Luego de una movilización de la Asociación de Trabajadores del Estado por el bono de fin de año para el sector, las fuerzas de seguridad de la provincia reprimieron las protestas.
Trabajadoras y trabajadores de Obras Públicas de Catamarca transitaron un complejo escenario de negociación paritaria, agravado por un contexto nacional de incremento de la criminalización de la protesta, replicado en distintas provincias del país. Luego del acuerdo entre la CGT, el sector empresarial y el Ejecutivo nacional, la discusión sobre un plus de fin de año atravesó el sector estatal, especialmente a los distritos donde el déficit fiscal apremia.
En ese marco, la Asociación de Trabajadores del Estado se movilizó a la plaza principal de la capital provincial para reclamar por un bono de diez mil pesos. La respuesta de las fuerzas de seguridad de Catamarca fue la represión hacia la manifestación. Luego de los hechos, sin un repudio oficial de lo sucedido, el Gobierno provincial anunció un pago extra de dos mil pesos. Vale recordar que en Entre Ríos por ejemplo, Gustavo Bordet desestimó la posibilidad de ese plus por la situación financiera de su administración.
Luego de la represión, el sector estatal se concentró sobre calle Chacabuco para rechazar el reciente anuncio de la administración de Lucía Corpacci, y la violencia institucional producida. El irregular accionar del grupo denominado «Antidisturbios» duró unos minutos, hasta que el sector obrero definió realizar una asamblea y finalizar con el corte realizado luego de los hechos de represión.
Las medidas de fuerza continuarán este lunes en el medio del silencio oficial sobre la grave situación que vivenciaron las y los trabajadores de obras públicas, mientras las respuestas de criminalización de la protesta se naturaliza como mecanismo estatal para debilitar las reivindicaciones del sector.