Los altos precios modificaron los hábitos alimentarios argentinos y la carne de pollo y de cerdo desplazaron a la de vaca en la dieta argentina.
La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo impactaron fuerte en los hábitos de consumo y de alimentación argentinos. Ahora, por primera vez en la historia de nuestro país, los ciudadanos terminamos el año consumiendo más carne de pollo y de cerdo que carne vacuna.
A menos de un mes de que termine el 2016, el consumo de pollo y cerdo (en conjunto) por habitante llegó a los 60 kilos (unos 45 kilos de pollo y 15 kg de cerdo), mientras que la carne se estancó en los 60 kilos. Según estiman desde el sector, resaltó hoy el diario La Nación, hacia fin de año estos cortes alcanzarán 64,5 kilos por habitante mientras que la vacuna bajará a 55 kg.
Una de las explicaciones del cambio de consumo tiene que ver con el precio, ya que el cerdo vale unos $15 o $20 menos que la carne vacuna por cada kilo que se compra y el pollo puede encontrarse a menos de $30 el kilo si se buscan ofertas.
«El mayor consumo de pollo y cerdo es una tendencia que se queda. Es por un tema de precios y también porque el consumidor se acostumbró a comer otras carnes», señaló Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra).
Según Schiariti, los precios del cerdo y el pollo lograron romper el seguimiento que hacían del valor de la carne vacuna. Esto es, cuando aumentaba la carne vacuna casi por reflejo lo hacían el pollo y el cerdo. Hoy, según el presidente de Ciccra, «los precios se despegaron» y si hay incrementos en el cerdo o el pollo es por otros factores del negocio, como podría ser un incremento en los costos de la alimentación.
En el caso del pollo, Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), explicó que en el número del consumo por habitante influye que se están comiendo pollos más grandes que antes.
En rigor, están saliendo al mercado con un 10% más de peso, unos 300 gramos adicionales, aproximadamente. Esto es debido a la genética del animal, que facilita este engorde y porque, además, se trata de una estrategia de las compañías para «diluir costos». El maíz, la energía, el combustible, entre otras variables, han impactado en el negocio haciendo subir los costos durante este año.
Domenech, además, anticipa que la exportación cerrará este año un 15% abajo, con un volumen cercano a 200.000 toneladas, porque «el mercado internacional no está demandado y la Argentina está cara en dólares».
En CEPA subrayan que el precio ha sido «determinante» para el incremento del consumo en favor del pollo. «Hubo un cambio de hábitos en la población y eso por un cambio de valores», dijo el presidente de la cámara empresaria.
En el rubro de la producción de cerdo, cuyo consumo cerrará este año en 16,5 kilos por habitante (13,5 kilos de carne fresca y 3 kilos de chacinados), ven como «auspiciante» la tendencia a la expansión que llevan adelante con el pollo. El cerdo viene subiendo su producción y este año tendría otra alza del 6,2 por ciento.
Lo que preocupa en el sector es la importación, que en los primeros diez meses del año subió 100%, con 12.861 toneladas. «Es complicado [el ingreso del exterior] no por la cantidad sino por cómo entra y se comercializa», dijo Juan Uccelli, presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos, en declaraciones a radio Rivadavia. Alertó que hay producción que viene por ejemplo de Dinamarca, con seis meses de congelación por un excedente en ese país y luego aquí se vende descongelada al público.
Cambio de hábitos
48 kg
Es el consumo anual de carne de pollo
Los industriales avícolas calculan que llegarán a ese nivel cuando termine el año: tres kilos más que en 2015
16,5 kg
Alcanzará el consumo de carne porcina
En 2015 se había llegado a un consumo de 15 kg por habitante promedio. La producción crecerá este año 6,2 por ciento.
Fuente: Política Argentina y La Nación