El gobernador Gustavo Bordet, y los senadores del FPV, Sigrid Kunath y Guillermo Guastavino, se refirieron al proyecto consensuado con el Gobierno nacional tras intensas negociaciones. Este miércoles lo trata el Senado.
Tras el acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo nacional y los gobernadores de Salta, Córdoba, San Juan, Tierra del Fuego, Entre Ríos, Chaco, Misiones, Santa Fe, Nuequén, Río Negro y San Luis, en torno a la reforma del Impuesto a las Ganancias, el mandatario entrerriano, Gustavo Bordet, dijo estar “satisfecho y conforme”.
Bordet participó del encuentro de los gobernadores con el gobierno nacional para consensuar modificaciones en el impuesto a las ganancias. Sobre el resultado de la reunión sostuvo que “ha primado un criterio de madurez, responsabilidad política, de respetar nuestros presupuestos, tanto provinciales como nacionales”, y destacó el consenso con la Confederación General del Trabajo (CGT).
Sobre el proyecto, argumentó que “implica por un lado restablecer un sistema de recomposición sobre el salario de los trabajadores que habían perdido por efecto de la inflación a través de mayores costos en impuestos a las ganancias; y por otro, para las provincias, atenuar el impacto fiscal del mismo”. En ese sentido, “poder charlar, conversar y llegar a un punto equidistante realmente ha sido beneficioso para todas las partes”, resaltó y agregó: “ha primado un criterio de madurez, responsabilidad política, de respetar nuestros presupuestos, tanto provinciales como nacionales. Estoy satisfecho y conforme”.
En la tarde del miércoles, en el marco de la reunión de Comisión de Presupuesto del Senado, se conocerán más detalles del proyecto consensuado por el gobierno nacional, los gobernadores y la CGT. Allí será relevante la posición que marquen los senadores del FPV, por Entre Ríos, Guillermo Guastavino y Sigrid Kunath
Los posicionamientos de los senadores
Guastavino, no realizó declaraciones desde la sesión del pasado miércoles a la fecha. Fue uno de los cuatro senadores que firmaron el dictamen al proyecto opositor que llegó con media sanción de Diputados, el pasado 14 de diciembre. Junto con él, lo hicieron Abal Medina, De la Rosa y Perotti. Para su tratamiento, la reforma al Impuesto a las Ganancias acordada entre el FPV y el Frente Renovador en la Cámara Baja, necesitaba 9 firmas, por lo cual el debate quedó aplazado. De esa manera, el gobierno de Mauricio Macri ganó tiempo para avanzar en la búsqueda de consensos con gobernadores y centrales sindicales, para el proyecto alternativo, que finalmente logró.
En esos momentos, Guillermo Guastavino se mostró en línea con los diputados del FPV. Pero apeló a la búsqueda de consensos de parte del Gobierno nacional. “Si no llaman al consenso, vamos a aprobar el proyecto tal cual se hizo en diputados”, dijo, dando a entender que su postura era aprobar la iniciativa de la oposición. “No nos pueden pedir ni a los senadores ni a los gobernadores que nos inmolemos votando en contra, es una locura”, argumentó.
En medio de las negociaciones contra reloj del Ejecutivo para frenar la iniciativa en el Senado, se habló de aprietes a los gobernadores. Rogelio Frigerio, uno de los ministros políticos de Macri y con mucho contacto con los gobernadores por la cartera a su cargo, salió de viaje a China, y al teléfono pusieron a Marcos Peña, de perfil más duro para la negociación y hombre de confianza del Presidente.
En esos días, el senador entrerriano, se diferenció del gobernador Borde en sus declaraciones: “Creemos que no nos podemos hacer cargo de los errores del Gobierno nacional, ni de sus impericias. Ni de los gobernadores, que nos piden a nosotros que no avalemos el proyecto cuando sus diputados sí levantaron la mano”, señaló. En esa línea, agregó: “El Gobernador manifestó su preocupación por el costo fiscal que le generaba la aprobación de este proyecto, pero los senadores ya estábamos en una situación muy incómoda”, dijo para confirmar que “si había sesión hubiese votado el proyecto aprobado en Diputados”.
Sin embargo, no dejó de hacer referencia a la búsqueda de consensos: “Creo que debería haber habido antes una amplia convocatoria para consensuar un proyecto de ganancias”, dijo.
