La Organización de Paraná, que trabaja en la prevención, sensibilización y erradicación del abuso sexual infantil, se pronunció sobre la fiesta que terminó en denuncias de abusos en la capital provincial.
Por Mariano Osuna
Mediante un comunicado, difundido en las redes sociales, la ONG «ASI Basta» se refirió a los acontecimientos denunciados en la residencia ubicada en calle Darwin y Daniel Verdier, de Paraná. Los sucesos derivaron en una causa abierta con cuatro imputados por abuso sexual contra una adolescente durante una fiesta de cumpleaños. La organización, que trabaja por la erradicación del abuso sexual infantil, analiza «cómo un hecho, que en apariencia se presenta inocente y/o habitual, puede constituirse en una situación de riesgo», profundizando sobre «los cuidados de los que tenemos que estar advertidos los adultos y la sociedad en su conjunto».
«El riesgo no es que una chica vaya a una fiesta. Sino que en la fiesta haya un canalla, un perverso queriendo abusar y cometer una violación», destaca el comunicado de ASI Basta. Además, el espacio colectivo que asesora a la ciudadanía, que empodera a las víctimas, y aporta a la prevención del abuso sexual infantil, puntualiza que «si bien no hay manera de evitar esa situación, cuando se produzca debe tomar estado público, tener una sanción social y la condena penal que corresponda.
El comunicado de la ONG señala que «es necesario distinguir una fiesta juvenil, de una situación que involucra mentiras e intenciones deshonestas, convirtiéndola en un hecho canalla». También explican que hay que «tener claro que los efectos del alcohol no producen necesariamente vejaciones e intentos de violación, si esto no está inscripto en la estructura de personalidad de los agresores».
«Hay una niña diciendo NO, pidiendo ayuda»
ASI Basta precisó que su pronunciamiento intenta contribuir «a reconocer y determinar lo que como sociedad no podemos admitir ni aceptar». Y afirmó que «lo más valioso del sábado es que hubo una denuncia».
«Hay una niña diciendo NO, pidiendo ayuda», describió la organización que trabaja en lo cotidiano en la capital provincial. Y agregó que «como sociedad debemos escucharla y protegerla para poder proteger a otros niños y niñas».
En contexto
Actualmente hay cuatro imputados por los hechos ocurridos en la propiedad del publicista Ignacio Ramos Marrau, tres mayores de edad y uno de 17 años. El dueño de la casa ubicada en las calles Darwin y Daniel Verdier, prestamista, con conocidos negocios inmobiliarios y dos radios en funcionamiento, había alquilado una propiedad al Gobierno de Entre Ríos para mujeres víctimas de violencia de género. Marrau, padre de uno de los jóvenes acusados, tiene denuncias entre 1983 y 2015 por violencia machista e intento de abuso.