Bordet adeuda los aumentos salariales de contratos de obra desde febrero

Trabajadoras y trabajadores con precaria forma contractual no tuvieron aumento en 2016 respecto al año anterior. Aunque desde febrero se estableció la recomposición, el Gobierno provincial lleva diez meses de incumplimiento.

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El contrato de obra es una manera irregular de contratación que utiliza el Estado hace décadas. La precaria forma de reclutamiento extiende el compromiso durante un año, con renovación en cada enero, mediante presentación de la misma documentación en igual recorrido administrativo. Según las propias declaraciones del gobernador Gustavo Bordet, en la apertura de las sesiones ordinarias del Poder Legislativo, la cantidad de trabajadoras y trabajadores de obra se aproxima a 1400 en toda la provincia.

Esta manera de convenio permite a la patronal el pago de salarios por debajo del mínimo, vital y móvil, sin garantía de obras sociales, sin vacaciones, sin aguinaldo, y sin estabilidad laboral. La situación irregular alcanza a empleados con más de seis años en esa informalidad, que condena a cada laburante a empezar a percibir su salario entre abril y mayo, repitiendo la historia en cada renovación anual.

Este año se agravaron las condiciones de trabajo por la pérdida relevante del poder adquisitivo, ya que el Poder Ejecutivo provincial decidió no aumentar el monto que se abonaba durante 2015. También se decidió la no renovación de algunos contratos, en clara sintonía con los despidos producidos en el territorio nacional, que involucraron a los Museos, dependientes de la Secretaría de Cultura, a la Secretaría de la Juventud, al Concejo General de Educación y al Ministerio de Trabajo. Sobre el poder adquisitivo, vale destacar que a diferencia de quienes se encuentran en planta permanente, con estabilidad laboral, las y los contratados de obra no tienen el derecho de paritarias. Los aumentos, de esa manera, dependen de la voluntad política del gobierno de turno.

En febrero pasado, los gremios estatales y la administración provincial, acordaron que quienes atraviesan esta forma contractual deben obtener el mismo salario mínimo de cualquier trabajador registrado. Pasaron varios meses, hasta que la reapertura de la mesa paritaria en julio trajo nuevamente los reclamos por el incumplimiento de lo negociado durante el comienzo de año. En esa segunda instancia, el Ejecutivo se comprometió a garantizar el sueldo del sector, lo que planteaba importantes transformaciones en el salario de los contratados, pasando en algunos casos de cinco mil actuales a nueve mil cien.

A doce días de cerrar el año para la administración provincial, luego de la resolución gubernamental de asueto, que sumado al receso tendrá un parate general entre el 15 de diciembre y el 15 de enero, Bordet continúa adeudando la adenda que se prometió en febrero.

Pasaron diez meses del primer compromiso asumido por el Gobierno provincial. El sector más precarizado de estatales aún esperan algún gesto oficial, mientras la Unión Personal Civil de la Nación y la Asociación de Trabajadores del Estado presionan por la reparación colectiva.