Al no obtener dictamen en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, la Comisión de Labor Parlamentaria pasó un a un cuarto intermedio y resolvió encomendarle al presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, que le pida al presidente Mauricio Macri la convocatoria a una reunión ampliada con todos los sectores políticos, con gobernadores y gremios para intentar generar un consenso en torno al proyecto aprobado en la Cámara de Diputados. Lo que finalmente sucedió y destrabó las cosas para el Ejecutivo.
La “mini liga” o “grupo Savoy”, como bautizaron al grupo de gobernadores que se conformó en torno a Juan Manuel Urtubey y Juan Scharetti, fue determinante para arribar al proyecto alternativo del Gobierno. Esta vez, el encargado de negociar de parte del gobierno, fue nuevamente Frigerio, quien llevó la propuesta de cubrir el déficit de las provincias, que generaría la aprobación de las nuevas escalas del Impuesto a las Ganancias, mediante ATN que se depositarán de forma automática durante 2017. El acuerdo prosperó.
Por su parte, la senadora Sigrid Kunath, se expresó de forma similar a Guastavino, aunque fue más displicente con Bordet. “Durante todo el año y con los diferentes temas que hemos tratado en el Congreso hemos defendido los intereses de la provincia, y también hemos garantizado al gobierno nacional herramientas y políticas que ellos definieron como prioritarias y necesarias para sustentar la gobernabilidad. Esto lo hicimos siempre con mucha responsabilidad y de igual manera asumimos el abordaje del tema ganancias que no admite postergación”, indicó y a su vez se mostró de acuerdo con avanzar en las negociaciones con el gobierno nacional, sosteniendo la prioridad de modificar el impuesto. “siempre desde nuestro espacio político hemos defendido los derechos de los sectores más vulnerables y de los trabajadores. Resta ver si para el gobierno nacional esto también constituye una prioridad, o si los trabajadores seguirán siendo la variable de ajuste en beneficio de los sectores más concentrados de la economía”, dijo.
Si bien desde el gobierno se construye la idea de que el resultado de las negociaciones fue una victoria para Cambiemos, que logró voltear la iniciativa de Diputados; lo cierto es que la oposición logró con el proyecto de la Cámara Baja, donde concentra su mayor poderío, modificar la iniciativa original del gobierno y obligarlo a negociar, cuando sus pretensiones eran el tratamiento en sesión extraordinaria, y la aprobación tal como venía del Ejecutivo.
En la previa al tratamiento del proyecto alternativo de reforma del Impuesto a las Ganancias en el Senado, que espera darle media sanción en la tarde del miércoles para girarlo inmediatamente a Diputados, Kunath se reunió con el gobernador Gustavo Bordet.
La legisladora consideró que “era necesario buscar un punto de entendimiento, o punto medio” que tuviera en cuenta a los trabajadores y a las provincias.
Al término del encuentro, calificó como “desafortunada” la remisión del proyecto al Congreso, por parte del poder Ejecutivo nacional, “en el temario de extraordinarias sin los consensos previos necesarios para un tema de semejante relevancia”. Sin embargo, sostuvo que “el proyecto que la oposición motorizó en Cámara de Diputados tenía algunas cuestiones que resultaban gravosas para las provincias” y resaltó las “distintas manifestaciones que los gobernadores, entre ellos el gobernador Bordet, han hecho por estos días”.
En esa línea, “era necesario buscar un punto de entendimiento, o punto medio, en primer lugar teniendo en cuenta los trabajadores, y a la modificación del impuesto a las ganancias, pero también teniendo en la mira, responsablemente, como siempre hemos hecho y como tratamos de hacer acompañando a nuestro poder ejecutivo provincial, la realidad de nuestra provincia”.
Por último, la senadora por Entre Ríos reiteró: “creo indispensable que el Congreso se expida sobre este tema, porque obviamente está en agenda, no del modo en el que hubiéramos querido, con los consensos previos que se requieren, pero necesariamente el Congreso debe expedirse en estos días”.
Según está previsto, la votación en el Senado se realizará alrededor de las 17 de este miércoles, ya que esa misma noche la Comisión de Presupuesto de Diputados firmaría el dictamen, para este jueves convertir en ley el proyecto que eleva el mínimo no imponible a 37.000 pesos brutos para casados con dos hijos, y a 27.941 pesos brutos para solteros. Además, modifica las escalas e incorpora deducciones por horas extra en días no laborables y por zona patagónica.