Tomaron la sede del Conicet en reclamo por el recorte de ingresos de científicos

Ante la falta de respuesta al petitorio que presentaron los investigadores, decidieron ocupar el edificio de Palermo hasta ser recibidos por autoridades del ministerio de Barañao.

toma

La comunidad científica volvió a movilizarse este lunes, en reclamo contra el marcado recorte presupuestario y la restricción en el ingreso de investigadores al Conicet. Ante la falta de una respuesta concreta y a la espera de una reunión con autoridades del ministerio de Ciencia, decidieron ocupar el edificio de Palermo.

“Se entregó un petitorio y queríamos una reunión y una respuesta sobre los ingresos de investigadores que no fueron aceptados. No es que hubo alguna propuesta intermedia, ni siquiera hubo una reunión. Y como ya nos vienen pateando, se decidió mantener la ocupación hasta que haya efectivamente una reunión”, explicó Adrián Lutvak, presidente de la FUBA, a Política Argentina.

Por la fuerte convocatoria, que superaba los 500 manifestantes, autoridades del ministerio de Ciencia que conduce Lino Barañao se comprometieron a acceder a una reunión a las 14.30. Pero los investigadores decidieron mantener la ocupación hasta tanto el compromiso se concrete.

Tras una fuerte protesta la semana pasada, la movilización de hoy consistió en un acto frente a la sede de Palermo y la entrega de un petitorio, dirigido a Barañao y al director del Conicet. El texto señala que “el viernes 16 de diciembre se dieron a conocer los resultados de la convocatoria a la carrera de Investigador Científico que confirman el feroz recorte en el Conicet: de los 874 recomendados por las distintas comisiones, sólo fueron aprobados 385 ingresos”.

Así, el temido recorte del 60 por ciento ya se tradujo en efectos concretos. De hecho, en los últimos días se viralizó el texto de una bióloga con sendos títulos de postgrado y una vida dedicada a la ciencia, quien narró la frustración de haber quedado afuera y ver interrumpida su carrera al servicio de la investigación.

El drama en primera persona

Una joven cordobesa cuenta que esperaba entrar a carrera este año, sin embargo, se encontró dentro del 60 por ciento que quedó afuera por el recorte presupuestario.

romina

Romina Bodoira es una de las científicas que no ingresó a la carrera de investigador en el Conicet. Por el recorte presupuestario, este año el cupo se redujo a menos de la mitad. La joven investiga los antioxidantes presentes en las plantas y cómo extraer estas sustancias de importancia nutricional de residuos industriales. Tiene 33 años, una maestría, un doctorado y un posdoctorado.

Bodoira es oriunda de Córdoba y supo a través de un correo electrónico que no ingresaría a la carrera de investigadora en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Bodoira explica que su investigación es sobre los antioxidantes presentes en las plantas y cómo extraer esas sustancias de residuos industriales: “Se podrían utilizar como aditivos naturales para los alimentos y además se les da valor agregado a los residuos”, asegura. Es el tema que presentó para ingresar a la carrera de Conicet, pero en esta ocasión no es ella la única, el recorte en el área dispuesta por el Gobierno determina que este año ingresarán el 60 por ciento menos de científicos.

“No paro de llorar. ¿Mis lágrimas son el cambio que querían? Quince años de estudio para recibir este mail”, confiesa.

Conicet es la principal salida laboral de los científicos en un país donde al 75 por ciento de la investigación lo financia el Estado. La comunidad científica denuncia que el presupuesto nacional 2017 prevé un recorte de 4.400 millones de pesos para el sector ciencia y tecnología (Cyt).

En 2016, el Ministerio de Ciencia y Tecnología fue 1,5 por ciento del presupuesto, pero este año será del 1,3 por ciento. De los más de 1.300 postulantes que se han presentado en los últimos años, ingresarán unos 450, en lugar de los más de 900 del año pasado. Históricamente, un 10 por ciento reside en la ciudad de Córdoba, como Romina.

“Cambiaron mis expectativas desde que me presenté a fines de noviembre de 2015. Sabía que no iba a entrar. Los ideales del gobierno como el que ganó el año pasado no son los de gobernantes que apoyan la ciencia”, dice.

Asegura que el presidente Mauricio Macri mintió en su campaña electoral porque dijo que iba a aumentar el presupuesto en el sector, pero lo recortó.

El miércoles pasado se realizó un paro histórico de científicos. Hubo protestas en todo el país. Romina se manifestó por las calles del Centro de Córdoba.

“Es la ciencia la que ayuda a crecer a un país. Que tengamos pobreza no es justificación para recortar el presupuesto en ciencia”, asegura Romina en referencia a los argumentos del ministro de Ciencia de la Nación, Lino Barañao, quien comentó que ningún país con un 30 por ciento de pobreza se da el lujo de aumentar su presupuesto en ciencia.

Bodoira cuidó su promedio y no reprobó ninguna materia porque sabía que necesitaba buenas notas para aspirar a una beca doctoral del Conicet. También obtuvo una maestría en Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la UNC y obtuvo una beca posdoctoral del Conicet.

“Es muy doloroso porque dediqué la mitad de mi vida a esto. Es un esfuerzo muy grande a pesar de que nos da placer. Y cuando estás a punto de lograrlo, llega el recorte”, se lamenta Romina.

“Me dicen que me dedique a la docencia por un tiempo, pero en ciencia hay que seguir investigando y publicando trabajos; si no, perdés el tren y no podés aspirar a nada. Soy docente, pero dediqué mi vida a otra cosa por la que tengo pasión”, explica.

Fuente: Política Argentina