Dos personas que se conducían en moto abrieron fuego el viernes por la noche en la zona de ingreso al club por calle Grella. Desde la dirigencia dicen desconocer el motivo del ataque.
La sede de Patronato fue baleada en la noche del viernes por dos personas que se conducían en moto, lo que podría estar vinculado a diferencias entre la barra y la dirigencia del club Rojinegro.
El violento hecho se produjo alrededor de las 21, momentos en los cuales personal del club y algunos dirigentes estaban en la sede de calle Grella. Fueron 9 los disparos, los cuales no provocaron heridos pero sí el lógico temor en los vecinos, debido al movimiento de personas que habitualmente frecuentan la sede de la institución.
Desde la dirigencia de Patronato se indicó a Agenda Abierta que desconocen los motivos del ataque, que más allá del violento episodio no hubo otro tipo de amenazas hacia la Comisión Directiva; y que ningún integrante de la CD estaría analizando renunciar, pese a las versiones periodísticas que hablan de una posible salida de algún dirigente.
Más allá de que es conocida la diferencia entre la Barra Fuerte y algunos dirigentes, desde la institución prefieren no profundizar al respecto.
Según distintas versiones, la barra pretende que la dirigencia ceda entradas para los partidos de local, pero la CD se niega a otorgárselas.
En diferentes partidos la Barra Fuerte manifestó abiertamente su disconformidad, a través de cánticos y banderas, focalizando las protestas hacia Miguel Hollman, presidente del club; y Adrian Bruffal, vocal de la institución. De hecho, el pasado 25 de septiembre, cuando Patronato recibió a San Lorenzo, las banderas que habitualmente decoran alambrados y tribunas estaban puestas al revés, en señal de protesta, y la única que estaba colocada en forma correcta pedía la renuncia de la Comisión Directiva y cuestionaban a Hollman y Bruffal.
El último hecho notablemente visible fue la ausencia de la barra en el último encuentro que Patronato disputó como local, el lunes 28 de noviembre, ante San Martín de San Juan. La tribuna de calle Grella mostró un espacio vacío en el lugar que habitualmente es ocupado por los hinchas más caracterizados.
Este domingo, desde las 18, el Rojiengro juega su último compromiso como local, ante Vélez Sarsfield. En la mañana de este sábado las entradas se vendían con normalidad en el estadio, un clima de tensa calma.