Otro feminicidio en Entre Ríos, ahora en Rosario del Tala

Un hombre debía abandonar el hogar este lunes por una orden judicial, denunciado por violencia de género, pero antes, asesinó a su mujer de 39 años, con quien tenía 4 hijos.

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Foto: Iván Rodríguez

 

Ana Barbeli, de 39 años fue asesinada con un machete por su pareja este lunes en la localidad de Rosario del Tala. El feminicida, Miguel Cáceres, debía abandonar el hogar que compartían por orden judicial, ya que había sido denunciado por Ana, por violencia de género. Ambos tenían cuatro hijos en común.

El crimen ocurrió en un domicilio ubicado en calle La Pampa, a metros de calle Rozados, en el barrio Centenario de esa ciudad. El homicida se dio a la fuga y fue detenido en la zona rural de Estación Gobernador Echagüe, a pocos kilómetros de la ciuda de Rosario del Tala, cerca del límite con el departamento Gualeguay. En la causa, intervienen los fiscales Albertina Chichi y Eduardo Santos.

La muerte de Ana se suma al macabro contador de feminicidios que se disparó por estos días en Entre Ríos y parece imposible detenerlo. En este caso, la víctima denunció la violencia de la que era rehén y eso la condujo a la muerte violenta, lo cual da cuenta de la desesperante situación por la que pasan las mujeres en la provincia. Los feminicidios en Entre Ríos, no sólo plantean la necesidad de la declaración de emergencia, si no que alcanzan el rango de terrorismo, ya que toda la sociedad está siendo azotada por estas muertes que se suceden día a día y causan estragos en las comunidades donde acontecen.

En el medio día de este lunes, en Paraná, distintas organizaciones del movimiento de mujeres, de derechos humanos, sociales, educativas y políticas, marcharon nuevamente al Tribunales exigiendo justicia y políticas públicas contra la violencia machista.

El sábado, en el marco del Encuentro del Cuarto Tipo, jornada cultural donde se intervino el Parque Urquiza de Paraná, se efectuó la tercera Asamblea Feminista, una de las líneas colectivas definidas en el marco del paro nacional de mujeres, con asambleas y movilizaciones en las diferentes plazas del país. El jueves 10 Tribunales fue el escenario de la concentración entrerriana luego que se descubrieran los restos de Jessica Paola Do Santo en la zona de bajada de la capital provincial. Cuatro días después, el feminicidio de Ana Barbeli, sacude nuevamente la provincia mientras mujeres y hombres, de organizaciones sociales y políticas, de organismos de derechos humanos y del movimiento de mujeres, se movilizan para profundizar los reclamos frente a la impunidad machista y para seguir demostrando que hay un grito colectivo frente al silencio oficial.

Es que analizar el accionar del poder judicial y las fuerzas policiales en el marco de los feminicidios es ineludible para la sociedad, más allá de las proclamas y argumentaciones autojustificatorias que se dan desde esos organismos del Estado. En casi todos los casos, de una u otra manera, las víctimas tuvieron contacto con la justicia para denunciar la violencia que sufrían y evitar sus propias muertes y las de sus seres queridos, pidieron ayuda, alertaron. El entorno sabía que los feminicidas eran personas violentas, al acecho. Sin embargo, nada ni nadie quiso o pudo hacer algo para evitar el terrible final que ellas denunciaron.

En ese contexto, las marchas, tomar las calles, son un grito desesperado que se repite periódicamente en Paraná y que trata de darle voz a esas voces silenciadas una y otra vez por la violencia machista en Entre Ríos.

En la marcha de este lunes, las organizaciones exigieron: El esclarecimiento del feminicidio a Jessica, la ley de emergencia provincial en violencia de género, el reconocimiento en la carátula en la causa que investiga los feminicidios contra Romina y Lidia, y el diseño y la implementación de políticas públicas de prevención y erradicación de las violencias.