Científicos y becarios ocupan oficinas de Conicet Córdoba

Protestan por la reducción del presupuesto para el 2017. Mientras continúa la toma de la sede del Ministerio de Ciencia y Tecnología, se realizan tomas en diferentes sedes del país.

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Becarios y científicos de Córdoba se movilizaron por las calles céntricas de la ciudad hacia al Centro Científico Tecnológico (CCT) de CONICET Córdoba para protestar contra el recorte presupuestario que sufrirá el área el año próximo. En la mañana de ayer, realizaron una asamblea en la Plaza San Martín.

La quita de unos 4.000 millones de pesos del presupuesto pedido por el área científica provocó que la «línea de corte» de los recomendados para la carrera de Investigador fuera establecida por el directorio del organismo en 385, que pasarán a integrar el sistema científico con otros 70 que ingresarán desde el exterior.

Lorena Capogrossi, delegada de ATE Conicet e investigadora del CIECS, indicó que se confirmó el ingreso de 455 investigadores al organismo (48 son cordobeses), cifra que representa la mitad de los académicos que entraron el año pasado.

«Becarios que venían hace siete años formándose para poder entrar a carrera de investigador ahora no lo pueden hacer. En asamblea decidimos ir hasta el CCT para transmitirle a las autoridades los reclamos», indicó Capogrossi a Cba24n.

«Significa que los investigadores se quedan sin su fuente de ingreso», subrayó la delegada.

Los gremios vinculados a la actividad analizan presentar un amparo para frenar el recorte presupuestario.

Continua la toma de la sede del ministerio

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Los becarios del Conicet, organizaciones gremiales y agrupaciones estudiantiles decidieron este martes continuar la toma del Ministerio de Ciencia y Tecnología iniciada el lunes contra el recorte presupuestario y reclamaron una partida extra para reincorporar a 489 aspirantes a la carrera de investigador, mientras el gobierno nacional aseguró que el Presupuesto para Ciencia aumentó un 50% para 2107 y un 25% el del organismo.

Plantearon allí la conformación de una comisión y armar un proyecto de resolución para presentar el jueves próximo en la última sesión ordinaria del Congreso, en donde se discutirá la modificación de parte del Presupuesto por los cambios en el impuesto a las ganancias.

Lucía D’Urso, representante de Jóvenes Científicos Precarizados, confirmó que el objetivo es ejercer «presión» para que se sume una partida extra para reincorporar a los 489 becarios que quedaron fuera del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

«Queremos presentar el proyecto en Diputados para que se liberen 200 millones de pesos que es el presupuesto necesario para mantener a los becarios despedidos», aseguró la investigadora.

Por su parte, el jefe de gabinete, Marcos Peña, expresó, en la entrega de los premios Houssay en la Casa de Gobierno, que se empobrece la discusión cuando se habla de recorte: «Podemos discutir si es suficiente o no el presupuesto previsto para ciencia y tecnología pero al área de Ciencia se les está aumentando los fondos prácticamente más que a cualquier otro organismo del Estado”. En tanto, el ministro de Ciencia y Técnica Lino Barañao destacó: “En estos días se está discutiendo mucho la investigación y cuántos investigadores tenemos que tener, pero no se discute tanto para qué queremos los investigadores y para qué sirven”.

Barañao destacó el papel del Conicet en la formación de investigadores de excelencia y expresó que “muchas instituciones tienen un número de investigadores menor al requerido internacionalmente, sin embargo la carga de responsabilidad de dar empleo a los investigadores cae indefectiblemente en el Conicet”.

Para el vicejefe de gabinete de ministros Mario Quintana «No se achica nada» el presupuesto de Ciencia y destacó: «Estamos incorporando menos investigadores que el año pasado. En nuestra administración la ciencia ocupa un lugar importante igual que antes, lo cual no significa que un año de restricción fiscal como el año que viene no tengamos que hacer algunos compromisos».

Por su parte, Inés Gordillo, doctora en Arqueología e investigadora de la UBA, explicó que los becarios que quedaron fuera del Conicet por el recorte presupuestario estaban «todos» en equipos de investigaciones por lo que no sólo «ellos quedan sin trabajo y prácticamente sin perspectivas en el país, sino que además esas investigaciones se pierden, no van a tener continuidad».

«Todos los equipos de investigación se van a ver afectados; hay un efecto dominó sobre los equipos de investigación en curso», aseguró la especialista, quien está al frente de tres proyectos del CIN-Conicet; del Ministerio de Ciencia y Tecnología (PICT) y de Ubacyt, en los que participan distintas categorías de becarios.

«En general para llegar a presentarse a la convocatoria, pasan entre 7 y 10 años, dedicados a la investigación», dijo tras precisar que entre los requisitos, están los antecedentes, proyectos, publicaciones, que van al área específica de las Comisiones Evaluadoras del Conicet, y allí el postulante es recomendado o no. Los 489 investigadores que quedaron afuera ya estaban recomendados.

En tanto, entre las numerosas expresiones de oposición al recorte de organizaciones científicas, sociales y gremiales; los docentes, investigadores y becarios del Instituto de Física de La Plata difundieron hoy una carta en respaldo al reclamo de los becarios del Conicet, en la que expresaron un fuerte «repudio a la sustancial reducción del número de ingresos a la carrera de investigador científico».

«Es muy doloroso para nosotros volver a escuchar argumentos que años atrás condujeron a la destrucción casi total de nuestro sistema científico-tecnológico y condenaron al exilio a varias generaciones de jóvenes investigadores», sostuvo el texto publicado el lunes por los científicos.

Matías Blaustein, doctor en Biología quien es investigador adjunto de Conicet, en planta permanente desde hace 5 años, señaló que «este recorte afecta a la investigación argentina».

«Yo soy parte del plantel de científicos de la carrera, pero esta situación también nos perjudica porque disminuye el presupuesto que se invierte en la Ciencia; es decir, tengo menos personas que investigan en mi proyecto y menos dinero para comprar materiales, como reactivos, insumos y equipamientos que son importados y salen muy caros», apuntó.

Fuente: Cba24n y Tiempo Argentino