personalmente muy fortalecido” y “muy convencido” del proceso que lidera y que no le desmoralizan ni le asustan las acusaciones que, según dijo, le hacen algunas personas falsamente.
Agregó que después del referéndum celebrado el pasado 21 de febrero la gente vio que “las mentiras no duran”.
En esa consulta, los ciudadanos rechazaron mayoritariamente la propuesta oficialista para reformar la Constitución y permitir que Morales pueda volver a ser candidato en 2019.
Morales consideró ayer que no tendrá dificultad para ganar esas elecciones, pero reconoció que su habilitación es un problema.
“Hace tres, cuatro días, un medio de comunicación me preguntaba sobre el tema de la nueva postulación, y dije: sí ganaríamos; quiero decirles, el problema no es ganar, ya tenemos ganado, tal vez coyunturalmente el problema sea habilitarnos”, dijo.
Fuente: Correo del Sur y Los Tiempos